Suecia impulsa el debate europeo al reconocer a Palestina como Estado

El país nórdico es el primero de la UE que inicia relaciones diplomáticas con los palestinos

Suecia reconoce oficialmente el Estado de Palestina. Reuters Live!

Suecia marcó ayer un hito en política exterior al convertirse en el primer país miembro de la Unión Europea que reconoce a Palestina como Estado. Un mes después de asumir el poder, el nuevo Gobierno de centroizquierda aprobó ese reconocimiento, con la intención de que cunda el ejemplo entre sus socios comunitarios. “Al tomar esta decisión queremos otorgar una nueva dinámica al estancado proceso de paz”, aseguró la ministra sueca de Asuntos Exteriores, Margot Wallström. El paso adelante de Estocolmo coincide con un periodo de endurecimiento de la postura europea hacia Israel, aunque Bruselas aboga por una solución pactada que alumbre la creación de un Estado palestino junto al israelí.

La decisión sueca irritó a Israel, que ayer mismo llamó a consultas a su embajador en Estocolmo. El Gobierno de Benjamín Netanyahu se plantea retirar permanentemente a su representante en Suecia, Isaac Bachman, en protesta por esa iniciativa.

Aunque ningún otro Ejecutivo comunitario ha legitimado a Palestina como Estado, el movimiento sueco es sintomático de un cambio de postura en Europa. Este mismo mes, el Parlamento británico y el Senado irlandés han aprobado sendas resoluciones para pedir a sus Ejecutivos que se sumen a la lista de países que ya reconocen oficialmente a Palestina como un Estado. Ninguno de los dos tiene intenciones inmediatas de actuar, pero la presión de sus Legislativos condiciona la política europea en Oriente Próximo.

El Gobierno considera que los criterios de derecho internacional para el reconocimiento de un Estado palestino se han cumplido

Margot Wallstrom, ministra de Exteriores de Suecia

Un día después de que el Parlamento británico aprobara su requerimiento al primer ministro, David Cameron, el titular francés de Exteriores, Laurent Fabius, se pronunció en la Cámara de París sobre estas iniciativas europeas. Sus palabras resumen bien la postura que mantiene el cuerpo diplomático de la UE: “En el momento en que digamos que hay dos Estados, habrá un reconocimiento del Estado palestino. Lo que queremos no es algo simbólico, sino que sea útil para la paz”. Una portavoz del Servicio Europeo de Acción Exterior añadió ayer que la UE “reconocerá a los dos Estados en el momento más apropiado, aunque la competencia para hacerlo la tienen los Estados miembros”.

“El momento es cada vez más oportuno y Suecia ha tomado una decisión que hará pensar al resto de Estados miembros”, pronostica Shada Islam, directora de estrategia de Friends of Europe, una casa de análisis de Bruselas. Pese a todo, esta experta duda de que el movimiento sueco marque un punto de inflexión definitivo en la política comunitaria hacia Oriente Próximo. “La posición europea nunca ha sido inamovible, sino un poco incoherente, dependiendo de las circunstancias sobre el terreno”, matiza.

La UE trata de encontrar una posición que pueda contentar a Alemania, Holanda y Dinamarca, más receptivos a las demandas israelíes, y a otros Estados como Suecia, más orientados hacia el lado palestino. Antes que Estocolmo, Polonia, República Checa, Hungría, Rumanía, Bulgaria, Malta y Chipre ya habían reconocido al Estado palestino, aunque lo hicieron antes de ingresar en la UE.

A raíz de la ofensiva israelí lanzada sobre Gaza a finales de 2012, bajo el nombre de Pilar Defensivo, Europa comenzó a endurecer su discurso hacia el Gobierno de Netanyahu. En diciembre de ese año, los jefes de Estado y de Gobierno dejaron por escrito la necesidad de contar con dos Estados, así como el carácter “ilegal” de los asentamientos judíos en territorios ocupados, que Bruselas condena con relativa frecuencia.

Desde este año, la UE prohíbe que los fondos comunitarios destinados a Israel (principalmente para becas y proyectos de investigación) cubran también a entidades radicadas en esos territorios, una decisión que soliviantó al Ejecutivo de Netanyahu. También se estudia armonizar de alguna manera la iniciativa ya adoptada por Reino Unido de especificar en los productos israelíes que se venden en Europa si proceden de las zonas ocupadas.

 

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