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Milicias palestinas unidas recuperan terreno a los yihadistas en Yarmuk

Milicias rivales hacen frente al Estado Islámico y reconquistan el 40% del campo

Al Yarmuk
Un miliciano palestino camina entre los escombros del campo de refugiados de Al Yarmuk, en el sur de Damasco. EFE

Facciones palestinas opuestas entre sí se han unido en un frente común para plantar cara y recuperar terreno a los yihadistas del Frente al Nusra (filial de Al Qaeda en Siria) y del grupo Estado Islámico (EI) por el control del campo de refugiados palestinos de Yarmuk, puerta de entrada desde el sur a la capital siria, Damasco, situado a tan sólo ocho kilómetros de distancia. Miembros de Al Nusra siguen apostados dentro del campo tras facilitar la entrada a los del EI a través de la frontera sur. El Ejército sirio, por su parte, mantiene su ofensiva para evitar el avance de los grupos integristas.

“Los milicianos de Aknaf Beit el Maqdis (principal fuerza palestina que combatía en Yarmuk), se han unido coordinando con otras tres facciones palestinas: Fatah Intifada, Saike y el Frente Popular para la Liberación de Palestina-Comando General (PFLP-GC, por sus siglas en inglés y afín al régimen sirio)”, declaró en una conversación telefónica Ali Barakat, máximo responsable de Hamas en Líbano. “Los palestinos han recuperado el 40% del campo, mientras que Daesh (acrónimo peyorativo en árabe para el EI) sigue combatiendo en el sur y Al Nusra está aún muy presente”, añade Barakat.

Las tropas regulares sirias permanecen apostadas en la entrada norte y este del campo, desde donde bombardean posiciones yihadistas. En la compleja batalla, los hombres del PFLP-GC sirven de enlace con los milicianos palestinos rebeldes de Yarmuk. En paralelo, las facciones palestinas intentan forzar una retirada de Al Nusra y del EI hacia el sur del campo, en la región de Jayar el Asuad.

Entre los múltiples frentes quedan atrapados aún miles de civiles. Chris Gunnes, portavoz de la Agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA, en sus siglas en inglés), afirmó este jueves en un comunicado que “UNRWA lograba completar su tercera misión en Yalda (barrio colindante a Yarmuk donde han huido miles de civiles), prestando asistencia humanitaria a 1.000 familias y servicios médicos a hasta 166 personas”. La UNRWA mantiene que 18.000 civiles permanecen atrapados en los campos, entre ellos 3.500 niños.

La agencia de noticias siria Sana informó, por su parte, que medio millar de personas han logrado huir del campo y resguardarse en el barrio vecino de Yalda y otras 2.000 buscar refugio en barrios de Damasco, gracias a la ayuda del régimen. En medio de la confusión de datos sobre le número de civiles que permanecen en Yarmuk, el diario árabe Arabí21, los limita a 8.000. El campo contaba con 160.000 habitantes antes de agosto de 2012, cuando Yarmuk fue arrastrado a la guerra siria. UNRWA cifra en 470.000 los refugiados palestinos registrados en Siria.

“La mayoría de los civiles que han huido lo han hecho de los barrios colindantes, pero solo unos centenares han salido de dentro”, afirmó vía Skype un voluntario de una ONG local que prefiere mantener el anonimato. “ Los centros de distribución están al norte y al sur fuera del campo, al tiempo que los que huyen son acogidos en barrios vecinos de Damasco como Zahira”, añade el cooperante.

El envite de los yihadistas del EI en una inesperada alianza con sus rivales de Al Nusra ha logrado aparcar temporalmente en el terreno las rencillas que mantenían divididas a las diferentes facciones palestinas entre las neutrales, las detractoras y las que apoyan al régimen de Bachar el Asad. Sin embargo, las divisiones políticas han creado fricciones entre los diferentes partidos palestinos. “Hemos hecho unos 14 acuerdos hasta ahora, y en menos de 24 horas el Gobierno del [presidente palestino] Mahmud Abbas rompía el último al retractarse de su acuerdo con el Gobierno sirio”, afirmó Abu Imad Ramiz, líder del PFLP-QG en Líbano y firme aliado de Damasco.

Por su parte, Rami Abdelrahman, director del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos y principal organización que monitorea el conflicto sirio, afirmó este jueves que 222.271 personas han muerto desde que comenzara la guerra siria en marzo de 2011. Entrado en el quinto año de conflicto, los civiles cuentan por un tercio de las víctimas entre las cuales 11.000 niños han perdido la vida.

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