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Energía limpia, un desafío para China y Estados Unidos

Para cumplir la meta de un 20% de energía limpia, China tendrá que producir el equivalente a la electricidad que se genera en EE UU

 WWF

Antes de comenzar las negociaciones de cambio climático en Lima, China y Estados Unidos, los mayores emisores de carbono del mundo, le anunciaron al mundo metas de reducción de emisiones. Este anuncio es sobre todo un mensaje político que le pone fin a la era de discordia de estos dos países en las negociaciones climáticas. Lou Leonard de Estados Unidos y Liangchun Deng de China, dos expertos de WWF en cambio climático, analizan las implicaciones de este anuncio histórico.

Mónica Echeverría: ¿Qué significa este anuncio?

Lou Leonard: El anuncio de Estados Unidos y China fue muy significativo. Estados Unidos dijo que reduciría sus emisiones de carbono de 26 a 28% al 2025, mientras que China afirmó que llegaría a su pico de emisiones para 2030 y que para esa misma fecha 20% de su matriz energética sería renovable. Es la primera vez que los mayores emisores del mundo le anunciaron al mundo que unirían esfuerzos para detener la crisis climática. Para Estados Unidos también tuvo gran relevancia ya que desmiente uno de los más importantes argumentos que los opositores han usado contra el cambio climático: China no está actuando. Ahora esa excusa ya no existe.

Liangchun Deng: Creo que este anuncio ha enviado una fuerte señal a la comunidad internacional al decir que China y Estados Unidos están respondiendo a las urgencias de la ciencia climática, así como al llamado de la sociedad civil para incrementar la ambición de sus acciones. Esto también puede ser un gran incentivo para otras Partes negociantes y emisores para que presenten sus contribuciones climáticas tan pronto como les sea posible.

M.E.: Y además de la relevancia de este anuncio a nivel nacional y global ¿cuál consideran que sería la importancia desde el punto de vista económico y social en cada país?

L. L.: Los crecientes impactos del cambio climático son realmente una gran amenaza para Estados Unidos. Ya se sienten las sequías en California, el incremento del nivel del mar en la costa oriental y las inundaciones en Arizona, solo por nombrar un par de ejemplos. Billones de dólares de la economía estadounidense están en juego y esto ayudaría a reducir el riesgo. También es relevante porque la transición hacia una economía de energía limpia abre muchas oportunidades económicas, especialmente en cuanto a trabajos. Las inversiones de energía renovable en Estados Unidos producen 3 veces más trabajos que las inversiones tradicionales en combustibles fósiles.

L. D.: En China, el cambio climático tiene un gran impacto en las actividades económicas. Estamos hablando de más de 200 mil millones de yuanes y de 2000 muertes anuales debido a eventos climáticos extremos. Pero al mismo tiempo, China tiene sus propias preocupaciones a nivel nacional en cuanto a energía, tal como la contaminación que genera la quema de combustibles fósiles y que preocupa sobremanera a los chinos. Este anuncio puede darle a China una gran oportunidad para mejorar la salud de sus ciudadanos, crear más trabajos ‘verdes’ y un mayor crecimiento de sus industrias estratégicamente emergentes. Eso significa más industrias verdes y limpias en China.

M.E.: ¿Este compromiso de Estados Unidos tiene que ser aprobado por el Congreso , cuya mayoría se opone al gobierno?

L. L.: Intencionalmente, estos objetivos se van a desarrollar con base en la regulación y en la autoridad existente. Es decir, el Presidente ya tiene el poder para reducir estas emisiones y no depende de la aprobación del Senado ni del resto del Congreso. Las acciones necesarias para alcanzar este objetivo hacen parte del plan de gobierno de la administración de Obama. Entonces, estas acciones serán completadas antes de que Obama deje la presidencia. Una vez que dichas regulaciones entren en vigor, será muy difícil que un futuro presidente las pueda deshacer.

M.E.: Y, ¿qué pasa con China? ¿Cuáles son los principales retos?

L.D.: Para que las emisiones de carbón de China alcancen su pico al 2030, China necesita realmente una transición energética ambiciosa, así como un proceso de reestructuración económico. Y cuando decimos transición económica, estamos hablando de reducir la actual dependencia en combustibles fósiles. Actualmente, China depende del carbón para la generación del 65% de la energía. La idea es reducir esa cifra a un nivel que nos permita gozar de un clima más seguro, así como de mejores situaciones ambientales. Es un gran desafío para China, pero estamos felices de que al mismo tiempo China tenga este objetivo de energía mixta que apunta a producir cerca de 20% de su energía de fuentes libres de combustibles fósiles. Esto es una señal de que China ya está encaminada.

L.L.: El último punto de vista de Liangchun es muy importante. Las acciones que tomará China entre hoy y 2030 para alcanzar las metas de energía renovable son enormes. Para cumplir con la meta de 20% de energía limpia en 2030, China tendrá que producir –a base de renovables– el equivalente a toda la energía eléctrica que se genera en Estados Unidos en los próximos 15 años. Cuando lo pones en perspectiva, es una gran inversión por parte de China.

M.E.: ¿Este anuncio cómo impacta la relación China-Estados Unidos?

L.D.: Creo que el anuncio conjunto de Estados Unidos y China sobre el cambio climático es uno de los más importantes elementos en esta relación bilateral. China y Estados Unidos están concibiendo una nueva y sólida relación. Estamos felices de que China esté de acuerdo con Estados Unidos sobre esta agenda verde. Entonces, no solo es mejorar la relación bilateral entre los dos sino también que el mundo goce de un clima mucho más seguro.

L.L.: Uno de los elementos relevantes es que los dos presidentes anunciaron su decisión en conjunto. El hecho de que los dos presidentes hayan invertido tiempo de manera tan personal, me parece que hace muy difícil que cualquier otro sucesor se retire de este acuerdo, ya que la relación entre China y Estados Unidos resulta muy importante para ambos.

M.E.: ¿El anuncio de Estados Unidos es acorde con la reducción de emisiones que exige la ciencia para evitar un desajuste climático de consecuencias graves e irreversibles?

L.L.: El anuncio de reducción de emisiones de Estados Unidos en políticamente ambicioso. Pero es muy inferior a lo que la ciencia le exige para combatir el cambio climático. La ciencia ha sido clara: si las emisiones no disminuyen drásticamente en esta década no podremos mantenernos en el límite de 2 grados de calentamiento en relación con la temperatura preindustrial, el umbral para no entrar en un desajuste climático. Estados Unidos puede comprometerse más, especialmente en las acciones para ayudar a los países en vía de desarrollo. No hay nada en este anuncio que indique que Estados Unidos se comprometerá a ayudar a los países en desarrollo. Tampoco hay ningún indicio de que lo hará cuando anuncie sus contribuciones voluntarias en marzo. Aunque Estados Unidos aportó 3.000 millones de dólares al Fondo Verde del Clima, un paso importante para ellos, hasta ahora se han resistido a comprometerse financieramente para el periodo post 2020.