China presta 5.000 millones de dólares a Venezuela

Caracas y Pekín habían acordado en enero la entrega del monto para financiar la petrolera estatal venezolana PDVSA

Los presidentes chino y venezolano, el pasado martes.

En plena crisis fronteriza con Colombia, el presidente de Venezuela Nicolás Maduro, ha viajado esta semana a China y Vietnam. Pekín acordó el pasado martes desembolsar un nuevo paquete de 5.000 millones de dólares, que había sido convenido en enero, para financiar las operaciones de la petrolera estatal venezolana PDVSA. Maduro lo anunció el mismo día durante la emisión de su programa semanal, En Contacto con Maduro, que se transmitió vía satélite desde China. La crisis de liquidez en las arcas públicas se agudiza con la caída de los precios del petróleo, la principal fuente de divisas del país. Antes de estos acuerdos, la deuda de Caracas con Pekín era de cerca de 50.000 millones de dólares.

Venezuela ha visto mermar sus ingresos en divisas un 60% en menos de un año. Pero la cooperación china entraña una paradoja: buena parte de la deuda del país sudamericano con el asiático se amortiza con embarques de petróleo. Con el declive de los precios del crudo, Venezuela podría verse obligada a entregar cada vez mayores volúmenes de petróleo, sin recibir más dinero a cambio.

Maduro suscribió 14 nuevos convenios tras su reunión del lunes con Xi Jinping, presidente chino. Se destaca la puesta en marcha de un plan conjunto de 10 años para aumentar la producción petrolera venezolana. También hubo acuerdos para la producción de neumáticos en Venezuela, nuevas construcciones de viviendas y la instalación de una sede del Instituto Cultural Confucio para la enseñanza del idioma mandarín en el país bolivariano.

Divisas y alimentos

Caracas y Pekín conceden un carácter estratégico a sus relaciones desde que suscribieron el Acuerdo Marco de Cooperación en 2001. Aunque en el corazón de la alianza está el petróleo —los chinos, en medio de un frenazo económico, siguen asegurándose fuentes energéticas—, la inversión del gigante asiático se expande en múltiples sectores de la economía venezolana. El Gobierno de Nicolás Maduro encomienda cada vez más su destino a las inversiones y los préstamos de Pekín.

Buena parte de la deuda del país sudamericano con el asiático se amortiza con embarques de petróleo

La visita del presidente venezolano coincide con las fiestas conmemorativas en China del 70º aniversario de la victoria contra los invasores japoneses durante la II Guerra Mundial. El régimen del presidente Xi Jinping ha concedido una importancia sin precedentes a la efeméride, y el Gobierno venezolano no ha dejado de resaltar que es el único país sudamericano cuyos militares desfilarán en la parada del Ejército del Pueblo. “Creo que podemos decirle al pueblo chino y al venezolano que, a 70 años de la victoria de China, hoy nuestros pueblos están más cerca que nunca”, celebró el mandatario venezolano.

A Vietnam, entre tanto, el presidente Maduro fue a buscar el domingo soluciones para la marcada dependencia del país con respecto a las importaciones de alimentos, algo que ha quedado en evidencia con el desabastecimiento crónico que se vive en los mercados venezolanos. Durante su visita de dos días, el mandatario firmó con los vietnamitas la extensión de un plan de producción agrícola hasta 2018, y un acuerdo para incrementar el comercio binacional hasta los 1.000 millones de dólares anuales.