Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Hacking Team: “Ofrecemos tecnología ofensiva para la Policía”

La firma de cíberespionaje presume de que sus virus pueden rastrear miles de ordenadores

Una unidad de ciberguerra de la Fuerza Aérea de EE UU.
Una unidad de ciberguerra de la Fuerza Aérea de EE UU. USAF

“Ofrecemos tecnología ofensiva para la policía y los servicios de inteligencia”. Eric Rabe, portavoz de la firma italiana de espionaje informático Hacking Team, definía así el pasado septiembre a EL PAÍS su filosofía. Las aplicaciones de la compañía, explicaba, permiten infiltrarse en un ordenador o teléfono móvil para recabar correos, conversaciones de Skype, contraseñas, localizar a un usuario por tecnología GPS o activar a distancia el micrófono o la cámara. Todo, sin despertar sospechas de la víctima. El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y la Policía Nacional habrían adquirido sus virus, según una filtración de 400 gigas divulgada este martes. Los programas, que se instalan ad hoc en cada ordenador, permiten rastrear miles de máquinas al mismo tiempo.

Hacking Team rechazó en septiembre la visita de este periódico a sus oficinas de Milán. La firma accedió a responder a un cuestionario en el marco de una investigación periodística. Reporteros Sin Fronteras (RSF) vincula a la compañía con los ataques contra la web crítica marroquí Mamfakinch y los correos que recibió el bloguero de Emiratos Árabes Ahmed Mansoor. Dicen facturar 10 millones de euros y tratar solo con Gobiernos que no figuren en las listas negras de EE UU, la OTAN y la Unión Europea.

Pregunta. ¿Cómo nació Hacking Team?

Respuesta. Su fundador David Vincencetti se dio cuenta de que los delincuentes manejaban herramientas informáticas sofisticadas. La firma se fundó en 2003. Dedicó sus primeros años a desarrollar productos. Nuestro mercado fue inicialmente Europa y después el resto del mundo. Solo tratamos con Gobiernos y agencias gubernamentales.

P. ¿Cuál es la trayectoria de los fundadores?

R. Valeriano Bedeschi y David Vicencetti son cofundadores y accionistas. Vicencetti es también presidente y director general. Ambos tienen experiencia en el sector de la seguridad informática.

P. ¿Cuál es el perfil de sus 50 empleados?, ¿proceden de los servicios de inteligencia?

R. La mayoría de nuestros trabajadores son ingenieros informáticos y programadores con conocimientos de hacking. No identificamos a nuestros empleados excepto cuando se requiere por razones de regulación. Tampoco revelamos su origen.

P. ¿Cuántos clientes tiene la compañía?

R. No identificamos a nuestros clientes. Es información confidencial.

P. ¿Qué porcentaje de sus ventas representan los Gobiernos?

R. Todos nuestros clientes son Gobiernos y agencias gubernamentales. No vendemos ni a particulares ni a empresas.

P. ¿Cuál es su programa más solicitado?

R. El Sistema de Control Remoto (RSC, en sus siglas en inglés). Permite entrar en los ordenadores.

P. ¿Qué Gobiernos utilizan sus programas?

R. Tenemos un compromiso de confidencialidad con nuestros clientes. Trabajamos en todo el mundo.

P. El diario The Guardian publicó que las aplicaciones de Hacking Team fueron detectadas en 22 países como México, Colombia, Azerbaijan, Kazakhstan, Uzbekistán, Omán, Sudán, Malasia, Etiopía y Arabia Saudí, ¿es correcto?

R. No revelamos la identidad de nuestros clientes.

P. ¿Para qué usan los Gobiernos sus programas?

R. Ofrecemos tecnología ofensiva y fácil de usar para la policía y los servicios de inteligencia. Nuestro Sistema de Control Remoto sortea los cifrados. Permite la infiltración en el ordenador del sospechoso. El programa rastrea llamadas -Skype incluido-, correos electrónicos, y examina el contenido del ordenador. También, puede activar la cámara o el micrófono de la computadora.

P. ¿En qué consiste su tecnología ofensiva?

R. Nuestro software permite interceptar las comunicaciones en el marco de investigaciones penales y de inteligencia.

P. ¿Qué tipo de delincuencia se investiga con estos programas?

R. Las aplicaciones se utilizan para todo tipo de investigaciones: abusos sexuales, extorsión, terrorismo... Hacking Team no participa en las investigaciones.

P. ¿Cuántos delincuentes estarían siendo espiados hoy con sus programas?

R. Las aplicaciones tienen capacidad para rastrear cientos e, incluso, miles de ordenadores. Sin embargo, se utilizan para casos concretos. No se crearon para rastrear a toda una población.

P. ¿Cuántos terroristas estarían siendo investigados con sus programas?

R. Los clientes (Gobiernos) utilizan el software para indagar crímenes, entre los que figura el terrorismo. Sin embargo, Hacking Team no participa directamente en las investigaciones.

P. ¿Cuánto cuestan sus productos?

R. No revelamos el precio. Solo puedo decirle que se desarrollan de forma individual para cada cliente.

P. ¿Hacking Team forma a funcionarios u opera como una empresa externa?

R. No formamos parte del Gobierno ni de las investigaciones que desarrollan sus fuerzas de seguridad.

P. En la presentación de su empresa publicada por Wikileaks se asegura que sus productos pueden modificar discos duros. ¿Es correcto?

R. No comentamos especulaciones.

P. Su empresa defiende que no vende software a Gobiernos que figuran en las listas negras de la Unión Europea, OTAN y EE UU. Sin embargo, ¿cuántas solicitudes de estos países han rechazado?

R. No revelamos esta información.

P. Según la ONG Reporteros Sin Fronteras, los programas de Hacking Team fueron detectados en un ataque a la web crítica marroquí Mamfakinch, ¿qué tiene que decir al respecto?

R. Investigamos estas informaciones pero no divulgamos el resultado de las pesquisas.

P. ¿Han vendido su software al Gobierno de Marruecos?

R. No revelamos la identidad de nuestros clientes.

P. ¿Y a los países que acogieron las primaveras árabes?

R. No revelamos la identidad de nuestros clientes.

P. ¿Cómo controlan el uso adecuado de sus productos?

R. En nuestra web publicamos la política de garantías. Somos los únicos de la industria que garantizamos que no se cometan abusos.

investigacion@elpais.es

Más información