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Francia y Reino Unido refuerzan su cooperación policial en Calais

Los dos países crearán un centro de mando y de control conjunto contra los traficantes

El ministro del Interior francés, Bernard Cazeneuve, y su homóloga británica, Theresa May, han firmado este jueves un nuevo acuerdo de cooperación para hacer frente a la crisis migratoria en Calais, donde más de 3.000 inmigrantes sin papeles aguardan con la esperanza de poder cruzar a Inglaterra. La principal medida anunciada es la creación de un centro de mando unificado en la terminal del Eurotúnel para facilitar la lucha contra el tráfico de personas. Se acompaña de mayores medidas de seguridad y de medios humanitarios para los refugiados. El despliegue contará con una aportación adicional de 10 millones de euros en dos años por parte de Londres, lo cual eleva a 35 millones su inversión en Calais.

El nuevo centro de control unificado, bajo el mando operativo de la policía francesa, estará compuesto por efectivos de seguridad y de aduanas de ambos países y trabajará en coordinación con el centro de Flokstone, al otro lado de la Mancha. Su objetivo es facilitar la transmisión de información y coordinar en el terreno la lucha contra las mafias. Entre enero y julio, se han desmantelado 19 redes de este tipo en Calais, frente a 14 en todo el año anterior. Unos 514 traficantes han sido detenidos en lo que va de año, un 18% más que en el mismo periodo de 2014.

El tratado se compromete a seguir aumentando las medidas de seguridad para evitar la entrada de inmigrantes en las instalaciones de Eurotúnel. Desde que estalló la crisis migrante durante el verano, con cerca de más de 1.500 intentos de cruzar el túnel registrado cada noche a principios de agosto, ya se han reforzado los dispositivos de seguridad, con nuevas vallas, perros rastreadores y un refuerzo policial (en total 1.300 agentes franceses patrullan la zona). Este refuerzo ha permitido, según el ministro francés, disminuir a una décima parte el número de tentativas de entrada dentro de las instalaciones.

La mano dura contra las mafias y el aumento de la seguridad se acompaña de una vertiente humanitaria destinada a mejorar las condiciones en el terreno. El acuerdo prevé así intensificar las "medidas de observaciones" para identificar a las personas más vulnerables, en particular mujeres y niños. Londres ayudará a París a crear un nuevo centro de acogida (de momento sólo un centro de día distribuye comida y aloja a un centenar de mujeres y niños), destinado a los refugiados que hayan solicitado el asilo. Ambos países han pedido también a la Comisión Europea financiar nuevos alojamientos. El comisario europeo del Interior, Dimitris Avramopulos, y el primer vicepresidente de la Comisión, Frans Tommermans, visitarán la ciudad junto al primer ministro francés, Manuel Valls, el próximo 31 de agosto.

Londres y París optan también por favorecer las demandas de asilo en Francia en vez de dejar a los refugiados poner en peligro su vida con la travesía del canal. Una decena de ellos ha muerto al intentarlo durante el verano. En cuanto a los inmigrantes que no sean considerados como refugiados políticos, Francia y Reino prevén facilitar las vueltas voluntarias a sus países de origen mediante ayudas y en colaboración con las asociaciones.

El acuerdo, si bien se limita a Calais, recuerda que la crisis migratoria es europea e internacional y se inscribe dentro de la voluntad de avanzar hacia una política europea común. Ambos países organizarán una cumbre de seguimiento en París "si posible antes de finales de 2015" con otros países de la Unión.

Con el objetivo de esbozar esa política migratoria europea, Cazeneuve viajó a continuación a Berlín para entrevistarse con su homólogo alemán, Thomas de Maizieres. Antes de salir recordó la necesidad de crear unas zonas de registro (hotspot) en Grecia y en Italia, principales puertas de entrada a Europa, que permitan "identificar, registrar y distinguir" a los refugiados políticos de los inmigrantes económicos. Esta es "una de las principales condiciones de Francia y Alemania para aceptar" el reparto de refugiados que se encuentren en los dos países mediterráneos, recordó Cazeneuve.