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Sócrates a prisión por fraude fiscal

El juez Carlos Alexandre acusa también al ex primer ministro de Portugal de blanqueo de dinero y de corrupción

El juez Carlos Alexandre ha decretado la prisión preventiva del ex primer ministro de Portugal, José Sócrates, según anunció su abogado defensor, que calificó la decisión de injusta. El juez ha decretado también la prisión preventiva para Carlos Santos Silva, amigo y probable testaferro de Sócrates, y también para su chófer Joao Perna. Solo escapa a la prisión el abogado Gonçalo Ferreira, que ha tenido que entregar el pasaporte y debe presentarse dos veces por semana en los juzgados; no puede comunicarse con los otros acusados ni abandonar el país.

Tanto el ex primer ministro socialista como su amigo Santos Silva han sido acusados de fraude fiscal cualificado, corrupción y blanqueamiento de capitales. El chófer se escapa del delito de corrupción, pero se le añade el de posesión de arma ilegal.

El abogado de Sócrates, Joao Araujo, calificó la decisión de "profundamente injusta e injustificada, que que pienso recurrir a no ser que mi cliente me diga lo contrario". Araujo también lamentó las condiciones en las que han tenido que trabajar los periodistas durante estos tres días, en la calle de madrugada a medianoche y sin comunicación alguna por parte de los juzgados hasta la lectura de un comunicado a las 22.30 de la noche, cuatro horas después de lo que se había anunciado.

El comunicado no expone los argumentos que le han llevado al juez Alexandre a tomar estas medidas ni detalle alguno de las investigaciones, más allá del tiempo que pasaron los acusados en los interrogatorios.

El interrogatorio al ex primer ministro de Portugal José Sócrates, detenido el viernes concluyó a mediodía del lunes, después de varios días. Según su abogado, Sócrates respondió a todas las preguntas, pese a que podía haber renunciado a ello.

Este lunes se ha conocido, según el diario Público, que el chófer viajaba periódicamente a París para entregar dinero al ex primer ministro. Sócrates, que llevaba allí un gran tren de vida desde que renunció a su cargo en 2011, no tenía suficiente para mantener ese ritmo de acuerdo con sus ingresos declarados; en París, no tenía trabajo remunerado. Perna iba en coche, un medio que dejaba menos rastros y proporcionaba mayor autonomía, que el avión. La transacción era de miles de euros y en maletas.

Esta información, según las mismas fuentes, se obtuvo a través de vigilancias y escuchas telefónicas sobre Perna. El método de entrega, que había funcionado durante más de un año, se interrumpió hace unos meses, aunque todavía no ha transcendido por qué.

Sócrates debía haber sido detenido un día antes, el jueves. Ya había realizado el check-in para tomar el vuelo desde París, pero no llegó; otra de las incógnitas que analizan los investigadores. Ese jueves se registró la empresa Octapharma, con la que el socialista había tenido tratos durante su etapa en el Gobierno, y que le contrató en enero de 2013 por 12.000 euros mensuales como consultor para América Latina. Ese fue el primer ingreso legal y periódico que tenía desde su renuncia a la política en 2011.

Durante estos tres años, desde que se dejó el cargo de primer ministro, Sócrates escribió un libro del que se vendieron unos 20.000 ejemplares. Aunque, según el semanario Sol, la mayoría de ellos los compró su amigo y Carlos Santos Silva, personaje clave en la investigación y que desde 1997 se ha visto envuelto en diversos casos de corrupción, aunque siempre absuelto.

A Sócrates también se le relacionó con varios casos de corrupción, pero nunca fue imputado. En concreto, en el caso Freeport, de  otorgamiento de licencias para un centro comercial; y en el caso Monte Branco de blanqueo de dinero; tampoco su licenciatura de Ingeniería escapó a la sospechas, pues se firmó en un domingo y cuatro de las cinco asignaturas que le faltaban se las aprobó el mismo profesor, António Morais, que había estado imputado con Santos Silva en el caso de Cova da Beira sobre concesiones de licencias de basuras. En todos esos años, Sócrates ya formaba parte del Gobierno, bien como ministro, bien como secretario de Estado.Todos y en todos los casos quedaron absueltos o ni siquiera imputados.

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