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La Ciudad de México, a dos ruedas

El sistema de biciceltas públicas del DF es el más aprovechado del mundo,

Ecobici Ampliar foto
Usuarios hacen uso del sistema de Ecobicis, DF, 12 de octubre.

No es fácil transitar por la Ciudad de México. Una afirmación nada novedosa. Una urbe con 21 millones de habitantes, subidas y bajadas, lluvias torrenciales que destruyen el pavimento y unas calles donde cualquier despistado puede terminar con un pie roto. En la ciudad el 83% de los vehículos que transitan son particulares, tal concentración genera que la velocidad de circulación promedio sea de 17 kilómetros por hora, según datos de la Secretaría de Medio Ambiente del DF. Pero dentro de este panorama grisáceo hay una buena noticia: cada día las bicicletas toman un papel más relevante.

Ecobici, el sistema de bicicletas públicas de la Ciudad de México, se ha convertido en el más grande de América Latina con más de 6.000 bicicletas. Desde el 2013 ha crecido un 300% y es el más aprovechado del mundo, con 187 viajes por cada 1.000 habitantes, seguido por Montreal, Canadá, con 114 desplazamientos. Uno de ellos será hoy el de Pablo Ganem, un joven de 28 años que desde hace año y medio decidió olvidarse del coche y optar por las dos ruedas. Su recorrido principal es de su casa, en la colonia Condesa a su trabajo, en la Roma. Ambos barrios, en el centro de la ciudad, son dos de los que más se han adaptado a este nuevo sistema de transporte. Ambos son también barrios burgueses, acomodados y, en su mayoría, de jóvenes.

Tanya Müller, secretaria de Medio Ambiente del DF, asegura que Ecobici seguirá creciendo, aunque por el momento no en número de vehículos sino en infraestructura: “En este y el próximo año priorizaremos la inversión en crear más ciclovías y bici-estacionamientos para aquellos que poseen su propia bicicleta, y que necesiten realizar algún trayecto en metro, puedan dejarla y tengan la seguridad de que ahí estará cuando regresen”. El esfuerzo para que el capitalino se pase de las cuatro a las dos ruedas también se ha materializado en el programa Muévete en Bici. Cada domingo la Ciudad de México cierra 55 kilómetros de sus calles para que sean utilizadas solo por ciclistas, patinadores o corredores. Esta iniciativa, implementada hace ocho años, reúne a un promedio de 55.000 personas.

Para que el sistema de bicis funcione se necesita, además de calles adaptadas, educación vial para los automovilistas y para los propios ciclistas. Para ello, la persona interesa en obtener la tarjeta Ecobici, cuesta 400 pesos anuales (24 dólares), está obligado a responder un breve cuestionario con las reglas básicas. Además, existen cursos de capacitación, llamados Biciescuelas, para dar a conocer los derechos y obligaciones de todos los usuarios. Existen cinco y son gratuitos. Müller asegura que en el verano 22.000 personas acudieron a alguno de estos centros.

Pero ¿quién educa a los conductores? El nuevo reglamento de tránsito favorece a los ciclistas, por ejemplo si un coche quiere rebasar a una bici tendrá que hacerlo con al menos un metro de distancia y los camiones tendrán que tener barras laterales para que, si golpean a un ciclista, no les pase una rueda por encima. Sin embargo, no existen planes educativos obligatorios en las escuelas. “La educación vial es un proceso largo y que debe ser continuo. En el DF se ha avanzado mucho, pero no hay que olvidar que el 50% de la responsabilidad es del Gobierno, y el otro 50% es del ciudadano que debe conocer su reglamento”, asevera Müller. Pablo Ganem coincide en que cada vez hay un poco más de conciencia hacia el ciclista y lo atribuye a que cada vez hay más personas que eligen las dos ruedas: “El sistema de bicis me parece muy bueno. Sí, podría estar mejor, hay calles que están bastante accidentadas, y la app no es la más intuitiva, pero en general funciona bastante bien”.

En una urbe como la ya descrita, con colonias variopintas y tan desiguales el reto del transporte público es, valga la redundancia, realmente un reto. Y por lo mismo, una necesidad primordial. El centro de la ciudad está bastante bien conectado entre el metro, metrobús, autobuses y bicis, sin embargo, el perímetro está olvidado. “Debemos llevar transporte público a la periferia para que tengan la misma conectividad que tenemos en el centro. Esta es una de nuestras prioridades”, asegura Müller, de 41 años. Este jueves se inauguran 18 de las 37 estaciones de la nueva línea 6 del Metrobús que correrá de El Rosario a Aragón, al noroeste y norte de la Ciudad de México.

Fe de errores

En la versión anterior había un error con la conversión de pesos a dólares. Ya lo hemos corregido 

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