Venezuela, miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU

Caracas se presentaba en solitario en el grupo que integran los países de América Latina y Caribe

La delegación venezolana celebra el resultado de la votación. AFP

Venezuela ocupará desde comienzos del próximo año, hasta finales de 2016, uno de los asientos rotatorios que quedan vacantes en el Consejo de Seguridad de las de Naciones Unidas. Su candidatura obtuvo el apoyo en la primera ronda de votos de 181 miembros. Necesitaba conseguir 129 respaldos para que pudiera prosperara. Es la quinta vez que el país latinoamericano estará presente en el órgano de las Naciones Unidas que vela por la paz y la seguridad mundial.

Caracas se presentaba en solitario en el grupo que integran los países de América Latina y Caribe. En julio pasado, la candidatura ya tenía el consenso de su región y en el arranque de la votación en el plenario de la Asamblea General ya se dio por hecho que saldría adelante. De los diez puestos rotatorios del Consejo, este jueves se elegían cinco. En el primer voto también salieron elegidas Angola, Malasia y Nueva Zelanda. España logró en la tercera ronda el asiento que disputaba con Turquía.

El enfrentamiento entre EE UU y Venezuela está garantizado. Samantha Power, embajadora de EE UU ante la ONU, declaró tras el voto que "desafortunadamente la conducta de Venezuela en la ONU ha ido en contra del espíritu" del Tratado fundacional y añadió que "sus violaciones de los derecho humanos en su propio país van en contra también de sus principios" que rigen el organismo. En este sentido, aseguró que EE UU seguirá pidiendo al Gobierno de Venezuela "que respete las libertades fundamentales y los derechos humanos universales de su pueblo".

Venezuela ocupará a partir del 1 de enero la silla que deja libre Argentina. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, ha convertido el ingreso de Venezuela como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU en un motivo de celebración nacional y en un homenaje a su padre político, Hugo Chávez. Apenas se conoció la noticia el gobernante venezolano convocó a una alocución nacional que empezó entre aplausos y vivas. “Somos una patria querida y admirada en el mundo y entero”, dijo el mandatario. Venezuela recibió el apoyo de 181 países y un solo voto en contra por once abstenciones.

El abrumador respaldo le ha permitido a Maduro interpretar que el ingreso de Venezuela al Consejo de Seguridad es también un tácito apoyo a su gestión, y la prueba de que este país no está aislado del concierto internacional. En un momento de su eufórica intervención reiteró que su gobierno es independiente y que ha triunfado sobre el lobby internacional contrario a sus intereses. Y avisó que a partir del 1 de enero se sentará en ese escaño “un patriota, un revolucionario, un chavista”.

Culmina así una larga campaña iniciada hace diez años por Chávez, presentado por el canciller Rafael Ramírez “como el constructor de esta posibilidad” en una intervención posterior al nombramiento. En 2006 Venezuela presentó su candidatura al Consejo de Seguridad, silla a la que también aspiraba Guatemala. Después de 47 rondas de votación ninguno obtuvo la mayoría calificada necesaria. Fue necesario que ambos gobiernos retiraran sus candidaturas y apoyaran a un tercer país, Panamá, para destrabar la votación.

El ingreso de Venezuela coincide con el desconocimiento que este país ha hecho de las resoluciones del Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias del organismo, quien ha exigido a Caracas la liberación inmediata de los dirigentes opositores Leopoldo López y Daniel Ceballos. Ayer la fiscal Luisa Ortega Díaz calificó ese pronunciamiento “como una intromisión en los asuntos internos” y reiteró el gobierno es soberano en sus decisiones y no acepta presiones.

Venezuela ya representó a la región en los bienios 1962-1963, 1977-1978, 1986-1987 y 1992-1993. Lo intentó en 2006, pero Estados Unidos torpedó sus opciones y salió elegida Panamá. EE UU ocupa un asiento permanente con derecho de veto, como China, Francia, Rusia y Reino Unido. Los otros cinco países que están a mitad de mandato son Chad, Chile, Jordania, Lituania y Nigeria.