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José Torero: “No es posible que los quemaran en el basurero de Cocula”

El perito que analizó para expertos de la OEA el sitio donde la Fiscalía concluyó que fueron incinerados al menos parte de los 43 estudiantes, se reafirma en su taxativo dictamen

Imagen aérea del basurero incluida en el informe del grupo de expertos. El perito José Torero sostiene que el calor necesario para incinerar 43 cuerpos al aire libre habría quemado la vegetación hasta en un radio de 50 metros en torno a la pira. Esta foto fue tomada un mes después de la fecha en que supuestamente fueron incinerados allí los jóvenes.

José Torero, el perito en incendios que hizo para el grupo de expertos de la OEA un análisis forense del basurero donde la Fiscalía de México concluyó que fueron incinerados al menos parte de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, se reafirma en su taxativo dictamen. "La hipótesis de que los quemaron en el basurero de Cocula no es posible. No hay ninguna evidencia de que en ese lugar haya habido un incendio de la magnitud necesaria para incinerar inclusive un solo cuerpo".

En una entrevista con EL PAÍS desde Australia, donde es profesor e investigador de la Universidad de Queensland, el perito, con experiencia internacional en casos como el atentado contra las Torres Gemelas o el incendio de 2010 con 81 muertos en la cárcel de San Miguel en Chile, expone que "los daños que se encuentran en el contexto del basurero no son consistentes con un incendio de las dimensiones requeridas, que hubiera dejado trazas de fuego en todo el entorno". "Lo que se ve en el terreno es una zona donde no ha habido un incendio de grandes dimensiones sino múltiples focos de fuego pequeños que se pueden remontar a un tiempo imposible de determinar", dice Torero, que el pasado 12 de julio, nueve meses después de los hechos, analizó en persona el terreno del basurero de Cocula, usado durante años por lugareños para quemar cosas en hogueras.

Un debate forense abierto

-La versión oficial se basa en el trabajo de más de 100 peritos que han concluido que fue posible que los incineraran en el basurero de Cocula, como confesaron los sicarios detenidos. A su vez los detenidos denunciaron posteriormente que fueron torturados en los interrogatorios.

-Forenses como Guillermo Rein (Imperial College en Londres) o Elayne Juniper (Oficina Forense de Norfolk, Estados Unidos) han coincidido en declaraciones al diario Milenio en que dicha hipótesis “sí es posible”.

-El reputado especialista John De Haan, del Instituto de Criminalística de California, también consideró en una entrevista para el libro La noche más triste (Esteban Illades, Grijalbo, 2015) que la versión del basurero es factible.

Cocula es un municipio del Estado de Guerrero limítrofe con el municipio de Iguala, donde 43 estudiantes de la reivindicativa escuela de magisterio rural de Ayotzinapa fueron secuestrados en la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014 por policías municipales corruptos que los dejaron en manos de sicarios del cartel Guerreros Unidos. La Fiscalía (Procuraduría General de la República) estableció en base a testimonios de inculpados y a una extensa batería de pruebas que los narcos los mataron y que incineraron, al menos a parte de ellos, en el basurero. En el informe presentado este domingo por el grupo de expertos de la Organización de Estados Americanos (OEA), autorizado por el Gobierno mexicano para acompañar y revisar la investigación, se presentó la tesis de Torero de que la versión oficial es científicamente imposible.

El perito detalla su argumento de que en el entorno del basurero necesariamente tendría que haber "daños térmicos" proporcionales al fuego necesario para incinerar al menos un cuerpo humano al aire libre con el método que según confesión de los sicarios se empleó para cremar a los jóvenes, montando sobre un perímetro de piedras de unos 15 metros de largo y cuatro de ancho una pira de cuerpos entrecruzados prendida con combustible y alimentada con neumáticos, madera y basura durante un periodo de entre 10 y 15 horas. "Cuando se estudia un fuego forestal, las trazas en los troncos de los árboles permanecen hasta 10 años, y en ninguno de los troncos aledaños al basurero hay traza alguna de un calentamiento por radiación de la magnitud que se ha supuesto".

Ante el revuelo que ha causado lo contundente de su evaluación, José Torero (Lima, 1964) se apoya en su metodología: "Mantuvimos un análisis muy conservador, con cálculos muy simples, para saber con certidumbre qué cosas no pudieron haber pasado". Para incinerar un sólo cuerpo al aire libre, según el forense, son necesarios entre 600 y 800 kilos de madera, y de acuerdo con sus estimaciones ese único foco de fuego intenso habría dejado huella perdurable en el entorno y en piedras y trozos de madera que recogió en el lugar y examinó en su laboratorio. Su cálculo del material que requeriría cremar 43 cuerpos es de 30 toneladas de madera, 13 de neumáticos y unas 60 horas de combustión.

Tras la presentación del informe el domingo, la Fiscal General Arely Gómez, máxima responsable del caso, asumió la "necesidad" de hacer un nuevo estudio del basurero con peritos internacionales de élite, aunque el jefe de la Agencia de Investigación Criminal, Tomás Zerón, ha matizado este lunes que el Gobierno sigue estando seguro de que en ese lugar "hubo un gran incendio en el que fueron quemados un grupo importante [de los estudiantes], sin poder afirmar que fueron los 43". Zerón ha detallado que la versión oficial se asienta en el trabajo de más de 100 peritos que han concluido que fue posible que los incineraran en el basurero de Cocula, como confesaron los sicarios detenidos. El presidente Enrique Peña Nieto ha comunicado que "las diligencias" de la Fiscalía podrían "completarse con nuevos peritajes” y que "la búsqueda de los jóvenes sigue adelante".

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