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Francia y Alemania piden cambios para aceptar las cuotas de refugiados

Ambos países exigen valorar más los esfuerzos anteriores en atención a asilados

Inmigrantes desembarcados en las costas de Almería por Salvamento Marítimo, este fin de semana.
Inmigrantes desembarcados en las costas de Almería por Salvamento Marítimo, este fin de semana. EFE

Francia y Alemania dieron el lunes un simbólico respaldo político a la propuesta de un reparto más homogéneo de refugiados en la Unión Europea. Los dos Gobiernos se declararon “dispuestos a examinar la propuesta de la Comisión Europea”, aunque pidieron cambios en el modelo de distribución –las llamadas cuotas- que presentó la semana pasada el Ejecutivo comunitario. Tras el rechazo inicial de Francia, España, Hungría, Polonia y los bálticos, la iniciativa francoalemana abre la puerta a un compromiso europeo para aliviar –al menos temporalmente- la acumulación de demandantes de asilo en pocos países. El 72% concentra sus demandas en solo cuatro Estados: Alemania, Suecia, Italia y Francia.

Los ministros del Interior de Francia, Bernard Cazeneuve, y de Alemania, Thomas de Maiziere, divulgaron un comunicado conjunto, pocos días después de divergir en sus reacciones iniciales al reparto propuesto por Bruselas. Berlín lo respaldó de inmediato, mientras París se mostró contrario a las cuotas. Los ministros de ambos países adoptan ahora una vía intermedia. "Este mecanismo de reubicación temporal debe fundarse en dos principios de igual importancia: la responsabilidad y la solidaridad. Creemos que, en la propuesta presentada por la Comisión,  todavía no se ha alcanzado el equilibrio entre esos dos principios", asegura el texto.

Un plan para hacer frente a la emergencia

Para aliviar a Italia y Grecia de las continuas llegadas de extranjeros a sus costas, Bruselas propuso declarar una situación de emergencia y repartir las nuevas llegadas -solo 40.000 de los arribados a esos dos países- entre el resto de socios de la UE.

La iniciativa solo incluye a sirios y eritreos, las dos nacionalidades a las que más se otorga el estatus de refugiado en la Unión Europea.

Tras lanzar algunas críticas, los ministros europeos del Interior deberán debatir la propuesta el 15 de junio. De forma más determinante lo harán los jefes de Estado y de Gobierno a final de mes.

La propuesta comunitaria proponía reubicar en dos años a 40.000 demandantes de asilo sirios y eritreos de los desembarcados en Italia y Grecia, los países con más presión migratoria del Mediterráneo. Para ello, Bruselas establecía unas cuotas de reparto basadas en el PIB, la población, el desempleo y los esfuerzos realizados hasta ahora para atender a esos refugiados. Los ministros piden que, entre esas cuatro variables, "se tengan más en cuenta los esfuerzos efectuados por los Estados miembros" en protección internacional y otras formas de asistencia a los migrantes.

El comunicado francoalemán incluye también una novedad que puede resultar controvertida. Se trata de anular, "en caso de necesidad imperiosa", el mecanismo que permite a los ciudadanos de los Balcanes viajar sin visado a la UE. Ese régimen, introducido en 2013, ya prevé una cláusula de suspensión en caso de afluencia masiva, pero los ministros del Interior quieren ahora subrayarlo dado el elevado número de llegadas registradas en los últimos meses procedentes de los Balcanes.

Más allá de este aspecto, los ministros no hacen sino enfatizar varios elementos que ya incluye la propuesta de la Comisión: que el mecanismo de distribución sea "temporal y excepcional", que solo una parte de los demandantes de asilo se reubiquen y el resto se registren en el primer país europeo de llegada, como dicta la ley, y que los extranjeros sin derecho a reclamar protección sean devueltos a sus países de origen o a Estados con los que existan acuerdos de retorno. Prueba de ese potencial entendimiento entre Bruselas y los grandes países fue también la reacción de la Comisión, que saludó la iniciativa francoalemana, aunque insistió en que su propuesta inicial es “justa”, según una portavoz.

Más allá de este paso de París y Berlín, otros países también se están resituando en la dirección de lograr un pacto. Con el flujo continuo de llegadas -Italia ha rescatado a 4.500 personas en pocas horas durante el fin de semana-, los jefes de Estado y de Gobierno no quieren dar la sensación de que rechazan mitigar los efectos de este fenómeno por no querer acoger a unos cuantos miles de potenciales refugiados. También España está dispuesta a aceptar un compromiso europeo sobre la base del plan de la Comisión si se introducen algunos cambios sobre el sistema de cuotas.

Los expertos del Consejo Europeo analizarán alternativas esta misma semana, que deberán ser estudiadas por los ministros del Interior el 15 de junio y, de forma más determinante, por los jefes de Estado y de Gobierno en la cumbre del 25 de junio.