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“No acepto el aborto, el matrimonio gay ni legalizar la marihuana”

El triunfador de las elecciones del pasado domingo, teólogo evangelista y actor cómico, afirma que espera que el movimiento ciudadano guatemalteco le acompañe en su Gobierno

Jimmy Morales, con la camiseta de la selección guatemalteca.

Jimmy Morales anda ligero y eufórico. Lleva puesta la camiseta de la selección nacional (“la sigo a donde vaya”) y no deja de sonreír mientras se come una magdalena de chocolate en la novena planta del hotel Crowne Plaza. Hace unas pocas horas que ha sido declarado ganador de la primera vuelta de las elecciones guatemaltecas. Es la gran sorpresa en Latinoamérica. Aupado de carambola por la revolución cívica que ha derribado al presidente y a la vicepresidenta, Morales, el candidato antisistema, el teólogo evangelista, el cómico de chiste facilón, ha visto abrirse ante sí la posibilidad de convertirse en jefe de Estado. Exultante, responde con naturalidad y control. Tiene 46 años y en su discurso se advierten destellos de predicador.

Pregunta. ¿Es consciente de que ha ganado la primera vuelta gracias al voto de protesta, no?

Respuesta. Totalmente. Un alto porcentaje es voto de castigo contra los otros partidos. Eso me lleva a comprometerme y a tratar de no defraudar a esos votantes.

P. ¿Apoya al movimiento ciudadano de protesta?

R. Desde mi corazón, sí. En una ocasión les visité cuando estaban encadenados, fui calladita la boca y les lleve agua y sueros sin que nadie se enterara.

P. ¿Y por qué no acudió abiertamente y se sumó?

R. Porque es un movimiento ciudadano, no uno político, y yo ya era candidato presidencial. Y si hubiese participado abiertamente, la gente habría pensado que yo quería subir a esa avalancha cívica buscando el beneficio político.

P. ¿Qué futuro le ve a ese movimiento?

R. Ya se ha logrado la renuncia de la vicepresidenta y del presidente, y ahora le toca al sistema judicial hacer su trabajo. Yo quisiera que el movimiento se mantuviera, que participase en política y que nos acompañase en el próximo Gobierno. Guatemala ha sufrido mucha indiferencia política, se ha dejado que los gobernantes hagan lo que quieran.

Mi triunfo es el voto de castigo a mis contrincantes”

P. ¿Y qué garantía puede tener la ciudadanía para creer que, si gana, no va a ser corrupto como sus antecesores?

R. Mi garantía es mi pasado. No tengo otra. He sido un hombre trabajador y honrado, la gente sabe de dónde proceden mis recursos.

P. Usted ha sido teólogo, economista y cómico de televisión. ¿Qué se siente más?

R. Me siento administrador. El artista es mi hermano. Mi mayor logro está en el éxito financiero y administrativo de nuestros proyectos.

P. ¿Y qué le queda de su pasado de comediante?

R. Me deja muchas moralejas…

Guatemala ha sufrido mucha indiferencia política, se ha dejado que los gobernantes hagan lo que quieran"

P. Moralejas, ¿ese era el nombre de su programa, no?

R. Mi vida de comedia me deja la moraleja de que la comedia es muy seria. Permite comunicar de forma amable grandes ideales.

P. Hablando de ideales, ¿qué piensa del aborto, el matrimonio homosexual y la legalización de cultivo de la marihuana?

P. No acepto ninguna de las tres. En el caso del matrimonio de personas del mismo sexo, lo rechazo porque no creo en eso y porque en Guatemala el 97% de la población tiene un pensamiento ético cristiano. Aprobar una ley así generaría desorden social.

P. ¿Y la marihuana?

R. Guatemala no tiene nada que ver con Uruguay. Este país es zona de tránsito y debería darse un consenso regional para hablar de estas cuestiones. Es más, nuestro sistema de salud está colapsado por la enfermedad, y si se generase una mayor adicción a las drogas, no tendríamos cómo enfrentarla.

Mi pasado es la garantía de que no seré corrupto”

P. Aborto.

R. No es propicio para el pensamiento guatemalteco.

P. ¿Es creyente?

R. Soy cristiano evangélico. Mi fe está formada en la Iglesia bautista. Creo en la libertad de conciencia.

P. ¿Y no piensa que sus creencias religiosas puedan interferir en su acción política si llega a jefe de Estado?

R. La ley es la ley, y el presidente debe cumplirla.

Quiero que el movimiento cívico me acompañe en el Gobierno”

P. ¿Y qué destino le depararía al expresidente Otto Pérez Molina?

R. Que se siga el proceso debido y se haga justicia. Guatemala cree en la presunción de inocencia. Si merece cárcel, que vaya a la cárcel.

P. Le han acusado de estar conectado con los halcones del Ejército, con los sectores más duros y sanguinarios.

R. No es cierto. Es una campaña negra. El partido fue fundado por militares retirados, pero lo abandonaron. Ahora es una formación de personas de clase media, aunque hay exmilitares como en todos los partidos.

P. ¿Primera medida si gana?

R. Replantear el presupuesto nacional para orientarlo a la salud, educación y desarrollo económico.

Soy cristiano evangélico. Mi fe está formada en la Iglesia bautista. Creo en la libertad de conciencia"

P. Este es un país ultraviolento. ¿Ha sentido miedo alguna vez?

R. Sí. Me han asaltado, abrieron la puerta de mi coche y con una pistola me robaron. Tuve miedo.

P. ¿Y en política?

R. En Guatemala hacer política es arriesgarse a que lo maten a uno o a un familiar. He estado bajo amenaza de muerte. Hay que sacar valor para enfrentarse a eso. Tuve miedo, pero no soy cobarde.

P. ¿Lleva arma?

R. No. Mi única arma es la palabra.

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