ANTONY BLINKEN | Subsecretario de Estado de EE UU

“El deshielo reforzará a la clase media de Cuba”

"La relación con España es más fuerte y profunda que nunca", dice el 'número dos' de Kerry

Antony Blinken, número dos de John Kerry, este lunes en Madrid durante la entrevista.

Antony Blinken es desde hace años una de las figuras más influyentes en Washington, como demuestra su presencia en la emblemática foto que retrata los líderes de Estados Unidos durante la operación que acabó con la muerte de Osama bin Laden. Desde el pasado mes de enero Blinken (de 53 años) es subsecretario de Estado de EE UU, número dos de un departamento que promueve cambios históricos. Concedió la entrevista en Madrid, en una visita oficial en la que tenía previsto entrevistarse con el ministro de Exteriores español, José Manuel García Margallo. Blinken calificó la relación con España como “más fuerte y profunda que nunca”.

Pregunta. Cuando Escocia se disponía a celebrar su referéndum sobre la independencia, el presidente Obama dijo que EE UU tenía un “profundo interés en asegurarse” que Reino Unido permaneciera como “un aliado fuerte y unido”. ¿Vale lo mismo para España ante el separatismo catalán?

Respuesta. Esto es realmente una cuestión interna sobre la que tienen que decidir los españoles. No nos vamos a pronunciar sobre este asunto.

“El Estado Islámico ha perdido un 35% de territorio en Irak”

Pregunta. Un año de campaña contra el Estado Islámico (EI) en Irak y Siria ha logrado algunos resultados significativos, pero el balance global sigue muy gris. ¿Está funcionando la estrategia?

Respuesta. La estrategia funciona, pero necesita tiempo. En Irak, Daesh [otra denominación del EI] controla un 35% menos de territorio que hace un año. Miles de sus combatientes han muerto. Todavía tiene capacidad de atacar. Pero en muchas partes de Irak está a la defensiva más que a la ofensiva. En Siria, el problema es el flujo de personas y material en ambas direcciones entre Siria y Turquía. Esto ha ayudado a Daesh a reemplazar los combatientes muertos y a dotarse de recursos. Controlar esa frontera sería un gran progreso. Lo que hemos visto en los últimos cuatro o cinco meses es que el 75% de la zona fronteriza que controlaba Daesh ahora está en manos de fuerzas kurdas con el apoyo de la coalición. El 25% permanece en manos de Daesh. En la última semana hemos visto a Turquía crecientemente involucrada en asegurar el control fronterizo. Trabajaremos con ellos para ese objetivo. No se trata de constituir una zona protegida, lo que hay es un plan para apoyar a las fuerzas locales para que controlen la zona fronteriza.

P. Europa parece sumergida en un gran pulso entre fuerzas políticas tradicionales y alternativas. ¿Qué opina su Administración de proyectos políticos como los de Syriza o Podemos?

R. Las elecciones españolas se acercan, y estas son decisiones para los ciudadanos españoles. Independientemente del resultado, creo que, precisamente porque la relación entre España y EE UU es más profunda y fuerte que nunca, la cooperación bilateral continuará. Está en el interés de ambos. Independientemente del resultado de las elecciones, nosotros queremos seguir desarrollando esa cooperación. Hay muchas áreas en las que trabajamos juntos. La relación está muy arraigada.

P. Su Gobierno acaba de reestablecer relaciones diplomáticas con Cuba y exhorta el Congreso a tomar medidas para levantar el embargo. ¿Fue el embargo un error?

R. El embargo tenía buena intención. Reflejaba el hecho de que el Gobierno cubano en la época denegaba derechos básicos a sus ciudadanos y representaba una amenaza de seguridad con su alianza con la URSS. Pero no ha sido eficaz en lograr sus objetivos. Lo lógico es intentar algo diferente. Creemos que abrir la relación es la mejor manera de alcanzar los objetivos que tenían aquellos que apoyaban el embargo. Esto permitirá al pueblo cubano, a la clase media, tener más contacto con el mundo y con EE UU. Esto nos permitirá extender nuestros contactos en la sociedad cubana. Las medidas que estamos tomando reforzarán a la clase media de Cuba. Este es el mejor instrumento para obtener lo que todos queremos: una Cuba libre, próspera y democrática.

P. El pilar de la política Exterior de Obama parece ser que el diálogo y la interacción logran mejores resultados que la confrontación. Están ustedes manteniendo últimamente encuentros de alto nivel con las autoridades venezolanas. ¿Quieren aplicar la doctrina también con Caracas?

R. Siempre hemos sido claros en que estábamos dispuestos a interactuar con Venezuela, sea con Chávez o con Maduro. Venezuela ha demostrado ser esquizofrénica en cuanto a querer una relación con nosotros basada en el respeto básico. Desafortunadamente lo que vemos es una situación en constante deterioro, económico y político. Pero ahora hay una oportunidad de mejora. Hay una fecha para las elecciones. Si van adelante de forma creíble, esto puede reducir la tensión, hacer que la gente sienta que puede trabajar dentro del sistema para impulsar un cambio. Para ser creíble, es importante que la comunidad internacional supervise todo el proceso, no solo el voto.

P. Irán es otro símbolo de la política de diálogo. Pero los aliados de EE UU en la región temen un pacto nuclear que levanta las sanciones y permite a Irán reforzarse y ayudar más a sus socios.

R. El acontecimiento más desestabilizador que puede producirse en la región es que Irán adquiera un arma nuclear. El pacto que hemos firmado hace esa perspectiva virtualmente imposible. Es cierto que Irán desarrolla actividades desestabilizadoras preocupantes, como el apoyo al grupo terrorista Hezbolá. Pero las ha llevado a cabo también bajo el régimen de sanciones. Ahora tendrá más recursos, pero lo esencial en este asunto no es el dinero, sino la voluntad política. Esperamos que esa cambie. Y a la vez ponemos todos los recursos necesarios para controlar la situación.