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Chile avanza en la despenalización de la marihuana

La Cámara de Diputados da un primer paso para el autocultivo y el uso medicinal y recreativo de la cannabis sativa

Un hombre cuida una planta de marihuana.

En Santiago ocurre habitualmente lo que no sucedía hace algunos años: a distintas horas y en diferentes zonas de la ciudad, es posible darse cuenta que existen personas que consumen marihuana al aire libre, sin que nadie se escandalice. Pero la reciente liberalidad de la ciudadanía no guarda relación con las normativas vigentes. Si bien el consumo no se castiga si se realiza en espacios privados y es considerado apenas una falta si se efectúa en lugares públicos, la legislación no permite el producción personal. El Congreso, sin embargo, ha dado este martes un paso histórico para terminar con la incoherencia y acondicionar la legislación a la nueva realidad social del país: los diputados han aprobado en general el proyecto de ley que despenaliza el autocultivo y permite su consumo con fines medicinales y recreativos.

Aunque se trata recién del primer paso y quedan por delante diversas etapas del trámite legislativo, entre ellas la discusión en el Senado, la votación ha sido catalogada de “histórica” por los parlamentarios que la han apoyado y las organizaciones que promueven una normativa menos restrictiva. “Este proyecto avanza hacia las libertades y el término del narcotráfico”, ha señalado el diputado Giorgio Jackson, del movimiento Revolución Democrática.

Los chilenos que necesiten consumir marihuana por fines medicinales deberán tener una prescripción médica

El proyecto de Ley ha sido apoyado por 68 parlamentarios, aunque 39 lo rechazaron y cinco se abstuvieron. Contempla la legalización del autocultivo de marihuana con fines espirituales, medicinales y hasta con el objetivo de recreación, lo que no necesitará de una previa prescripción médica. Se permitirá cultivar un máximo de seis plantas por vivienda y la persona que decida hacerlo deberá realizar una declaración jurada ante las autoridades para informar sobre la ubicación de su domicilio, la cantidad de especies y el adulto que se hará responsable.

Los chilenos que necesiten consumir marihuana por fines medicinales, de acuerdo al proyecto de Ley que discute el Congreso, deberán tener una prescripción médica, aunque no se solicitará que el profesional tenga una especialidad determinada. Los menores de edad solo podrán consumir bajo la atención de personal de la salud y el consentimiento de sus padres. Para evitar la actuación de los narcotraficantes, la iniciativa legal sigue prohibiendo el comercio y venta ilegal. Los canales establecidos, de aprobarse este proyecto en el Parlamento chileno, serán reglamentados por el Instituto de Salud Pública (ISP).

La iniciativa que ha sido aprobada en general este martes por la Cámara también se establece las condiciones en que será posible portar marihuana. No habrá que tener autorización previa para cargar con hasta 10 gramos de cannabis, siempre y cuando no tengan aditivos. Si las autoridades hallan a una persona con una cantidad mayor y a menores de edad, sin embargo, se sancionará y la marihuana será decomisada.

Chile ha intentado en los últimos años avanzar en su agenda legislativa que regula las libertades individuales de sus ciudadanos. En algunas materias esto ha sido complejo. El aborto, por ejemplo, sigue estado prohibido en todas sus causales. Aunque el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet se ha comprometido a despenalizarlo en el caso de violación, inviabilidad fetal y riesgo de vida de la madre, la iniciativa se ha visto frenada por algunos sectores en el Congreso. La comisión de Salud de la Cámara había previsto que este martes comenzara la discusión en la sala, pero sectores de la Democracia Cristiana, un partido oficialista, pidieron la postergación del debate.