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La Cumbre del Clima reunirá en París a 117 primeros ministros y presidentes

Los países que preparan la cita francesa se dicen conscientes de que lo ideal sería contener el alza de la temperatura a 1,5 grados

Tráfico en una carretera en Pekín (China). reuters

El optimismo se ha instalado en París durante tres días. Los 70 ministros de Medio Ambiente que desde el domingo han estado preparando en la capital francesa la importante Cumbre del Clima, han constatado el espaldarazo político: 117 primeros ministros o presidentes acudirán a su apertura el 30 de noviembre. Los ministros creen también que hay un consenso compartido de la imperiosa necesidad de combatir el cambio climático. 160 países ya han presentado sus planes nacionales para ello. Es un optimismo que ha permitido al presidente de la Cumbre, el ministro galo de Exteriores, Laurent Fabius, mencionar la posibilidad de contener el alza de la temperatura mundial a 1,5 grados, lo que superaría el objetivo oficial de los dos grados.

Hay países isleños que temen incluso desaparecer si se permite que la temperatura del planeta se eleve dos grados a final de siglo con respecto a 1990. Lo ha recordado también Fabius al término de la reunión este martes de esta Pre-COP, la última de preparación de la crucial cita de la COP21 (la Cumbre de París en la que participarán 196 países). “Las consecuencias serían nefastas para ellos”, ha añadido. El objetivo siguen siendo los 2º, pero la insistencia de hablar del 1,5º mide la temperatura del ambiente positivo en el que parece haberse desarrollado esta reunión.

La idea de reformular las propuestas al alza cada cinco años, cercenando cualquier posibilidad de retroceder, facilitaría el camino hacia un objetivo más ambicioso. El ambiente es propicio, según Fabius. “Durante estos tres días nos ha sorprendido el consenso que hay de la necesidad y la urgencia de tener éxito”, ha asegurado el ministro francés. “Esta ha sido una de las reuniones más constructivas”, ha dicho a su lado Christiana Figueres, secretaria ejecutiva de la convención sobre el clima de la ONU (CMNUCC). “Los ministros creen posible llegar a un acuerdo”, ha añadido Manuel Pulgar Vidal, ministro de Medio Ambiente de Perú y presidente de la COP20.

Durante la celebración de esta reunión se han conocido datos dramáticos: 2014 ha alcanzado un récord histórico de acumulación de gases de efecto invernadero y el cambio climático que ya está sufriendo el planeta es ya una amenaza directa para 100 millones de personas. Frente a ello, los Gobiernos parecen estar dispuestos a reforzar la contraofensiva. El nuevo Ejecutivo de Canadá, país que no suscribió el Protocolo de Kioto (1997) para luchar contra el cambio climático, se ha mostrado ahora dispuesto a colaborar. Así lo ha comunicado la nueva ministra de Medio Ambiente, Catherine McKenna, que ha anunciado la presencia del primer ministro, Justin Trudeau, en la Cumbre de París.

Arabia Saudí, uno de los más importantes países productores de petróleo, ha presentado su contribución nacional. Quiere reducir sus emisiones, pero, sobre todo, ir abriéndose, con ayudas, a nuevas fuentes de energía en una transición lenta que no arruine al país a corto plazo. “Se trata de diversificar su economía. Es un reto muy difícil”, explica Figueres. Egipto ha anunciado su propia contribución para esta misma semana. Tal aportación elevaría el número de planes nacionales a 160. “Este método de trabajo es el que va a impedir el fracaso que sufrimos en la Cumbre de Copenhague [de 2009]”, ha asegurado Pulgar Vidal. El método y el apoyo de grandes potencias, como China y Estados Unidos, que esta vez sí están dispuestas a unirse a la batalla.