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Beatificado el arzobispo Romero ante 300.000 personas en San Salvador

“Romero no es símbolo de división, sino de fraternidad y de concordia”, dijo Ángel Amato

Sacerdotes en la ceremonia de beatificación de Romero, este sábado.
Sacerdotes en la ceremonia de beatificación de Romero, este sábado. REUTERS

Óscar Arnulfo Romero, arzobispo de San Salvador, asesinado hace 35 años por escuadrones de la muerte de ultraderecha, fue declarado este sábado oficialmente beato por el papa Francisco, quien en una carta suya leída en una multitudinaria ceremonia en la capital de El Salvador, calificó a Romero de “ejemplo de siervo de Dios” y “padre de los pobres”. Unas 300.000 personas concentradas en la plaza del Salvador del Mundo ovacionaron y dieron vivas a Romero tras la lectura de la carta de Francisco por Jesús Delgado, un obispo que fue secretario personal del nuevo beato.

La beatificación se concretó cuando la reliquia de Romero, consistente en la camisa ensangrentada que vestía el día de su asesinato, flores y una palma que significa “la victoria de los mártires”, fue incensada por el cardenal Angelo Amato, el enviado del Papa.

Amato, que presidió la liturgia, enfatizó: “Esta es una fiesta de gozo y de fraternidad para la Iglesia y para la nación salvadoreña”. “Romero no es símbolo de división, sino de fraternidad y de concordia”, añadió.

Junto al presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, acompañaron la ceremonia los dirigentes de Ecuador, Rafael Correa; Panamá, Juan Carlos Varela, y Honduras, Juan Orlando Hernández, así como el primer vicepresidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y el vicepresidente de Venezuela, Jorge Arriaza, entre otros líderes latinoamericanos. Sorprendió la presencia en la ceremonia del alcalde de la ciudad de Santa Tecla, Roberto D’Aubuisson, hijo del militar ultraderechista a quien se acusa de ordenar el asesinato de Romero, perpetrado el 24 de marzo de 1980.

La Comisión de la Verdad creada por Naciones Unidas tras la guerra civil para investigar la violencia política durante el conflicto, acusó a D’Aubuisson y a sus seguidores más cercanos de ser los ejecutores de la muerte de Romero mientras este oficiaba una misa en la capilla del hospital para cancerosos de la Divina Providencia, al norte de la capital.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, celebró la beatificación de Romero: “Hoy me uno a la gente de El Salvador y de todo el mundo para recibir con regocijo la beatificación del arzobispo Óscar Romero. El religioso fue una figura inspiradora para la gente de El Salvador y de todo el continente americano. Fue un sacerdote inteligente y un hombre valiente que perseveró a pesar de tener que enfrentarse a la oposición proveniente de los dos extremos del espectro político”.

Entretanto, el arzobispo italiano Vicenzo Paglia, al leer la biografía del beato en la plaza, dijo que “Romero fue un ejemplo de pastor que defendió a los pobres. Romero sigue hablando y pidiendo nuestra conversión. Hoy continúa la misa que interrumpieron el día de su muerte”.