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La diplomacia del fútbol

El Cosmos de Nueva York viajará el 2 de junio a La Habana para disputar un amistoso con la selección cubana

Los entrenadores del New York Cosmos y de la selección de Cuba REUTERS

En Cuba, como en EE UU, el fútbol vive a la sombra del béisbol. Pero en los últimos años fue ganando popularidad entre los jóvenes de los dos países. Ahora se convierte en una herramienta para la diplomacia y con el español Raúl González de embajador estrella. El Cosmos de Nueva York, donde juega el excapitán del Real Madrid, viajará el 2 de junio a La Habana para disputar un amistoso con la selección cubana y, quizás, preparar el terreno para una futura visita presidencial, como el ping pong llevó a Richard Nixon a la China comunista hace cuatro décadas.

El Cosmos será el segundo club de fútbol de EE UU que pisará el césped de la capital desde el triunfo de la Revolución en 1959. Los Sting de Chicago lo hicieron en marzo de 1978, a invitación del régimen de Fidel Castro. El ya extinguido equipo estadounidense aceptó repetir el encuentro dos meses después en el Soldier Field. El deporte, como dijo entonces Clive Toye, el patrón de los Sting, “es la mejor manera de cruzar fronteras, psicológicas o físicas”.

Aquel partido en Chicago, que acabó con los dos equipos empatados a uno, tuvo un gran significado político e histórico. Pero no generó gran interés entre el público y el tiempo lo dejó casi en el olvido. La diplomacia del fútbol volvió a emerger en el encuentro que la selección de EE UU disputó con Cuba en 2008, dentro de la eliminatoria para el Mundial de 2010. Era la primera vez que se enfrentaban en seis décadas.

Walter Benítez, entrenador de la selección cubana, admite ahora que “celebrar este partido es un sueño”. “Hay mucha expectativa en toda Cuba”, comentó, a la vez que explicó en un acto celebrado en Nueva York que aceptó en seguida la invitación de Giovanni Savarese. “El Cosmos es una institución mucho más grande de lo que pensaba. Los jugadores están muy ilusionados por jugar con deportista como Raúl. Será una experiencia muy grande”.

Seamus O´Brien, presidente del Cosmos, ve el equipo como “un embajador natural” para Estados Unidos. Cuando se celebre el encuentro, el club habrá visitado un total de 42 países. Ningún otro en la liga estadounidense se le acerca. “Soñamos grande”, dijo en la presentación. Sin entrar en cuestiones políticas, dijo que espera que este encuentro “sirva para inspirar a otros” y contribuya a “mejorar las relaciones” entre los dos países. “Siempre he creído en el poder del deporte para romper barreras”.

Cuestiones logísticas

El partido se celebrará en el estadio Pedro Marrero, en la capital cubana. El complejo tiene un aforo de 28.000 persones. O'Brien admite, sin embargo, que siguen trabajando en cuestiones logísticas. “Hay muchas partes en movimiento, como se pueden imaginar”, añadió, “pero lo conseguiremos”. Aún no está definido cómo los seguidores del Cosmos podrán viajar a Cuba para el encuentro. También dijo que es “prematuro” hablar de un partido de vuelta.

El congresista neoyorquino Charles Rangel respaldó la celebración del partido, al decir que representa una “gran oportunidad” para crear una atmósfera de amistad e intercambio entre los dos pueblos. “Es algo que no pueden hacer los presidentes ni los ministros de exteriores”, dijo al referirse al medio siglo de bloqueo económico que pesa sobre la isla. “El afecto de los dos pueblos supera los obstáculos políticos”.

Antonio Garcés, de la Asociación Cubana de Fútbol, valoró la semana pasada que este será un “gran paso” en el proceso de normalización de las relaciones entre los dos países. El encuentro será, además, muy beneficioso para la selección, que se medirá con el Cosmos antes de los encuentros del 8 y 16 de junio en el marco de la eliminatoria para la Copa del Mundo de 2018 en Rusia. “Será una excelente preparación”, señaló.

El entrenador de la selección cubana explicó ante la prensa neoyorquina que ahora “se respira mucho fútbol” en la isla, donde los aficionados siguen muchas ligas. “Esto es muy positivo, porque nos permite buscar talento entre los jóvenes”, añadió. “Esperamos que el amistoso os ayude a preparar al equipo de cara a la Copa del Mundo”, le respondió Giovanni Saverse, antes de dar inmortalizar el evento con la entrega de un balón del equipo.