Quién es Max Schrems, el activista que denunció y ganó a Facebook

Snowden le felicitó su Twitter, y el austriaco le contestó con “¡qué honor!”

Max Schrems en la Corte de Justicia de Luxemburgo, el 6 de octubre de 2015. AP

Max Schrems, un estudiante austriaco de Derecho de 28 años que se define como un activista de la privacidad y usuario de Facebook desde 2008, decidió llevar a esta red social a los tribunales en 2011, tras conocerse las revelaciones que Edward Snowden hizo sobre la red de vigilancia mundial organizada por la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA), en colaboración con la CIA. Su denuncia argumentó que la empresa estadounidense no garantizaba la protección de los datos de ciudadanos europeos, que gracias a los acuerdos con la UE se transferían a EE UU.

La idea de la protesta de Schrems surgió de forma casual. Mientras estudiaba en la Universidad de Santa Clara en Silicon Valley (California), el joven irlandés asistió a una charla del director de asuntos legales de Facebook, Ed Palmieri, en la que descubrió que la compañía desconocía la normativa europea sobre privacidad de datos. Decidió entonces dedicar su tesis de final de curso sobre ese asunto. Pidió a la compañía el registro de sus datos y recibió un CD con más de 1.200 páginas de datos que publicó en la web “Europa contra Facebook”. Tras varias quejas, logró reunirse con Richard Allen y otro ejecutivo de Facebook en Viena para que escuchasen sus peticiones y luego empezó a presentar sus denuncias a las autoridades de su país, según cuenta Schrems en una entrevista en la revista Forbes.

Shrems y el colectivo “Europa contra Facebook” pretenden obtener más transparencia por parte de FB, y que cada usuario pueda decidir “por sí mismo” cuánta y qué información compartir en la red. Hay que “minimizar los datos”, reglamentando el sistema de almacenamiento del “muro” de la red social, donde todo lo que se comparte, desde un “me gusta”, hasta las fotos y los mensajes privados, llevan informaciones que la empresa utiliza sin pedir el previo consentimiento del usuario. “La transparencia no es solo una cuestión de justicia, sino también un fundamento de la ley de protección de datos europea. Ya es hora de que la mayor red social del mundo se adhiera a estos principios legales”, zanja uno de los comunicados fundacionales de la web.

Tras conocer el fallo, Edward Snowden felicitó a Schrems a través de su cuenta de Twitter, que abrió hace unos días: “Enhorabuena. Has cambiado el mundo para mejor”, le dijo al austriaco, quien contestó con un “¡Qué honor, esto significa mucho para mí!”. "El mensaje está claro: la vigilancia masiva no es posible”, porque “va contra los derechos fundamentales en Europa" reiteró Schrems a los medios.

El dictamen de la Corte europea, que invalidó la anterior decisión de la Comisión Europea, obliga a bloquear las disposiciones hasta ahora vigentes, conocidas como safe harbour (puerto seguro) y negociar con Washington un nuevo acuerdo marco que garantice un mejor nivel de protección. El veredicto de este martes puede acabar afectando a más de 4.000 empresas tecnológicas de EE UU con presencia en Europa, entre las cuales destacan Facebook, Apple, Google y Microsoft, pero donde hay también compañías más pequeñas que sufrirán con toda certidumbre más que las grandes el fallo del Tribunal de Luxemburgo.

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