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Intelectuales hispanos publican un manifiesto contra Donald Trump

Escritores, artistas y cineastas de México, Estados Unidos, España y América Latina critican el “discurso de odio” del candidato

Donald Trump en la presentación de su libro en Nueva York. WireImage

Un grupo de 67 intelectuales, artistas, científicos, escritores y cineastas de Estados Unidos, América Latina y España han firmado un manifiesto en el que rechazan el “discurso de odio” de Donald Trump, candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos. El empresario utilizó términos xenófobos para referirse a los inmigrantes mexicanos durante la presentación de su campaña este verano, un lenguaje que, según los firmantes, “recuerda a campañas históricas contra otros grupos étnicos que terminaron con millones de muertes”.

“Su discurso de odio apela a las más bajas pasiones, como la xenofobia, el machismo, la intolerancia política y el dogmatismo religioso”, dice la carta, que también alerta de que “las agresiones físicas contra los hispanos y los llamados a prohibir el uso público del español han comenzado ya”.

Los firmantes hacen referencia también a las contribuciones de los hispanos a la economía estadounidense y citan el ejemplo de California, donde asciende a 70.000 millones de dólares al año. “Sin los trabajadores mexicanos, la economía del Estado, seguida del resto del país, se iría a la ruina”.

El grupo de intelectuales -“muchos somos inmigrantes hispanos que hemos sido bien acogidos en esta gran nación”- califica la actuación de Trump en la campaña de “indigna” y piden a los votantes estadounidenses que “cesen de tolerar sus absurdas posturas”. A continuación reproducimos el manifiesto impulsado por Enrique Krauze y Carmelo Mesa-Lago:

Declaración de Intelectuales, Científicos y Académicos Hispanos contra Xenofobia de Trump

Los abajo firmantes, hispanos que ocupamos puestos en la academia de los Estados Unidos, así como intelectuales, artistas y científicos de México, América Latina y España, nos negamos a guardar silencio frente a las alarmantes declaraciones del candidato a la Presidencia de los EEUU Donald Trump.

Desde el anuncio de su candidatura, ha acusado a los inmigrantes mexicanos de ser criminales, violadores y traficantes de drogas, ha prometido deportar a 11 millones de ellos y ha hablado de construir un gran muro a todo lo largo de la frontera con México. Su discurso de odio apela a las más bajas pasiones, como la xenofobia, el machismo, la intolerancia política y el dogmatismo religioso. Todo lo cual inevitablemente recuerda campañas que en el pasado se han dirigido contra otros grupos étnicos, y cuya consecuencia fue la muerte de millones de personas. De hecho, las agresiones físicas contra los hispanos y los llamados a prohibir el uso público del español han comenzado ya.

Los ataques verbales del Sr. Trump no se basan en estadísticas y hechos comprobados sino en su muy personal e infundada opinión. No sólo desdeña a los inmigrantes hispanos (después podrían seguir otros grupos étnicos) sino que exhibe una peligrosa actitud contra sus oponentes, a quienes tacha de estúpidos o débiles. A los entrevistadores, los ha acusado de tener motivos turbios y expulsó de una rueda de prensa a un prominente periodista hispano que le planteó una pregunta incómoda. Trump ha lanzado comentarios soeces sobre las mujeres. Sus guardaespaldas y seguidores atacan a manifestantes pacíficos.

La expulsión de los inmigrantes mexicanos sería catastrófica para estados como California, Arizona, Nuevo México y Texas, donde la mayor parte del trabajo manual es mexicano. En California, por ejemplo, esos inmigrantes cosechan 200 productos agrícolas, sirven en hoteles y restaurantes, recogen la basura, ejercen, en suma, oficios que los americanos locales se rehúsan a desempeñar. California es el principal fabricante de vino y de muchos productos agropecuarios en el país. Es también el primer destinatario de turismo. Estos sectores generan US$70.000 millones anuales, pero sin los trabajadores mexicanos la economía del estado se iría a la ruina. Algo similar ocurriría en el resto del país.

Muchos de los firmantes somos inmigrantes hispanos que hemos sido bien acogidos en esta gran nación y contribuido con nuestro trabajo, en diversos campos, al conocimiento, los avances de las ciencias, a la prosperidad, el entretenimiento y el bienestar de todos los habitantes de los Estados Unidos. La conducta del Sr. Trump es indigna de un candidato a la presidencia del país más poderoso del mundo. Condenamos esa actitud y esperamos que el pueblo estadounidense cese de tolerar sus absurdas posturas.

Héctor Abad Faciolince

Manuel Alcántara

Arturo Álvarez-Buylla

Homero Aridjis

Ariel Armory

Roger Bartra

Demián Bichir

Silvia Borzutzky

Carmen Boullosa

Martín Caparrós

Jorge Castañeda

Jennifer Clement

Junot Díaz

Ramón Díaz Alejandro

Jorge Duany

Jorge Edwards

Sebastián Edwards

Joaquín Estefanía

Julio Frenk

Francisco Goldman

Francisco González Crussí

Alejandro González Iñárritu

Teodoro González de León

Roberto González Echeverría

Enrique Krauze

Mario Lavista

Antonio Lazcano

Emmanuel Lubezki

Valeria Luiselli

Diego Luna

Nora Lustig

Carlos Malamud

David Mares

Ibsen Martínez

Óscar Martínez

Eduardo Matos Moctezuma

Carmelo Mesa-Lago

Verónica Montecinos

Antonio Muñoz Molina

Moisés Naím

Enrique Norten

Silvia Pedraza

Elena Poniatowska

Alejandro Portes

Luis Prados

Rodrigo Rey Rosa

Rafael Rojas

Vicente Rojo

Ranulfo Romo

Diego Sánchez-Ancochea

Antonio Santamaría García

Arturo Sarukhán

José Sarukhán

Fernando Savater

Javier Sicilia

Eduardo Silva

Guillermo Soberón Acevedo

Edward Telles

Mauricio Tenorio

Antonio Ugalde

Diego Valadés

Álvaro Vargas Llosa

Mario Vargas Llosa

Enrique Vila-Matas

Rolando Villazón

Juan Villoro

Gabriel Zaid

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