Selecciona Edición
Iniciar sesión

Una trabajadora sanitaria da positivo por ébola en Estados Unidos

La profesional atendió al paciente fallecido por el virus en Texas

El Centro de Control y Prevención de Enfermedades cree que hubo una "ruptura del protocolo"

Una trabajadora sanitaria de Dallas se ha convertido en el segundo caso diagnosticado en Estados Unidos y el primero en ser contraído en el país. El Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) ha confirmado en un segundo análisis este domingo los resultados positivos realizados por las autoridades sanitarias locales el sábado.

Aunque no se ha revelado la identidad del nuevo paciente, la cadena CNN afirmó que es una enfermera. Las autoridades sólo han confirmado que se trata de un miembro del personal del Hospital Presbiteriano de Texas que proporcionó atención médica tras su ingreso en la clínica al liberiano Thomas Eric Duncan, de 42 años, que se convirtió en el primer caso de ébola y falleció en ese mismo hospital el pasado miércoles. No formaba parte sin embargo del grupo de 48 personas que estaban siendo supervisadas estrechamente tras conocerse el diagnóstico de Duncan. De ellas, sólo se conoce la identidad de la novia del fallecido, Louise Troh, quien permanece aislada en una vivienda junto con uno de sus hijos y dos jóvenes que compartían el apartamento donde vivió Duncan antes de enfermar y que por tanto estuvieron más expuestos al virus, aunque por el momento no han desarrollado síntomas.

Otra persona que tuvo "estrecho contacto" con la mujer infectada permanece también en aislamiento de forma preventiva, dijo el hospital en un comunicado.

Tras las críticas recibidas en el caso de Duncan por la tardanza en el diagnóstico y la lentitud también con que se desinfectó su vivienda, entre otros, responsables locales y médicos se esforzaron este domingo por enviar un mensaje de calma, afirmando en rueda de prensa en Dallas que se había previsto la posibilidad de un contagio y que por ello se estableció un estricto protocolo de respuesta que se ha seguido rápidamente.

Posible ruptura del protocolo

Aun así, el director del CDC, Thomas Frieden, dijo en rueda de prensa que hay una “gran preocupación” porque, indicó, la infección de uno de los trabajadores sanitarios, que usaron en todo momento el equipo protector para tratar a Duncan, significa que hubo una “ruptura del protocolo” de seguridad en el hospital.

Vamos a realizar una investigación completa porque las infecciones sólo se producen cuando se rompe el protocolo"

Thomas Frieden (CDC)

"No sabemos qué ocurrió durante el cuidado del paciente original, pero en algún momento hubo una ruptura de protocolo que ha resultado en esta infección", subrayó Frieden. Por ello, el CDC va a realizar una "investigación completa de lo que pasa antes de que (los cuidadores) entren a la unidad aislada, durante su estancia y después, cuando se quitan el traje protector, porque las infecciones sólo se producen cuando se rompe el protocolo”, anunció el alto funcionario.

Además, a raíz de este caso, se considera que todo el personal que cuidó al primer enfermo de ébola “ha estado potencialmente expuesto” y será monitorizado de forma más estrecha. Según Frieden, se está determinando cuántos “pudieron potencialmente haber tenido contacto (con Duncan) que pueda haber derivado en una ruptura del protocolo y una posible contaminación”.

En el caso concreto de la nueva contagiada, que tuvo un "contacto prolongado" con el primer caso de ébola, en el momento de su ingreso en el hospital el nivel de virus en su organismo era "bajo", agregó Frieden.

El Hospital Presbiteriano de Texas aseguró mientras tanto que tanto la nueva paciente como el resto de los trabajadores del hospital que cuidaron de la primera víctima de ébola siguieron en todo momento las medidas de precaución establecidas por el CDC, entre otros tomarse la temperatura dos veces al día.

Tras las críticas recibidas en el caso de Duncan responsables locales y médicos se esforzaron este domingo por enviar un mensaje de calma

Reacción e información

En el caso de la trabajadora ahora infectada, ésta, tras constatar la noche del viernes que tenía “fiebre baja”, notificó al hospital, que se activó de inmediato. Desde que la mujer avisó de que tenía fiebre hasta que fue ingresada en una unidad de aislamiento solo “transcurrieron 90 minutos”, dijo el doctor Dan Varga, del Hospital Presbiteriano. La paciente está “estable”, aseguró el especialista.

Por otro lado, después de que la noche del sábado se conociera que las pruebas preliminares eran positivas, las autoridades locales procedieron rápidamente a descontaminar todos los posibles focos, aseguró el alcalde de Dallas, Mike Rawlings.

Un equipo especializado en el tratamiento de materiales peligrosos del departamento de bomberos de Dallas se trasladó hasta el complejo de apartamentos donde vive la segunda víctima de ébola y limpió y descontaminó todas las áreas abiertas y zonas comunes. Al mismo tiempo, un equipo se encargó de llamar “a cada una de las puertas” en ese bloque para informar de la situación a los vecinos inmediatos, un proceso que según el alcalde se repetirá este domingo para asegurarse de que nadie en el vecindario desconoce lo que está pasando y las medidas adoptadas.

Las autoridades han dispuesto además un número de teléfono para que vecinos de los bloques que rodean el complejo de apartamentos afectado puedan llamar, y también han distribuido panfletos informativos en la zona. Y agentes de policía vigilan ya para que nadie entre en el apartamento afectado, que será descontaminado a lo largo del día.

Según Rawlings, en el apartamento podría haber una mascota. El alcalde dijo que no se cree que muestre signos de contagio y afirmó que se actuará a lo largo del día, pero no reveló qué planes tienen para el animal. El equipo especializado también ha descontaminado y aislado ya el vehículo en el que llegó el paciente al hospital, así como los pasamanos y otras partes del aparcamiento que pudiera haber tocado la víctima.

“Teníamos este plan dispuesto desde la semana pasada, así que cuando recibimos la llamada que pensábamos podía producirse, implementamos el plan durante la noche para que la gente cuando se despertara supiera que está segura”, subrayó el alcalde.

Su insistencia es una muestra del nerviosismo reinante en Dallas tras las críticas que recibieron el hospital y las autoridades locales en el caso de Duncan, a quien los médicos enviaron en su primera visita al hospital a casa pese a que tenía fiebre y dolor abdominal y reveló que había estado recientemente en África Occidental, foco de la epidemia. Además, se tardó varios días en desinfectar el apartamento donde permaneció Duncan antes de ser diagnosticado y aislado.

Más información