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México alumbra la Carta de Deberes y Obligaciones del Hombre

Un grupo de académicos auspician el primer borrador de una declaración que actualice el significado de conceptos como dignidad, justicia o igualdad en un mundo globalizado

Sami Nair, Pilar del Río y Angel Gabilondo, durante la presentación
Sami Nair, Pilar del Río y Angel Gabilondo, durante la presentación

La Universidad Autónoma de México (UNAM) alumbró este jueves el primer boceto de la Carta de los Deberes y Obligaciones del Ser Humano. Retomando la llamada de José Saramago a la acción y la defensa de los derechos humanos por parte de la ciudadanía, un grupo de académicos e intelectuales redactó lo que pretende ser una nueva declaración programática que reactualice el significado de conceptos como dignidad, justicia o igualdad en un mundo globalizado.

“Nos fue propuesta una Declaración Universal de Derechos Humanos y con eso creímos que lo teníamos todo, sin darnos cuenta de que ningún derecho podrá subsistir sin la simetría de los deberes que le corresponden. Con la misma vehemencia y la misma fuerza con que reivindicamos nuestros derechos, reivindiquemos también el deber de nuestros deberes. Tal vez así el mundo comience a ser un poco mejor”. Estas palabras pronunciadas por José Saramago durante la recepción del premio Nobel de literatura 1998 son el germen y la inspiración de una nuevo texto que complemente el marco de derechos fundamentales firmados en 1948, en aquella recién inaugurada Organización de Naciones Unidas al albur del cierre de la Segunda Guerra Mundial.

El guante lanzado por el Nobel portugués ha sido recogido por grupo de académicos e intelectuales, bajo el auspicio y el apoyo de la propia Fundación Saramago, el centro de estudios World Future Society y la UNAM. El primer borrador de la llamada la Carta de los Deberes y Obligaciones del Ser Humano nace con la voluntad de ir afinando el articulado del texto y el ambicioso deseo de ampliar las adhesiones al proyecto para, finalmente, presentarlo ante las Naciones Unidas. “Ha pasado algo en estos 17 años desde la llamada de Saramago. Todo el proceso de globalización se ha profundizado y es un factor determinante que modifica el contenido de los deberes y los derechos. Hay una necesidad de una reconsideración a fondo de los que significan los derechos humanos hoy”, señaló Ángel Gabilondo, catedrático de filosofía y portavoz del grupo socialista en la Asamblea de Madrid, durante el acto de presentación celebrado en la Ciudad de México.

Los conceptos tradicionales de asilo y refugiado se han transformado. Hay un desafío mundial

Sami Naïr

El cuerpo de este primer borrador está compuesto ejes de derechos como: Justicia y estado de derecho; Educación, cultura y medios sociales de comunicación; Desarrollo sustentable y generación de energía o Fronteras, migraciones y grupos vulnerables. “El primer deber de los deberes de esa carta es precisamente luchar para realizar los derechos. Es una llamada a los sujetos de los derechos, a la movilización ciudadana, que tiene el deber de seguir luchando por materializar esos derechos y transformarlos de abstractos en concretos”, apuntó el politólogo Sami Naïr.

Como ejemplo de la transformación que han sufrido los contenidos y la defensa de los derechos al pasar de un mundo ordenado por Estados a otro fragmentado en flujos de capital, ideas y personas, los ponentes citaron el fenómeno de la migración. “En América Latina la migración es transnacional y transfronteriza. Mientras que Europa, no tiene una política de inmigración seria, sólo un dispositivo de gestión desde las necesidades del mercado de trabajo. A su vez los conceptos tradicionales de asilo y refugiado se han transformado, como demuestra el caso de los refugiados sirios. Hay un desafío mundial”, indicó Naïr en relación a la oleada de refugiados que está recibiendo Europa desde Oriente Medio.

Aunque el primer paso comience en la retórica, el sentido último de la carta, como reconocieron los ponentes, es influir en la elaboración de la legislación internacional y nacional. “Es una declaración. Pero si además de hablar, nos comprometemos, se convierte en una llamada a la acción imbuida por la fuerza de la palabra”, explicó Gabilondo. “Se trata de romper la tendencia de desafección política, social y cultural”, dijo Pilar del Río, presidenta de la fundación Saramago y viuda del Nobel.

La consistencia de los sueños

La UNAM dedicó la década pasada una exposición a la obra de José Saramago titulada ‘La consistencia de los sueños”. A partir de ahí se fue solidificando el proyecto de la carta de deberes y obligaciones del ser humano. Varios seminarios irán puliendo y concretando la redacción final, que tiene como clave de bóveda su carácter vinculante. “¿Qué significa una carta de deber si no tiene los instrumentos para imponer ese deber? ¿Deben ser los Estados? ¿La ONU? El carácter vinculante queda por definir”, reconoció Sami Naïr.