Claves del foro de la APEC en Pekín

La distensión entre China y Japón y los tratados de comercio multilaterales auspiciados por Washington y Pekín centran la cumbre de Asia Pacífico

Foto: AFP | Vídeo: Reuters Live!

Comercio, más comercio y distensión política. El foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), creado en 1989 y reunido este año en Pekín (China) prevé caminar en dos sentidos: en primer lugar, sin duda, en la definición de los acuerdos de libre comercio tanto bilaterales como, sobre todo, multilaterales, promovidos por Estados Unidos y China. En segundo lugar, la cumbre de estos 21 países de Asia Pacífico -un 56% del PIB mundial con el tirón de potencias como Rusia, Canadá, Australia y Chile-, será testigo de gestos de distensión y acercamiento político como el producido ya entre el primer ministro japonés, Shinzo Abe, y el presidente chino, Xi Jinping. Estas son algunas de las claves del foro comercial regional de Asia-Pacífico, celebrado entre el lunes 10 y el martes 11 de noviembre:

- China y EE UU acuerdan levantar aranceles en bienes tecnológicos: En el segundo día de la cumbre, la Casa Blanca ha anunciado que EE UU ha llegado a un principio de acuerdo con Pekín para reducir a cero más de 200 tarifas aduaneras. El intercambio comercial – que afectará a equipos médicos, sistemas GPS, videoconsolas, software para ordenadores e incluso semiconductores de nueva generación – podría pasar de representar 1.000 millones de dólares a 4.000 millones, asegura la Casa Blanca.

El acuerdo aún tiene que ser firmado por los otros países involucrados en las negociaciones del Acuerdo de Ginebra sobre las Tecnologías de la Información (ATI), primer gran pacto multilateral para la eliminación de barreras arancelarias en vigor desde 1997. El anuncio de este martes descongela las negociaciones del tratado, que fueron suspendidas en 2013 debido a las diferencias entre las dos partes.  La agencia Efe señala que el pacto alcanzado no incluye a los televisores de pantalla plana o los monitores, lo que puede disgustar a grandes productores de estos productos como Japón o Corea del Sur.

- Deshielo entre Japón y China: los máximos mandatarios de la segunda y tercera mayores potencias económicas del mundo dieron este lunes un paso adelante en un esfuerzo de distensión que prevé relajar su contencioso territorial sobre las islas Diaoyu (en mandarín) o Senkaku (en japonés), en el mar del Este de China. En un encuentro público y con una escenografía muy fría, los dos dirigentes se saludaron con un apretón de manos, antes de adentrarse en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín.

"Los líderes [de las dos potencias] se reunieron e intercambiaron puntos de vista con franqueza", manifestó posteriormente el jefe de gabinete de Abe, Yoshihide Suga, desde Tokio. "Creo que hubo grandes avances en las recientes relaciones entre Japón y China". Los dos países firmaron el pasado viernes un acuerdo con el objetivo de comenzar a normalizar sus relaciones en torno a la soberanía de las islas, bajo control de Tokio, pero reclamadas por Pekín.

- Acuerdo de libre comercio auspiciado por Washington: el foro APEC tiene sobre la mesa también el plan para la firma de un tratado de libre comercio (Acuerdo Transpacífico, TPP, en sus siglas en inglés), promovido por Estados Unidos para la región, sin la participación de China. Fuentes de la Administración estadounidense citadas por la agencia Reuters han manifestado que no se espera, sin embargo, un gran anuncio sobre el TPP durante esta cumbre.

El TPP reforzaría el cloque comercial que va desde Vietnam hasta Chile pasando por Japón, un pedazo de la región de 800 millones de personas, que representa casi un 40% de la economía mundial. "Durante las pasadas semanas", afirmó Obama desde la Embajada de EE UU en Pekín, "nuestros equipos han hecho buenos progresos en la resolución de varios asuntos pendientes para llegar a un posible acuerdo. Hoy es una oportunidad para nosotros a nivel político para acabar con algún obstáculo".

- El área de libre comercio promovida por China: en paralelo al pacto buscado por Washington, Pekín trabaja para cerrar un pacto de liberalización comercial bajo el nombre de Área de Libre Comercio de Asía Pacífico (FTAAP, en sus siglas en inglés). No se espera tampoco que la cumbre de Pekín sea el escenario donde se firme el FTAAP, sino más bien el foro donde China fije la hoja de ruta para la integración regional, que no incluiría a Estados Unidos.

A falta de un acuerdo multilateral, el Gobierno chino y el surcoreano sellaron este lunes un pacto bilateral para la reducción de las barreras comerciales entre ambos países, salvo las que afectan al arroz y al sector del automóvil. Tras dos años de negociaciones, según informó Seúl, el acuerdo afectará sobre todo a sus productores de ropa de tamaño medio, de productos de ocio y alta tecnología. La agencia de noticias china Xinhua ha detallado que el pacto cubre 17 áreas comerciales, entre ellas el comercio electrónico y las compras estatales. 

Corea del Sur mantiene un superávit comercial con China de 62.800 millones de dólares.

Al margen de disputas comerciales, Estados Unidos y China han avanzado en su política de visados. Washington ha llegado a un acuerdo con Pekín de forma que los permisos para turismo y negocios sean válidos por un periodo de 10 años y los de estudiantes por cinco años (frente a un solo año anteriormente). El acuerdo será efectivo a partir del 12 de noviembre. Estados Unidos estima que esta nueva política aportará al país 440.00 nuevos empleos hasta 2021 y 85.000 millones de dólares anuales.

- Moscú estrecha lazos gasísticos con Pekín: Rusia, miembro también de la APEC, continúa reorientando su potente sector energético hacia Asia, a tenor de los recelos causados en Europa durante la guerra en la frontera de Ucrania. Aprovechando los pasillos del foro de la APEC, Moscú y Pekín han firmado un memorando de entendimiento para incrementar el flujo de gas hacia China en 30 billones de metros cúbicos al año a través de la ruta occidental siberiana.

En mayo, el presidente ruso Vladímir Putin y su homólogo Xi sellaron un acuerdo por el que el gigante gasístico ruso Gazprom vendía a la mayor firma china de hidrocarburos, CNPC 38.000 millones de metros cúbicos anuales de gas natural en los siguientes 30 años por 400.000 millones de dólares, a través de la ruta oriental.

Más información