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Rusia deja flotar el rublo tras gastar miles de millones en sostenerlo

Las sanciones y la caída del precio del crudo azotan la economía rusa

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Una oficina del Banco de Moscú, en la capital rusa, el 10 de noviembre Bloomberg

El Banco Central de Rusia liberalizó este lunes el cambio del rublo y dejó a merced del mercado la moneda nacional que, durante dos meses, había venido devaluándose frente al dólar y al euro, batiendo así sucesivos récords históricos.

El resultado inmediato de la nueva política anunciada por la presidenta del Banco Central, Elvira Nabiulina, que no renuncia del todo a intervenir en caso de amenaza para la estabilidad financiera, fue una caída de la divisa rusa. A las 13.30 horas de Moscú (dos horas menos en España), el rublo pasó a cotizarse a 45,09 unidades por dólar —con un descenso de 0,81 unidades— y a 56,27 unidades por euro —una caída de 0,9105 rublos por divisa europea— con relación a las 10.30 horas.

Para hoy, la cotización oficial es de 57,24 rublos por euro y 45,89 rublos por dólar, lo que supone descensos respectivos de 2,07 y 1,98 rublos respecto al lunes. Durante octubre, el Banco Central ha gastado más de 30.000 millones de dólares de sus reservas en intentar sostener la cotización de la moneda, llegándose al récord de 2.928 millones de dólares en una sola jornada (el 29 de octubre).

La semana pasada, el euro había superado los 60 rublos y el dólar se acercó a los 49 rublos. Aparte del encarecimiento de las importaciones, el descenso de la moneda había provocado temores entre los rusos con ahorros, que, según los analistas de mercado, están tratando de poner a salvo sus capitales mediante compra de bienes de consumo de larga duración e inversiones en el sector inmobiliario.

Hasta ahora el Banco Central mantenía al rublo en el marco de un corredor formado por el dólar y el euro e intervenía cuando la moneda rusa se acercaba a los límites del mismo. La liberalización del rublo estaba prevista para el año próximo, pero los especialistas, incluido el exministro de Finanzas, Alexéi Kudrin, habían aconsejado adelantar las fechas. “Me parece que esta decisión está un poco retrasada, porque cuando el rublo estaba sometido a presiones no había necesidad de mantener el corredor de divisas y de vender las reservas de oro”, dijo el actual titular de Finanzas Antón Siluánov. En Pekín, donde asistía a la cumbre del Foro Económico Asia-Pacífico (APEC), el presidente ruso, Vladímir Putin, calificó las oscilaciones del rublo de “saltos especulativos” y se mostró confiado en el efecto de las medidas tomadas por el Banco Central “como respuesta a los especuladores”. Putin dijo que las oscilaciones en el mercado de divisas “no están vinculadas con causas y factores fundamentalmente económicos”. En los últimos dos meses, el rublo se ha devaluado un 28,4% con relación al dólar y un 21,1% con relación al euro, según el servicio económico RBK.

Putin insistió en que el Banco Central se reservaba el derecho a intervenir si lo consideraba pertinente. El presidente manifestó también que esta entidad podía castigar a los especuladores que se estaban preparando para una nueva oleada de acciones y que la institución vigilará las tasas de interés de los préstamos.

El descenso de los precios de los hidrocarburos, la mayor fuente de generación de divisas de Rusia, combinado con los efectos de las sanciones y la inestabilidad geopolítica han provocado una fuga de capitales que ya ha superado los pronósticos oficiales, según cálculos del Centro de Desarrollo de la Escuela Superior de Economía de Moscú. Según estos datos, la fuga de capital ha llegado ya a los 110.000 millones de dólares, siendo el pronóstico oficial aún vigente de 100.000 millones para este año.

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