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El rey de los casinos argentinos alquila inmuebles a la presidenta

Cristóbal López ha pagado a Cristina Fernández 319.000 dólares en ocho meses y tiene salas de juego en 17 provincias del país

El empresario argentino Cristobal López.

Uno de los empresarios que más hizo crecer su fortuna durante los 12 años de gobiernos kirchneristas, Cristóbal López, hijo de almerienses, alquila desde hace ocho meses siete inmuebles de una sociedad perteneciente a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. Le ha abonado el equivalente a 319.000 dólares. Así lo publicó este domingo el periódico La Nación. Lo llamativo radica en que este hombre de negocios, que ya era rico antes del kirchnerismo pero que ha incrementado de forma notable su grupo económico en estos años, es beneficiario de diversas concesiones del Estado.

López es accionista del principal grupo de casinos de Argentina, que está conformado por diversas sociedades y socios, como la española Cirsa. Ese conglomerado facturó en 2012 unos 1.100 millones de dólares con 10.481 tragamonedas, según el libro El poder del juego. El gran negocio de la política argentina (Aguilar) de los periodistas Federico Poore y Ramón Indart. López es dueño de un tercio de Casino Club, una sociedad que cuenta con las dos principales salas de juego de Buenos Aires, que son concesiones otorgadas por el Gobierno argentino. Una es el casino porteño, en el que también es socia Cirsa. La otra, las máquinas de juegos del hipódromo del barrio de Palermo, de las que participa también otro empresario argentino, Federico de Achával. Ambas concesiones recibieron beneficios impositivos del alcalde de Buenos Aires y candidato presidencial conservador para las elecciones primarias de agosto próximo, Mauricio Macri. Pero el grupo de López tiene además salas de juego en 17 provincias, en las que no es el Gobierno federal sino los locales los que otorgan las licencias.

El conglomerado de Lopez facturó en 2012 unos 1.100 millones de dólares

López también dispone del grupo Indalo, que controla una petrolera y empresas proveedoras del sector, una constructora, compañías de alimentos e industriales y medios de comunicación. Dispone de un canal de televisión y tres emisoras de radio, cuyas licencias son otorgadas por el Estado nacional. De hecho, el Gobierno de Fernández aprobó su adecuación a la ley contra la concentración de medios audiovisuales. Además, Indalo adquirió dos productoras de televisión contratadas por TV Pública, una de ellas encargada de transmitir en abierto los partidos de la liga de 30 clubes de Primera División de Argentina.

Dos empresas de Indalo, Inversora M&S y Alcalis de la Patagonia, alquilan desde 2014 un piso, una oficina y cinco plazas de parking en el lujoso barrio porteño de Puerto Madero a Los Sauces, la sociedad con hoteles e inmuebles de Fernández y sus dos hijos, Máximo y Florencia Kirchner. Además, La Nación añadió este lunes que un ejecutivo del grupo Indalo alquila desde hace dos años a Los Sauces un piso en otro barrio exclusivo de Buenos Aires, La Recoleta, por 2.900 dólares mensuales. El periódico advierte sobre un presunto conflicto de intereses de una jefa de Estado que alquila sus propiedades a quien debe regular en materia de juegos de azar y medios de comunicación. Portavoces de Indalo confirman la existencia de todos estos contratos.

La Nación advierte sobre un presunto conflicto de intereses entre una jefa de Estado y a quien debe regular en materia de juegos de azar y medios

Casino Club, la sociedad de la que participa López, se asoció en 2007 con Cirsa para controlar juntos el casino de Buenos Aires, que antes estaba solo en manos de la empresa española. En 2006, el presidente de Cirsa, el almeriense Manuel Lao, había sido detenido unas horas por autoridades aduaneras en el aeropuerto de Buenos Aires por ingresar a Argentina sin declarar unos 500.000 euros en efectivo. Lao fue multado aquella vez. También en 2007 Casino Club y su socio De Achával consiguieron que el entonces presidente argentino, Néstor Kirchner, le prorrogara la concesión de las tragamonedas del hipódromo de Buenos Aires hasta el año 2032.