La revolución bolivariana recluta a los astros de la arquitectura mundial

El gobierno de Venezuela tiene en nómina a Frank Gehry y Richard Rogers para que levanten fastuosos recintos deportivos y culturales

El presidente de Venezuela, junto al arquitecto Frank Gehry REUTERS

Frank Gehry, el astro mundial de la arquitectura de autor, presentó el pasado martes al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, la maqueta de lo que será la sede del Centro Nacional de Acción Social por la Música en Barquisimeto, ciudad capital del estado de Lara (centro-occidente del país). El encuentro, que tuvo lugar en el Palacio de Miraflores, en Caracas, sede de la Presidencia de la República, contó además con la presencia del director de orquesta Gustavo Dudamel.

Barquisimeto es la ciudad natal de Dudamel, director residente de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles, Estados Unidos, y el producto más acabado hasta ahora del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles de Venezuela, mejor conocido como El Sistema. Se trata de una red de difusión y enseñanza masiva de la música culta con propósitos de redención social. Aunque fundado en 1975 por inspiración de José Antonio Abreu –su director todavía, 39 años después-, durante los últimos 15 años el régimen bolivariano de Hugo Chávez y Maduro lo ha costeado con generosidad. Precisamente durante la reunión del martes, el mandatario venezolano ratificó su meta de contar con 1.300.000 jóvenes participando de El Sistema en 2019. “Este año crecimos de 400 mil a 623 mil jóvenes dentro del Sistema, realmente es maravilloso”, se congratuló.

Gehry, canadiense que vive en Estados Unidos, ha sido merecedor del Premio Pritzker –considerado el Nóbel de la arquitectura, en 1989- y del Príncipe de Asturias de las Artes en 2014. Sus edificios de complejas formas orgánicas se han convertido en verdaderos emblemas de la posmodernidad, como la sede del Museo Guggenheim de Bilbao, hito de la recuperación urbana de la ciudad vizcaína. Las recientes inauguraciones de dos de sus obras, el Museo de la Biodiversidad en la Ciudad de Panamá y la Fundación Louis Vuitton de París, dejaron en claro que a sus 85 años Gehry se mantiene en plena forma creativa.

Como testimonio de su inserción en la cultura popular contemporánea, Gehry es el único arquitecto que ha aparecido como un personaje de la serie de dibujos animados Los Simpsons, en su temporada 16 de 2005. Una de sus obras, el Walt Disney Concert Hall de Los Ángeles, cumple un rol central en la comedia romántica Celeste & Jesse Forever, un largometraje que Rashida Jones y Andy Samberg estelarizaron en 2012. Ese edificio sirve de sede a la Filarmónica de la metrópoli californiana, a cuyo patronato Gehry contribuye y donde forjó una amistad con Dudamel.

Dudamel, de 33 años de edad, reclutó a Gehry para su proyecto venezolano, un complejo artístico con dos salas de conciertos con capacidad para 3.700 espectadores. Una de ellas se llamará Sala Gustavo Dudamel.

A pesar de la severa crisis económica del país –durante el último semestre del año Venezuela ha perdido 40% de su previsión de ingresos en divisas por la caída de los precios del petróleo-, Maduro aseguró que su Gobierno va a “inyectar los recursos” necesarios para la obra, cuyas fechas de inicio y terminación no fueron dadas a conocer.

Otro arquitecto de renombre internacional, el británico Richard Rogers –Premio Pritzker 2007, padre del Museo Pompidou de París o de la T4 del aeropuerto de Barajas, que sirve a Madrid- ha sido comisionado para el diseño de los nuevos estadios de fútbol y béisbol de Caracas. Ambos recintos ya se construyen en los espacios de lo que será el Parque Hugo Chávez, un área recreativa de 250 hectáreas al suroeste de la ciudad. Rogers conoció a Chávez en 2007 a través de Ken Livingstone, ex alcalde laborista de la ciudad de Londres, cuya gestión tuvo en su momento un convenio con el Gobierno de Venezuela para el suministro subsidiado de combustible para el transporte público.