México responsabiliza a EE UU de la desaparición de la mariposa monarca

El uso de herbicidas en el medio oeste de EE UU impide la reproducción de la especie que recorre América del Norte

Un grupo de mariposas monarcas, en Michoacán.

La mariposa monarca ya no llega en gigantescas colonias a los bosques de Michoacán y el Estado de México (centro del país). La migración de este insecto en América del Norte ha disminuido significativamente en la última década, y los expertos en México apuntan hacia Estados Unidos como uno de los responsables de que la especie esté perdiendo su presencia en el continente por el uso desmedido de herbicidas.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) señala en su informe sobre la Reserva Monarca de México que en el último año la mariposa monarca ocupó 0.67 hectáreas de bosque, un 44% menos respecto al año anterior y el peor registro que se haya tenido en la historia de la migración de este especie a México. La organización junto con las autoridades mexicanas han emprendido un programa para mejorar la conservación de los bosques a los que estos insectos migran durante el invierno, a través de programas donde los dueños de los bosques se encargan de su cuidado.

Según WWF, en 2013 la degradación del bosque que alberga a la mariposa monarca ocurrió en ocho hectáreas, la mitad que el año anterior, de una reserva que abarca 56.000 hectáreas. Las causas de la deforestación en la región han sido principalmente por la tala ilegal en el Estado de Michoacán, así como por las sequías que afectaron a los bosques del Estado de México. “México ha hecho del cuidado del santuario de la mariposa monarca una prioridad. Es indispensable que Estados Unidos y Canadá participen también, pero la realidad es que no hemos visto acciones concretas por parte de ellos”, señala Omar Vidal, director en México de WWF.

Las mariposas monarcas recorren hasta 4.000 kilómetros desde Canadá para llegar a los bosques mexicanos. Al atravesar el medio oeste de Estados Unidos logran la reproducción de la generación más longeva de su especie, que vive ocho meses, y que es la que finalmente llega hasta México. Los expertos señalan que el uso del herbicida roundup --elaborado por la multinacional Monsanto-- impide el crecimiento de las asclepias o algodoncillos, las plantas donde ocurre todo el proceso reproductivo.

De 1999 a 2010, el descenso del 58% en la existencia del algodoncillo impactó en un 81% en la reproducción del insecto.

Los rancheros y campesinos de Estados Unidos utilizan este herbicida en plantaciones de soja y maíz para evitar que el algodoncillo compita con el crecimiento de sus sembradíos. Según un estudio de la Universidad de Minesota, dirigido por la investigadora Karen Oberhauser, la relación entre la disminución de plantas de algodoncillo y la reproducción de la mariposa monarca es directa. De 1999 a 2010, el descenso del 58% en la existencia del vegetal impactó en un 81% en la reproducción del insecto.

En febrero, los presidentes de México, Canadá y Estados Unidos acordaron en la Cumbre de líderes de América del Norte la instalación de un grupo de trabajo que abordaría el descenso de la migración de la especie. “Es muy pronto para tener resultados concretos de lo que está haciendo Estados Unidos”, explica Alfredo Arellano, director de proyectos especiales de la Comisión Nacional de Áreas Protegidas (CONANP). Las instituciones medioambientales de México estiman que en Estados Unidos algunas pequeñas acciones se han empezado a tomar para impedir una mayor pérdida de la mariposa monarca.“Hay mucha esperanza en que sean los agricultores y la sociedad civil la que participe más en la conservación de este fenómeno migratorio”, apunta Arellano.

Las mariposas monarcas han comenzado su avance hacia México. Si todo sale bien, los primeros grupos de insectos estarán en los bosques del centro del país en noviembre. “Todo parece indicar que van a llegar a tiempo. Son muy puntuales”, comenta Vidal. Avanzan a una velocidad de entre 75 a 130 kilómetros por hora y están sorteando las consecuencias del cambio climático, la amenaza de los herbicidas y la destrucción de los ecosistemas a su paso.