Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
LIBERTAD DE EXPRESIÓN

La policía cubana detiene a más de 80 disidentes en tres días

Los disidentes arrestados habían acudido al centro de detención Vivac para pedir la liberación de otros compañeros apresados

Disidentes aguardan en una plaza una 'perfomance' de la artista Tania Bruguera, detenida y liberada recientemente.
Disidentes aguardan en una plaza una 'perfomance' de la artista Tania Bruguera, detenida y liberada recientemente. AFP

Todo comenzó el martes 30 diciembre. Más de medio centenar de activistas de derechos humanos, intelectuales y periodistas fueron detenidos por la policía cubana cuando planeaban participar de una performance convocada por la artista plástica cubana Tania Bruguera en la plaza de la Revolución de La Habana. El acto consistía en abrir un micrófono a los ciudadanos para que opinaran durante un minuto sobre Cuba y su futuro, ahora que el país ha restablecido vínculos diplomáticos con EE UU. De ellos, 21 siguen arrestados. Bruguera, que también había sido detenida de nuevo este jueves junto a otras 18 personas que demandaban la libertad de una decena de cubanos encarcelados desde el día 30, ha sido finalmente  liberada, según ha informado la plataforma #YoTambienExijo. 

La puesta en escena de Bruguera, una artista de 46 años y de trayectoria internacional, reconocida por sus obras de alto contenido político, prometía convertirse en una prueba de fuego para medir la tolerancia del Gobierno cubano frente al ejercicio de derechos civiles universales, como la libre expresión y la libertad de reunión, en el contexto de los cambios sobre la política económica y exterior de la isla que ha impulsado Raúl Castro en el último lustro. “Ellos [las autoridades] han perdido una oportunidad única de demostrarle al mundo que están abiertos no solo a las cosas que ellos dicen. Han armado un problema donde no lo había”, alcanzó a declarar Bruguera a la emisora Radio Martí de Miami, poco antes de que la policía la llevara detenida el jueves, junto con otras 18 personas que demandaban la puesta en libertad de los cubanos que seguían en prisión desde el día 30.

De acuerdo a la Comisión Cubana para los Derechos Humanos y la Reconciliación, organización no gubernamental que opera en La Habana al margen de las leyes cubanas, suman más de 80 los detenidos durante los últimos tres días. La mayoría de ellos han sido liberados al cabo de unas horas, como suelen hacerlo las autoridades cubanas desde hace un par de años, y algunos han denunciado haber sufrido maltratos físicos. Ayer, 22 personas permanecían aún en prisión; entre ellas, los disidentes Boris González, Omar Fayut, Andrés Pérez Suárez, Ariosbel Castillo, Vicente Coll, Pavel Herrera, Pablo Méndez, Ernesto Santana y Waldo Fernández. Otras figuras más conocidas fuera de Cuba y que también habían sido llevadas a la cárcel —entre ellas, el editor del diario digital 14ymedio, Reinaldo Escobar, el periodista Eliécer Ávila y los activistas Antonio Rodiles y Ailer González— fueron puestos en libertad con antelación.

Esta nueva oleada de detenciones ha ocurrido apenas dos semanas después de que los presidentes Raúl Castro y Barack Obama informaran del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, rotas durante más de medio siglo de aislamiento. Poco antes del anuncio, el 10 de diciembre, la policía cubana también detuvo y liberó horas después a un centenar de activistas que conmemoraban con manifestaciones pacíficas el Día Internacional de los Derechos Humanos en cinco de las 15 provincias del país.

El Departamento de Estado de Estados Unidos criticó la acción de las autoridades cubanas a través de un comunicado difundido este miércoles, pero descartó que esto pueda afectar el restablecimiento de vínculos diplomáticos entre Gobiernos y el inicio del proceso que podría conducir al fin del embargo comercial contra Cuba establecido por Washington desde la década de 1960. “Condenamos en duros términos el constante acoso del Gobierno cubano y su repetido uso de las detenciones arbitrarias, en ocasiones con violencia, para silenciar las críticas, perturbar reuniones pacíficas y la libertad de expresión e intimidar a los ciudadanos”, señalaba la nota de Washington.