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Un alcalde de la UMP propone que se prohíba el culto musulmán en Francia

Sarkozy, víctima de insultos y bromas en las redes, le abre expediente de expulsión

Nicolas Sarkozy, en una foto de archivo.
Nicolas Sarkozy, en una foto de archivo. AP

Nicolas Sarkozy y su partido, la Unión por un Movimiento Popular (UMP), se han visto envueltos este viernes en una embarazosa situación por su doble iniciativa de responder cuestiones en las redes sociales y de abrir un debate sobre el islam. Robert Chardon, alcalde de la formación en Venelles (8.000 habitantes), ha utilizado el canal de comunicación para pedir que se prohíba el culto musulmán en Francia. Su partido le ha abierto expediente de expulsión.

Chardon solicita en un tuit (@RobertChardon) también “la pérdida de la nacionalidad para los practicantes del Islam” e incluso la derogación de la ley de 1905 que instauró la laicidad para que, por el contrario, “la República favorezca la práctica de la fe cristiana”. El alcalde incluye en sus mensajes la etiqueta #NSDIRECT, presentada hace dos días por la UMP para que los ciudadanos hagan sus propuestas. El propio Sarkozy, como anunció el partido, ha empezado ya a comentarlas en la red.

Sin embargo, el proyecto de la UMP está resultando un fiasco para el partido y para Sarkozy. Cientos de internautas están usando la etiqueta para mofarse, ridiculizar e insultar al líder del centroderecha francés, que se ha referido en uno de sus tuits a “la creatividad sin límites” de los ciudadanos.

El mensaje del alcalde Chardon, además, emponzoña un confuso debate sobre la identidad de los franceses que ha originado tensiones internas en la UMP. Sarkozy propuso en febrero que su partido realice un análisis sobre “el islam en Francia o el islam de Francia”. “No se puede seguir utilizando la palabra integración; hay que usar la palabra asimilación”, dijo entonces.

Ahora incluso quiere organizar a puerta cerrada “una jornada de trabajo” en torno a esos conceptos. A su número dos, Nathalie Kosciusko-Morizet, le ha parecido “una mala idea”. La UMP, que Sarkozy quiere rebautizar como “Los Republicanos”, celebrará un congreso “de refundación” a finales de mes y el debate sobre el islam se prevé a mediados de junio. “La cuestión de la identidad es importante, pero la económica, también”, ha comentado Kosciusko-Morizet.

Sarkozy ha propuesto estos días que no se repartan menús escolares diferenciados a los musulmanes y que se extienda a la universidad la prohibición de llevar velo que ahora rige en los liceos de enseñanza media. El exmimistro de Sarkozy y actual de Niza, Christian Estrosi, también declaró hace dos semanas a France 3 que en Francia hay "una quinta columna islamista". "La civilización judeo-cristiana de la que somos herederos está hoy amenazada", añadió.

El Observatorio contra la Islamofobia ha calificado este viernes de "escandalosa y xenófoba" la reacción de Chardon. Para el observatorio, existe "una obsesión irracional y psicopatológica" de una parte "ínfima" de los políticos franceses frente a los musulmanes, por lo que exige que los dirigentes castiguen de inmediato estos ejemplos de "histeria colectiva".