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Rusia ataca en Siria con misiles desde las aguas del Mar Caspio

Buques rusos lanzan un ataque contra lo que identifican como posiciones del Estado Islámico

Una zona en la ciudad de Babila (sur de Siria) bombardeada, según testigos, por aviones rusos REUTERS/LIVE

Las fuerzas armadas rusas golpearon ayer objetivos en Siria con 26 misiles de crucero disparados desde cuatro buques en el mar Caspio, a unos 1.500 kilómetros de distancia. El ministro de Defensa, Serguéi Shoigu, anunció el ataque en una comparecencia televisada en el canal estatal junto con el presidente, Vladímir Putin. Los ataques rusos acompañaron una ofensiva terrestre de las fuerzas del régimen de Bachar el Asad.

Putin presumió de la eficacia de sus fuerzas armadas: “Sabemos que es muy complicado llevar a cabo este tipo de operaciones antiterroristas. Y no podemos todavía hacer el balance de la operación, pero lo que ya hemos logrado, sin duda, debe ser valorado altamente”. “El hecho de que hayamos disparado desde el mar Caspio, a una distancia de unos 1.500 kilómetros, armas de alta precisión y hayamos alcanzado todos los objetivos fijados confirma la buena preparación de las empresas del complejo militar-industrial y las habilidades del personal militar”, añadió Putin.

El mandatario aludió a la posibilidad de cooperar con el Ejército Libre Sirio y consideró imprescindible colaborar con los principales actores regionales (Irán, Irak, Turquía y Arabia Saudí) y con Estados Unidos.

El secretario de Defensa de EE UU, Ashton Carter, advirtió, sin embargo, de que su país no cooperaría con Rusia en Siria, y calificó de “trágicamente equivocada” la estrategia rusa en ese país. El jefe del Pentágono reiteró, sin embargo, la disponibilidad a mantener abierto un canal de diálogo militar para evitar incidentes en el desarrollo de las operaciones bélicas.

El Estado Mayor ruso aseguró haber golpeado varios objetivos del Estado Islámico. “Se trató de fábricas de producción de proyectiles y explosivos, puntos de control, almacenes de municiones y combustible, y también varias bases de entrenamiento de terroristas en las provincias de Raqa, Idlib y Alepo”, explicó el coronel general Andréi Kartapólov.

Los datos del Ministerio de Defensa precisan que, en una semana de ataques de las fuerzas rusas, desde el 30 de septiembre, se han realizado bombardeos aéreos contra 112 posiciones de los terroristas. Sin embargo, según informó ayer el Departamento de Estado norteamericano, más del 90% de los ataques rusos no alcanzan ni objetivos del EI ni de otros grupos en la órbita de Al Qaeda. La intensidad de la ofensiva rusa va en aumento.

 

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