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Estados Unidos admite “problemas sistemáticos” en su arsenal nuclear

El proyecto busca abordar las causas detrás de los escándalos recientes

El secretario de Defensa, Chuck Hagel, durante su comparecencia. AP

La investigación de varios escándalos en las instalaciones militares nucleares de Estados Unidos ha revelado una realidad más grave de la esperada. Las dos revisiones internas, ordenadas en febrero por el Pentágono, “han encontrado evidencia de problemas sistemáticos que si no son abordados podrían minar la seguridad y efectividad” del arsenal nuclear, advirtió este viernes el secretario de Defensa, Chuck Hagel, en la presentación de las conclusiones del informe.

Las negligencias, destapadas en el último año y medio, son una consecuencia de la “consistente” falta de inversión económica y de apoyo oficial, y la moral alicaída de los militares. Concebidas como un elemento clave de protección y disuasión frente a la Unión Soviética, las instalaciones militares nucleares estadounidenses sufren una paulatina decadencia desde el fin de la Guerra Fría hace dos décadas. Han perdido gran parte de su razón de ser y el prestigio que las envolvía. “Ha resultado en un sentir generalizado de que una carrera en el sector nuclear ofrece demasiadas pocas oportunidades de crecimiento y progreso”, lamentó Hagel.

La investigación, elaborada por militares retirados, recomienda implementar más de un centenar de medidas para que no se repitan episodios embarazosos. Entre ellos, que el equipo que supervisa los 450 misiles balísticos intercontinentales solo tuviera una llave inglesa para configurarlos. La llave se enviaba por mensajería entre tres bases en EE UU. Hay más ejemplos: 10 personas suspendidas por copiar en un examen sobre lanzamiento de misiles, 19 penalizadas por mala conducta en una inspección, un general destituido tras un episodio de embriaguez en Rusia y la puerta de un almacén de misiles de 1950 que no se puede cerrar.

Ha resultado en un sentir generalizado de que una carrera en el sector nuclear ofrece demasiadas pocas oportunidades de crecimiento y progreso”

Chuck Hagel, secretario de Defensa de EE UU

La implementación de las recomendaciones costará alrededor de 7.500 millones de dólares (unos 6.000 millones de euros) en los próximos cinco años, según los cálculos del Pentágono. La cifra, que debe validar el Congreso, se sumará a los programas de modernización de parte del arsenal nuclear aprobados en 2013. El informe recomienda clarificar la estructura de gobierno en las instalaciones, mejorar la seguridad, reducir burocracia, invertir más en entrenamiento e inspección, subir sueldos y cambiar la “cultura de microgestión”.

La preocupación por mala conducta no es nueva. En 2007, siete misiles estuvieron perdidos durante 36 horas al ser cargados por error en un avión militar. Eso llevó en 2008 al predecesor de Hagel, Robert Gates, a ordenar una revisión que llegó a conclusiones similares. Hagel dijo este viernes que la atención en las guerras en Afganistán e Irak en la última década también explica el descuido hacia el arsenal nuclear.

EE UU cuenta, según los últimos datos, de septiembre de 2013, con un arsenal de alrededor de 4.800 armas nucleares de las Fuerzas Aéreas y la Marina. Más de la mitad están listas para ser empleadas en cualquier momento desde varias bases en el país y submarinos. La cifra queda muy lejos de las 31.200 que había en su pico en 1967, en plena tensión con la URSS.

Pero la cifra actual y los planes de reforma son remarcables por el contexto en el que se producen. El presidente de EE UU, Barack Obama, se presentó a las elecciones de 2008 apostando por un mundo libre de armas nucleares, y en abril de 2009 firmó con Rusia un histórico acuerdo para reducir un 30% su arsenal nuclear estratégico en los siete años siguientes. En diciembre de 2010, el Congreso de EE UU aprobó el acuerdo, pero lo hizo después de que la Casa Blanca se asegurara el apoyo de varios legisladores republicanos al prometer un millonario plan de inversión en instalaciones nucleares.

En 2011, tras su entrada en vigor, Obama apostó por “seguir el desarrollo y despliegue de los sistemas de misiles de defensa contra amenazas de misiles de naciones como Corea del Norte e Irán”. El anuncio de este viernes llega a diez días del fin del plazo para alcanzar un acuerdo nuclear con Irán. Washington pide a Teherán que desmantele parte de su infraestructura nuclear, pero lo hace al mismo tiempo que el Pentágono apuesta por modernizar la suya.

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