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OBITUARIO

Fallece Moren Brito, el torturador de la madre de Bachelet

Asumió la jefatura de Villa Grimaldi, uno de los mayores centros de secuestro, torturas y desaparición de la DINA

El exagente de la policía secreta, Marcelo Moren Brito.
El exagente de la policía secreta, Marcelo Moren Brito. EFE

A las siete y cuarenta de la tarde del pasado 11 de septiembre, falleció el militar en retiro Marcelo Moren Brito, uno de los más crueles agentes de la dictadura de Augusto Pinochet. Participó del asesinato de su propio sobrino, Alan Bruce, y fue parte de la Caravana de la muerte, aquella temida comitiva que recorrió Chile ejecutando a prisioneros políticos. Murió a los 80 años producto de la falla multisistémica en el Hospital Militar de Santiago, en la misma fecha que él y una inmensa parte de sus compañeros de armas derrocaron a Salvador Allende y, con ello, la democracia chilena. Cumplía condenas por más de 300 años por violaciones a los derechos humanos en Punta Peuco, un recinto de reclusión cuestionado por los familiares de las víctimas, que piden su cierre para que los presos cumplan sus penas en cárceles comunes.

 Hace 42 años, Moren tenía 38. Hasta poco antes del golpe de Estado se desempeñaba como segundo comandante del regimiento Arica de la ciudad de La Serena, en el norte del país. Los uniformados golpistas, sin embargo, pocas horas antes del bombardeo a La Moneda lo llamaron para integrar la agrupación combate Santiago Centro. Desde ese cargo, dirigió el operativo de allanamiento de la Universidad Técnica del Estado de la capital, donde estudiantes y profesores de izquierda se habían concentrado para intentar resistir la ocupación militar. Pero no hubo enfrentamientos: en la operación liderada por Moren Brito, de violencia y dramatismo, los militares arrasaron con los partidarios de la Unidad Popular. En ese grupo se hallaba el cantautor Víctor Jara, académico de esa casa de estudios, que fue asesinado poco después en el Estadio Chile.

En noviembre de 1973, dos meses después del golpe, pasó a formar parte de la cúpula de la DINA, esa organización en las sombras que organizaba la información dispersa sobre los opositores y planeaba su aniquilación. Moren fue jefe de la brigada Caupolicán, integrada por las agrupaciones Halcón I, Halcón II, Águila, Tucán y Vampiro, encargada del exterminio del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). A fines de 1973 también asumió la jefatura de Villa Grimaldi o Cuartel Terranova, uno de los mayores centros de secuestro, torturas y desaparición de la DINA, instalado en una antigua finca de los faldeos de Los Andes. En enero de 1975, hasta ese lugar llevaron detenidas a Michelle Bachelet, una joven estudiante de Medicina, y a su madre, Ángela Jeria, que pocos meses antes había quedado viuda: el general Bachelet había muerto a causa de las torturas propinadas por sus propios compañeros de armas.

 Moren Brito interrogó a la viuda del general Bachelet, vendada, y cada vez que la mujer callaba, presenciaba los golpes que los militares le daban por la espalda. Sus métodos eran crueles, como los de la tortura misma. El militar era implacable y, a los pocos segundos, cambiaba de personalidad. A Ángela Jeria la llevaba a caminar por los patios del centro, también vendada y a tropezones por un terreno imparcial, y luego le decía: “Hable señora, hágalo por su hija”. Michelle Bachelet, de 23 años, escuchaba el interrogatorio de su madre, asustada por el destino de su madre. Muchos años más tarde, en democracia, la mujer se dio cuenta de que su torturador vivía en su mismo edificio y se le acercó. “Nosotros nos conocemos”, le dijo ella. “¿De dónde?”, preguntó Moren. “De Villa Grimaldi”. Por muchos años ella y su familia siguieron encontrándoselo en el ascensor, hasta que fue detenido.