China precisa por primera vez su aportación a la reducción de emisiones

El gigante asiático, el país más contaminante del mundo, se compromete contra el calentamiento

Dos personas se sacan una foto en la ciudad de Xinjiang, el 10 de mayo. REUTERS

El primer país contaminador del planeta, responsable del 26% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, está dispuesto a contenerlas y a favorecer una economía verde con medidas concretas. El anuncio lo hizo ayer el primer ministro chino, Li Keqiang, en París, ciudad que en diciembre organizará la crucial Cumbre del Clima de Naciones Unidas, última oportunidad para llegar a un acuerdo global. De visita oficial en Francia, Li se dispone a cerrar con este país medio centenar de contratos multimillonarios, entre los que hay un importante paquete nuclear.

El Gobierno chino presentó en París su aportación nacional, hasta ahora solo anunciada a nivel muy genérico. Se compromete a alcanzar su punto álgido de emisiones en 2030 o incluso antes, momento hasta el cual el espectacular ritmo de desarrollo económico no le permite aún reducirlas. También aseguró que para entonces el 20% de su energía primaria provendrá de fuentes no fósiles y que se esforzarán en reducir en un 60% o 65% la intensidad de su economía de carbono con respecto a 2005, entre otras medidas.

Para el ministro de Asuntos Exteriores francés, Laurent Fabius, es especialmente importante, además de la confirmación del compromiso chino, el aumento también anunciado ayer de la cobertura forestal del país.

Para Francia, que está apostando muy fuerte por la cumbre impregnando de verde tanto su política interna como su diplomacia, el anuncio chino es un verdadero regalo. Su presidente, François Hollande, lo celebró agradeciendo a Pekín su compromiso de construir una “civilización ecológica”.

Bajo la etiqueta verde, los dos países quieren invertir juntos en África y Asia. Para ello, según anunció el Elíseo, se ha creado un fondo franco-chino en favor de proyectos ligados a la lucha contra el cambio climático y el crecimiento verde.

Para la directora del Instituto de Desarrollo Sostenible de Francia, la española Teresa Ribera, que asesora al Gobierno francés en cambio climático, el anuncio chino es de una gran envergadura política. “Es importante que China haya comprendido que no hay desarrollo posible sin un proceso de descarbonización”, dice Ribera. China es ya el primer inversor en energías renovables y su posición dista enormemente de la que mantuvo para el Protocolo de Kioto en 1997, en el que los países en desarrollo no quedaron vinculados al control de las emisiones.

El primer ministro Li anunció que China está dispuesta esta vez a hacer verdaderos esfuerzos para tratar de frenar el cambio climático. El jefe del Ejecutivo chino firmará previsiblemente una cincuentena de acuerdos con el Gobierno francés, entre los que figuran contratos con Alstom, GDF Suez, Areva, el grupo de transporte marítimo CMA-CGM y Airbus. De hecho, visitará hoy la sede de la firma aeronáutica europea en la ciudad francesa de Toulouse, junto al primer ministro francés, Manuel Valls. Será el colofón de su visita oficial de tres días.

Compromisos contra el calentamiento

M. P., Madrid

Tras la presentación de China, más del 60% de las emisiones mundiales de CO2 tienen ya planes con compromisos de reducción ante la ONU. Según la Agencia Internacional de la Energía, China fue en 2014 responsable del 26,7% de las emisiones de todo el planeta. Le siguen EE UU (17,7%) y la UE (9,9%). Estos tres grandes bloques —además de Rusia (5,2%)—

han presentado ya sus compromisos. Aunque, al ser voluntarios, no existe una meta común y es complicado comparar los esfuerzos de cada Estado. En su presentación, China habla de “responsabilidades diferenciadas”. Es decir, el esfuerzo de los países desarrollados debe ser mayor al llevar más tiempo emitiendo. China también advierte de que el acuerdo de París deberá obligar a los países desarrollados a “transferir tecnologías” y apoyar la investigación en los Estados en vías de desarrollo.