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La OTAN intercepta 15 aviones rusos que sobrevolaban el espacio europeo

Las incursiones aéreas coinciden con la extensión de la ronda de sanciones económicas de la UE a Moscú

Caza sueco, en unas maniobras de la OTAN. REUTERS

Rusia exhibe músculo militar ante sus vecinos de la OTAN. La Alianza Atlántica alertó este miércoles de que cuatro grupos de aviones militares rusos habían desarrollado “maniobras militares significativas en el espacio aéreo europeo”. En los dos últimos días, la OTAN ha interceptado 15 aviones que han sobrevolado los países bálticos, el Mar del Norte y el Mar Negro, con dos que incluso se dirigieron hacia la costa de Portugal. Esto representa “un nivel inusual de actividad aérea sobre el espacio aéreo europeo”, según admite la organización en un comunicado.

El despliegue de aviones en territorio europeo sin dar aviso a las autoridades de aviación civil refleja la voluntad rusa de mantener la tensión con los países de la OTAN por el conflicto de Ucrania, que vive una tregua frágil desde el 5 de septiembre. Fuentes aliadas interpretan estos movimientos como un intento de Moscú de poner a prueba a la Alianza Atlántica y al mismo tiempo demostrar que tiene sobradas capacidades militares.

La OTAN ofrece el detalle de dos operaciones. En la última, registrada en la tarde de este miércoles, ocho aparatos rusos se adentraron en territorio europeo por el Mar del Norte. Nada más ser interceptados, varios aviones noruegos de combate F-16 les salieron al paso y seis de los aparatos rusos regresaron a su territorio, aunque otros dos descendieron hasta Portugal, explica el comunicado del mando supremo de la OTAN para Europa (Shape, por sus siglas en inglés). El día anterior, siete aparatos de combate aparecieron en el Mar Báltico y fueron identificados por uno alemán perteneciente a las fuerzas que la Alianza tiene desplegadas en la zona del Báltico para vigilar su espacio aéreo. La OTAN ha intensificado la presencia de esas misiones a raíz de la confrontación que vive con Rusia por la guerra de Ucrania, la mayor desde la Guerra Fría.

En ninguna de las dos incursiones en el espacio aéreo europeo se registraron incidentes, aunque la organización político-militar insiste en que, al no comunicarlo a las autoridades que gestionan el tráfico, estas maniobras “suponen un riesgo potencial a la aviación civil”, pues los aviones no pueden ser detectados por las torres de control, sólo por estos aviones militares.

Aunque no es la primera vez que el Kremlin reta de ese modo a sus vecinos occidentales —la OTAN ha registrado 100 movimientos de ese tipo en el último año, el triple que en 2013—, los movimientos registrados el 28 y el 29 de octubre coinciden con un deterioro de la relación diplomática entre Rusia y la Unión Europea. Moscú anunció el lunes su intención de reconocer las elecciones que los independentistas del este ucranio tienen previsto celebrar este fin de semana. Bruselas reaccionó este miércoles lamentando esa decisión y urgiendo al Kremlin a atenerse a los acuerdos de alto el fuego firmados el 5 de septiembre, que excluían la legitimidad de elecciones —salvo las locales— en esa región.

También el lunes, la UE decidió extender la ronda de sanciones económicas que aplica a Rusia desde julio (incrementadas en septiembre con un paquete que endurece el acceso al capital europeo y pone trabas al sector energético). Los países miembros consideraron que la situación sobre el terreno en Ucrania es aún confusa y que no procede un levantamiento del castigo. De momento tampoco trabajan en un endurecimiento, aunque es una opción que los diplomáticos no descartan si continúa esta tensión larvada.

Los encontronazos entre ambos bloques impiden también poner fin a la guerra del gas entre Moscú y Kiev que debería haber concluido hace semanas y que anoche se discutió una vez más en Bruselas. La Comisión Europea intenta mediar en el conflicto que mantiene a Ucrania sin suministro de gas ruso desde junio por desacuerdos sore la deuda de Kiev con el gigante ruso Gazprom.

 

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