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Al Shabab se ensañó con los alumnos cristianos en el atentado de Kenia

Los yihadistas matan a 147 estudiantes en la Universidad de Garissa en su peor ataque en el país africano

Agentes de policía rodean la Universidad de Garissa. AP | reuters-live!

Los miembros de la milicia yihadista somalí Al Shabab que el jueves asaltaron la Universidad de Garissa (Kenia) empezaron disparando de manera indiscriminada pero después separaron a los alumnos musulmanes y se cebaron con los cristianos. Mataron al menos a 147 personas. Un testigo explicó ayer cómo tres estudiantes fueron asesinadas cuando los asaltantes descubrieron que eran cristianas: “El error fue que dijeron: ‘Jesús, sálvanos por favor’. Ahí es cuando empezaron a dispararles”, explicó a Reuters Reuben Mwavita, de 21 años.

 El ataque empezó de madrugada, antes de que los almuédanos despertaran Garissa, una ciudad de mayoría musulmana a 150 kilómetros de la frontera con Somalia. Un comando de cinco hombres armados mató a los dos guardias encargados de la seguridad del campus, que había recibido amenazas. El ataque duró 16 horas, durante las cuales retuvieron a 400 de los más de 800 alumnos. Se sospecha que algunos heridos murieron tras horas de agonía sin poder recibir atención médica. Los cadáveres de algunas víctimas fueron trasladados a Nairobi ayer para ser identificados.

Las tropas kenianas asaltaron el campus a última hora. Los cinturones de explosivos de los terroristas estallaron —se desconoce si por los impactos de bala o si los activaron— y se descubrió la carnicería. “Muchos estudiantes debieron morir desangrados tras el primer gran tiroteo”, asegura Ahmed Kossa, un periodista local. El ministro del Interior, Joseph Nkaiserry, afirmó que sus tropas habían eliminado en el asalto “al 90% de la amenaza”.

El del jueves es el atentado más mortífero de Al Shabab, que mató a 147 personas e hirió a unas 80. En 2013, en el asalto de los islamistas al centro comercial Westgate de Nairobi y la posterior operación de rescate militar murieron 67.

El hombre que ideó y planificó el último ataque ha sido identificado como Mohamed Kuno, un profesor que dirigió una madraza (una escuela coránica) en Garissa. El más conocido de sus alias es el de Mohamed Dulayadin, el ambidiestro en lengua somalí. Kuno, de nacionalidad keniana y de etnia somalí, abandonó Garissa y la madraza para unirse a la milicia yihadista Unión de Tribunales Islámicos en la vecina Somalia.

El Ambidiestro es el jefe de operaciones de Al Shabab contra Kenia, según la inteligencia keniana, además de ser el número uno de la milicia en la región de Juba, ubicada en Somalia pero fronteriza con Kenia. A Kuno, que es fugitivo desde diciembre, se le considera responsable de muchos de los ataques de los últimos meses en el este de Kenia.

Los terroristas separaron a los alumnos por su confesión religiosa

El Gobierno keniano ha ofrecido una recompensa de unos 200.000 euros a quien ofrezca información que conduzca a la detención de Mohamed Mohamud, uno de los terroristas vinculados al ataque al campus y que se considera uno de los portavoces de Al Shabab —“los jóvenes”, en árabe—, la milicia que asumió la autoría del ataque. “Kenia está en guerra con Somalia”, declaró por su parte otro dirigente, Mohamud Rage. “La misión de nuestros hombres es matar a aquellos que están contra Al Shabab”.

Garissa es un importante núcleo comercial del este del Kenia, a unos 150 kilómetros de la frontera con Somalia, y su población es mayoritariamente somalí. La pista de arena que arranca hacia la frontera lleva primero al campo de refugiados más grande del mundo, Dadaab, una urbe de los desplazados que llevan años huyendo de la guerra y de la hambruna en Somalia.