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El presidente turco asegura que los musulmanes descubrieron América

Erdogan dice que navegantes de religión islámica alcanzaron el continente en 1178 y que Colón vio una mezquita en Cuba

El presidente Erdogan (gafas oscuras) en un acto en Ankara. REUTERS

América no fue descubierta por Cristóbal Colón en 1492 sino por “navegantes musulmanes” tres siglos antes, según ha asegurado este sábado el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.

“Navegantes musulmanes habían llegado a las orillas de América en 1178. En sus diarios, Cristóbal Colón se refirió a la presencia de una mezquita sobre una montaña en Cuba”, ha dicho el mandatario en un discurso televisado durante la ceremonia de clausura de la primera cumbre de Líderes Musulmanes Latinoamericanos, que se ha celebrado estos días en Estambul.

“Voy a hablar con mi hermano cubano [el representante de Cuba en la cumbre]. Una mezquita quedaría bien sobre esta montaña hoy también. Su permiso es suficiente [para que la construyamos]”, añadió el jefe de Estado de Turquía, un país en el que casi toda la población es musulmana.

Lo cierto es que la afirmación de que América fue “descubierta” por marinos musulmanes en el siglo XII no es nueva. Ciertos académicos islámicos citan un documento chino que supuestamente describe un viaje de navegantes musulmanes a América en el año 1178.

Y la referencia a "la mezquita" no se encuentra en los propios diarios de Colón, como mencionó Erdogan, sino en el relato de San Bartolomé de las Casas. Este cuenta que Colón describió una montaña en lo que hoy es Cuba que tiene “una pequeña colina en su cumbre, que parece una elegante mezquita”. Por lo demás, en América nunca se han encontrado ruinas islámicas precolombinas.

En su discurso, Erdogan también aprovechó para defender el islam como una religión de paz. “Convertir a la gente a la fuerza, con la espada, nunca ha sido parte del islam. Nuestra religión nunca ha sido una herramienta de explotación”, añadió el presidente turco. “Quienes colonizaron América por su oro y África por sus diamantes, ahora lo hacen en Oriente Medio por su petróleo con la misma sucia conspiración”, continuó Erdogan en referencia a las potencias occidentales.

En el poder desde 2002 junto a su Partido para la Justicia y el Desarrollo (AKP, en turco, islamista y conservador), Erdogan llegó al cargo de primer ministro al año siguiente. Durante sus primeros mandatos, tanto él como el AKP fueron alabados internacionalmente por aumentar las libertades democráticas en Turquía y por desarrollar rápidamente la economía.

Sin embargo, analistas turcos denuncian que el presidente es cada vez más autoritario y que querría imponer su visión personal a toda la sociedad. En los últimos años, sus Gobiernos han dado más espacio público a la religión islámica, han tratado de restringir el aborto y Erdogan ha insistido públicamente en que las mujeres deberían tener al menos tres hijos. De hecho, en una ocasión en 2012 interrumpió durante una rueda de prensa al primer ministro de Finlandia, Jyrki Katainen, que estaba de visita en Turquía, para decirle que también las finlandesas deberían tener tres o más hijos.

Además, los críticos con Erdogan apuntan a que tras tantos años en el poder está cada vez más desconectado de la realidad. El año pasado,tras una serie de multitudinarias protestas en su contra, convirtió en su principal consejero a un experiodista que había asegurado públicamente que potencias extranjeras habían intentado matar a Erdogan mediante telekinesis.

Ahora, tras ganar las elecciones a la Presidencia el pasado agosto, Erdogan se ha apropiado de un suntuoso y polémico palacio que estaba siendo construido como residencia del primer ministro. El complejo, que de momento ha costado 615 millones de dólares y aún no está acabado, tiene más de 1.000 habitaciones y se ha dicho que, con sus 40.000 metros cuadrados de superficie edificada, es mayor que la Casa Blanca y el Kremlin.