La UE ofrece más dinero a África para que contenga la inmigración

Líderes de 63 países negocian en Malta una respuesta común a la crisis migratoria

El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz (izquierda), saluda al primer ministro de Malta, Josehp Muscat, este miércoles en La Valetta. Foto: F. MONTEFORTE (AFP) Vídeo: ATLAS

Europa y África tratan de encontrar el mínimo común denominador entre dos posiciones muy alejadas: el bloque comunitario quiere frenar la llegada de migrantes y los gobernantes africanos reclaman vías legales para llegar al Viejo Continente. Los líderes de 63 países europeos y africanos iniciaron este miércoles una cumbre que forjará hoy jueves un pacto para controlar el tránsito de personas hacia Europa a cambio de dinero (al menos 1.800 millones más) y perspectivas limitadas de emigrar legalmente a la UE.

Las 20 horas ininterrumpidas que pasaron los diplomáticos puliendo el borrador de conclusiones la víspera del encuentro celebrado en Malta da idea de las dificultades de entendimiento. Los negociadores africanos presionaban para arañar un acuerdo sobre la ampliación de los canales legales para viajar a Europa. Los europeos se resistían y, a cambio, recalcaban que los migrantes sin derecho al asilo serán devueltos. Ambos elementos figuran en la declaración que se aprobará hoy, pero el grado de cumplimiento que tendrán una vez cerrada la cumbre es incierto.

Los líderes europeos no ocultaban lo que los traía a la fortaleza maltesa del siglo XVI en la que se celebra el encuentro. “Tenemos que promover relaciones de amistad con África y ofrecer ayuda, pero al mismo tiempo exponer demandas y expectativas claras”, avanzó la canciller alemana, Angela Merkel, muy presionada por la crisis de refugiados en su país. “No es fácil; Europa y África no pueden darse la espalda. Tenemos que afrontarlo juntos y construir un futuro próspero para nuestra gente”, opuso el presidente de Senegal, Macky Sall.

Los dirigentes comunitarios intentan replicar el modelo que España ensayó con éxito a partir de 2006, con un acuerdo con países africanos clave que frenó drásticamente la llegada de cayucos a Canarias. “Nuestra cooperación se ha mostrado como valiosa y eficaz y de esta experiencia se pueden extraer algunas lecciones”, presumió el presidente español, Mariano Rajoy.

Más compromiso

El presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, apeló a demostrar con hechos la voluntad de cooperación. Juncker animó a los Estados miembros a engrosar el nuevo fondo fiduciario que el Ejecutivo comunitario ha nutrido con 1.800 millones y al que los Estados han aportado poco más de 32 millones (tres de ellos provienen de España). “Invitamos a los Estados a que comprometan más; no es suficiente”, aseguró. Algunos líderes aguardarán hasta este jueves para anunciar sus sumas.

El problema es que los gobernantes comunitarios idearon esta cumbre cuando el foco de la presión migratoria estaba en Italia, con flujos provenientes en buena medida de África, pero el protagonismo que ha adquirido en los últimos meses la llegada de refugiados sirios desde Turquía ha eclipsado el problema africano. “Los socios africanos se quejan de que estemos dispuestos a dar 3.000 millones de euros a un solo país [Turquía], mientras a un continente entero damos poco más de 1.800 millones”, admiten fuentes diplomáticas.

Las cifras avalan ese giro. De los 1,2 millones de personas que han accedido irregularmente a Europa en lo que va de año, solo 140.000 lo hicieron por Italia, la principal puerta de entrada (aunque no exclusiva) desde África. Son datos de Frontex, la agencia europea de fronteras.

Como concesión a los gobernantes africanos, la UE ofrece más margen en los visados a sus ciudadanos, pero solo para tres colectivos muy acotados: estudiantes, investigadores y emprendedores. Los mandatarios africanos también han logrado introducir en la declaración final la idea de que los retornos de los migrantes que no reciban el asilo en Europa se intentarán primero por la vía voluntaria. Pero queda implícita la expulsión obligatoria si la primera vía no prospera.

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