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El ébola deja al menos a 3.700 niños huérfanos en África occidental

El brote deja 3.091 muertos y más de 6.200 casos en Liberia, Sierra Leona, Guinea y Nigeria, según la OMS

Un huérfano se recupera en un centro en Liberia.

Al menos 3.700 niños de Guinea Conakry, Liberia y Sierra Leona han perdido a uno o a ambos padres a causa del virus del ébola, según las estimaciones que ha hecho públicas hoy Unicef. "Miles de niños están afrontando la muerte de su madre, padre o miembros de su familia a causa del ébola", ha explicado el director regional de Unicef para África Occidental y Central, Manuel Fontaine, que acaba de regresar de una visita de dos semanas a Guinea, Liberia y Sierra Leona.

Uno de los principales problemas que enfrentan estos menores es el hecho de que, a menudo, sus familiares los rechazan por miedo a que les puedan contagiar con la letal enfermedad, ha señalado Unicef. "Estos niños necesitan urgentemente especial atención y apoyo. Sin embargo, muchos de ellos se sienten rechazados e incluso abandonados. Generalmente, de los huérfanos se hace cargo un miembro de la familia más cercana, pero, en algunas comunidades, el miedo que rodea al ébola se está convirtiendo en más fuerte que los lazos familiares", ha relatado.

El organismo alerta que, dado que la epidemia se ha intensificado en las últimas semanas, la cifra de huérfanos puede duplicarse de ahora hasta mediados de octubre. Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el brote ha dejado ya 3.091 muertos y más de 6.200 casos en Liberia, Sierra Leona, Guinea y Nigeria.

"El ébola también está impactando emocionalmente en los niños, sobre todo cuando ellos o sus padres tienen que ser aislados para su tratamiento", ha añadido la agencia de Naciones Unidas. Para acelerar la respuesta al ébola, UNICEF está buscando "formas tradicionales y novedosas" para ayudar a proporcionar a los niños "el tratamiento físico y emocional que necesitan".

En Liberia, la agencia de Naciones Unidas está ayudando al Gobierno a formar a 400 trabajadores sociales y de salud mental y trabaja con las autoridades locales en los condados más afectados para ayudar a fortalecer el apoyo de la familia y la comunidad a los niños afectados por ébola, así como brindar atención a los que han sido rechazados por sus comunidades o cuyas familias han muerto.

En Sierra Leona, más de 2.500 supervivientes del ébola −ahora inmunes a la enfermedad− serán formados para atender y apoyar a los niños en cuarentena en los centros de tratamiento. Unicef también trabaja con organizaciones aliadas para reunir a los niños separados de sus familias a través de una extensa red de búsqueda de familiares en todo el país, que también ofrece a los niños apoyo psicosocial.

En Guinea, la agencia de Naciones Unidas para la infancia y organizaciones aliadas darán apoyo psicosocial a unos 60.000 niños y familias vulnerables en las comunidades afectadas por ébola.

"El ébola está convirtiendo una reacción humana básica como consolar a un niño enfermo en una potencial sentencia de muerte", ha asegurado Fontaine. "La gran mayoría de los niños afectados por el ébola todavía se quedan sin la atención adecuada. No podemos responder a una crisis de esta naturaleza y escala de la forma habitual. Necesitamos más coraje, creatividad y ahora muchos más recursos", ha concluido.

Ayuda exterior de Estados Unidos

Por su parte, Estados Unidos planea aumentar rápidamente su presencia en Liberia, donde los militares se están desplegando para ayudar a la nación africana a detener el avance de la peor epidemia de ébola, según ha informado este lunes Darryl Williams, el general a cargo de la misión.

"Se trata de una cuestión de urgencia y velocidad", ha señalado Williams a un grupo de periodistas en la capital de Liberia, Monrovia, donde ha concretado que ahora mismo dispone de 175 soldados en el país y otros 30 en países cercanos, con los que empieza a "configurar el centro logístico", esperando la llegada del resto de militares.

El presidente estadounidense, Barack Obama, anunció hace dos semanas el despliegue de 3.000 efectivos militares en Monrovia, con el objetivo de coordinar esfuerzos en la lucha internacional contra el virus. En cualquier caso, Williams ha recordado que serán las Fuerzas Armadas de Liberia quienes lideren los esfuerzos.

Entre los planes del contingente estadounidense está la construcción de 17 centros de tratamiento, el entrenamiento a miles de trabajadores del sector sanitario, así como el establecimiento de un centro de control militar --donde se ubicarán los militares-- para coordinar los esfuerzos.

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