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Irán participará junto a EE UU en la reunión de paz sobre Siria

La delegación estará presidida por el ministro de Exteriores Javad Zarif

El expresidente Ahmadineyad (derecha) asiste al funeral en Teherán de dos miembros de la Guardia Revolucionaria muertos en la guerra siria. REUTERS

Irán va a enviar a su ministro de Exteriores, Mohammad Javad Zarif, a la reunión internacional sobre Siria que va a celebrarse el viernes en Viena. El anuncio este miércoles sigue a la invitación que la víspera le transmitió Rusia, después de que Estados Unidos levantara sus objeciones y se asegurara de que Arabia Saudí no iba a boicotear las conversaciones. La presencia de Zarif apunta a que Teherán se ha tomado muy en serio la cita.

“Hemos recibido la invitación y se ha decidido que el ministro de Asuntos Exteriores participe en las conversaciones”, ha declarado la portavoz de ese departamento, Marzieh Afkham, citada por la agencia estatal de noticias, IRNA.

Zarif, cuya imagen se ha hecho internacional al frente del equipo negociador nuclear de Irán, estará acompañado además de por los viceministros Hosein Amir Abdollahian (Asuntos Árabes), Abbas Araghchi (Asuntos Legales e Internacionales) y Majid Takht Ravanchi (Relaciones con Europa y EE. UU.). Con anterioridad, Afkham había manifestado que se estaba “considerando” la respuesta, y de forma oficiosa se especulaba con sería Abdollahian quien acudiría a Viena. Que finalmente vaya el propio jefe de la diplomacia transmite la idea de que los responsables iraníes se toman en serio la oportunidad de buscar un consenso para acabar con la guerra en Siria que ya de prolonga cuatro años y, según la ONU, ha causado 250.000 muertos.

En la cita, que sigue a una primera reunión la semana pasada, participan también los ministros de Exteriores de Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudí y Turquía. Además, se ha invitado a participar a otros vecinos como Egipto, Irak y Líbano. Un portavoz del Ministerio de Exteriores iraquí ha informado de que el número dos del departamento, Nazar al Khairalla, también acudirá a la reunión.  Irak, donde el Estado Islámico (ISIS en sus siglas inglesas) se ha extendido desde Siria, combate a los yihadistas con el apoyo de EE. UU., a la vez que mantiene una estrecha colaboración con Irán y Rusia con los que recientemente ha formado un comité para compartir información sobre esa amenaza.

Va a ser la primera vez que Irán, junto con Rusia el principal aliado del régimen de Bachar el Asad, participe en las conversaciones sobre Siria. El año pasado, en un gesto diplomáticamente embarazoso, la ONU se vio obligada a retirarle la invitación ya cursada para una reunión en Ginebra. . Se atribuyó a que no respaldaba el plan para formar un Gobierno de transición que era la base de la reunión; en realidad tanto Washington como los opositores sirios le vetaron.

Las diferencias siguen en pie. Mientras que EE. UU., Arabia Saudí, Turquía y los diferentes grupos que respaldan dentro de Siria se oponen a la continuidad de El Asad, Moscú y Teherán siguen considerando que el presidente sirio es parte de la solución. Hisham Marwa, vicepresidente de la Coalición Nacional Siria (CNS), paraguas que reúne a las principales fuerzas opositoras, ha advertido de que "la presencia en Irán complicará las conversaciones de Viena", ya que presentará "un proyecto para mantener a El Asad" en el poder.

En los últimos días, algunas declaraciones han dado la impresión de que las diplomacias estadounidense y rusa están tratando de buscar una fórmula de compromiso que permita una transición que eventualmente lleve a un cambio al frente de Siria, pero no está claro cómo van a encajarse los intereses contradictorios de las partes. Sólo existe coincidencia en la lucha contra el ISIS y aun así con matices. Para Irán, los grupos armados supuestamente moderados que apoyan Arabia Saudí y Turquía dentro de Siria no se distinguen en nada del ISIS. En tanto que para Riad, el peligro que representa el avance de Irán en ese país árabe es aún más peligroso que el de los sangrientos yihadistas.

Aun así, la creciente inestabilidad en la zona y el riesgo de contagio a otros países vecinos, así como el coste humano tanto en víctimas como en refugiados, han obligado a Estados Unidos a replantearse su estrategia regional. A la vez, Irán y Rusia necesitan encontrar una salida a un conflicto que les exige una gran inversión económica, en armas y, en el caso iraní, también de recursos humanos. Al menos 13 de sus "asesores" han muerto en las últimas 48 horas, lo que acerca a la treintena sus bajas en octubre.

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