El número de pobres en México aumentó dos millones desde 2012

Un informe desvela que el 46,2% de los mexicanos vive en la pobreza y que la tendencia al alza no se detiene: 55,3 millones de personas son pobres

Una mujer busca comida en la Central de Abastos de la capital.

La pobreza en México no ha conseguido un freno. La medición bianual de la pobreza del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) ha desvelado este jueves que el número de mexicanos pobres sigue aumentando. En los últimos dos años se han sumado dos millones de personas a la población que vive con importantes carencias. El estudio cifra en 55,3 millones a los mexicanos con pocos recursos, cuando en 2012 había contabilizado 53,3 millones.

La proporción total también ha cambiado debido al crecimiento de los habitantes del país: el Coneval sitúa ahora a un 46,2% de la población en la pobreza, cuando hace un par de años representaba el 45,5%. En 2012, el censo contó a un total de 117,3 millones de mexicanos y ahora la población ha alcanzado los 119,8 millones.

Gonzalo Hernández Licona, secretario ejecutivo del Coneval ha señalado que aunque algunos sectores de la población han conseguido disminuir sus carencias, el hecho de que los ingresos de los mexicanos sigan siendo bajos mantiene a un importante grupo en la pobreza. El informe indica que la pobreza extrema ha visto una ligera disminución de 11,5 millones de personas a 11,4 millones. Sin embargo, la población en pobreza ha crecido de 41,8 millones a 42,9 millones en los últimos dos años. "Focalizamos toda nuestra acción en este sector y es ahí donde disminuyen todas las carencias", ha dicho la ministra de Desarrollo Social, Rosario Robles.

"Esto muestra que la prioridad que se planteó la política social de ir primero al núcleo duro de la pobreza, a los más pobres entre los pobres, a los olvidados de siempre, así como la focalización en la población que verdaderamente lo necesita, está dando resultados", ha manifestado la Secretaría de Desarrollo Social en un comunicado. El Gobierno mexicano ha cambiado desde este año el enfoque de los apoyos sociales: antes dirigidos a la población rural y ahora se ha redirigido a los habitantes de las ciudades. 

Robles había insistido en 2012 en que los programas sociales impulsaban a los mexicanos de la pobreza extrema a la pobreza, pero que era necesario un segundo empuje que hasta ahora no ha llegado. Ahora, Robles menciona que la disminución de la pobreza extrema es indicador de que los programas sociales funcionan y que "México debe seguir por este camino".

Las nuevas cifras llevan a México de vuelta al panorama que en 2010 observó el mismo Coneval. Entonces, el 46,1% de la población vivía en condiciones de pobreza: unos 52,8 millones de personas de un total de 114,5 millones de habitantes. En la medición de 2012, el crecimiento de la población mexicana con carencias crecía a un paso de 250.000 personas al año, ahora es un millón anual. "Hay un nexo entre la política social y la política económica en la población más pobre. Si no hay este nexo difícilmente podrá revertirse la tendencia", ha reconocido Hernández Licona.

Entre los Estados con mayores índices de pobreza están Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Puebla. Y, como en los estudios anteriores, la población más afectada por este problema es la indígena: un 73,2% de los mexicanos que pertenecen a una etnia padecen pobreza. El Coneval mide el acceso que los mexicanos tienen a la salud, la educación, la vivienda, la seguridad social, la alimentación y a los servicios públicos básicos. A partir de estos estudios, el Gobierno mexicano decide el camino de las políticas públicas para el combate de la pobreza.

"Ha crecido el ingreso per cápita, pero se han estancado las tasas de pobreza", señalaba el economista mexicano Gerardo Esquivel, en su estudio sobre la desigualdad publicado hace un mes, "lo anterior se produce porque el crecimiento se concentra en las esferas más altas de las distribución". El también profesor investigador del Colegio de México apuntaba que 23 millones de mexicanos no pueden comprar la canasta básica a pesar de que ganasen el salario mínimo (4,53 dólares diarios). Esquivel detectó entonces cuatro problemas básicos que impiden que la población mejore sus condiciones económicas: el incremento de la violencia, la precariedad del salario mínimo, la marginación de la población indígena y la brecha entre la educación pública y privada.

Más información