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Siete mujeres mueren al día en México víctimas de la violencia

Mientras que la tasa por homicidio de hombres desciende desde 2011, la de mujeres se ha vuelto un problema estructural

Manifestación en las calles de Chalco por los feminicidios

La violencia que sufre una gran cantidad de mujeres en México es tan cotidiana que algunos se sorprenden cuando ellas dejan de respirar, cuando su cuerpo no resiste el siguiente golpe. “Piensan que ese día se les fue la mano”, cuenta la anterior subprocuradora del Estado de México. En el país han muerto asesinadas siete mujeres al día entre 2013 y 2014 y las cifras no han dejado de crecer desde hace 15 años.

En el Estado de México se decretó en julio pasado la alerta de género en 11 municipios tras recopilar más de 2.318 asesinatos en nueve años. Un mecanismo urgente para actuar de manera eficaz e inmediata contra este tipo crímenes al que se quieren sumar Estados como Baja California, Michoacán, Colima, Guanajuato y Sonora. El sistema se diseñó después de que México quedara marcado a fuego en 2009 por una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos como responsable de los feminicidios de Ciudad Juárez.

Mientras que la tasa por homicidio de hombres desciende poco a poco desde 2011, la de mujeres se ha vuelto un problema estructural. "Los asesinatos femeninos derivan de un patrón cultural y menos de los cambios de la violencia social por el crimen organizado", señala el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), quien recoge además que son agredidas principalmente en sus viviendas, el 30%, frente al 10% de los hombres que suelen morir asesinados en la calle.

Ellas, sin embargo, sufren más. El feminicidio —el tipo de homicidio cometido contra una mujer por el hecho de serlo — se caracteriza por el ensañamiento con el que se lleva a cabo. Los datos que recoge el organismo de estadística advierten que se utilizan “medios que producen mayor dolor y que prolongan su muerte”. En 2013 al 32% las ahorcaron, las estrangularon, las ahogaron, las quemaron o las lesionaron con objetos punzocortantes o a golpes. La mayoría de los homicidios masculinos fueron con arma de fuego (un 65%).

—¿Por qué tanta saña?

 

— Es que yo no la quería matar.

“Austreberto pensó que era una paliza más”, recuerda la que fue subprocuradora del Estado de México en la anterior legislatura, Ciani Italy Sotomayor, que le contó el hombre que golpeó a su esposa hasta la muerte.

“La mayoría de las víctimas han denunciado antes la violencia de sus parejas”, se lamenta un policía de la Fiscalía de feminicidios del Estado de México. “Pero las autoridades no les hacen caso, les dicen que vuelvan a casa con su marido”, añade. Las cifras que recoge el Inegi señalan que un 47% de las mujeres mayores de 15 años han sido agredidas por su actual o última pareja a lo largo de su relación.

El Estado de México, el más poblado del país con 15 millones de habitantes, es uno de los más sangrientos por este tipo de crímenes. Fue el primero que contempló el delito de feminicidio dentro de su Código Penal y después le siguieron otros 17 Estados del país. Chihuahua, la entidad que alberga precisamente Ciudad Juárez, no está incluida en la lista. El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) denuncia que el porcentaje de este tipo de crímenes que se investiga no llega al 30%. “A menudo se encarga la Fiscalía de homicidios, que no trata el caso con perspectiva de género; o la de desapariciones o tráfico de personas. Tenemos que luchar mucho para quedarnos con los casos”, cuenta el policía especializado en feminicidios.

Las mexicanas sufren además otros tipos de violencia más habitual. Entre las mujeres de 30 a 39 años, un 68% asegura haber enfrentado al menos un episodio de abuso, llegando al 80% en Chihuahua y en el Estado de México. El porcentaje es similar en las más jóvenes: en la capital del país un 65% de las chicas de entre 15 y 19 años han sufrido algún tipo de maltrato físico, sexual o de intimidación emocional. El organismo señala que se trata de “una práctica social ampliamente extendida”, ya que el 63% ha experimentado al menos un acto de violencia de cualquier tipo.

“La violencia que mata es sólo la consecuencia fatal de un problema cultural del país”, sentencia la anterior subprocuradora del Estado de México. Los demonios de los crímenes de Ciudad Juárez ya se han despertado en la República.

Una tarea pendiente en México

Sonia Corona

Eliminar la violencia de género todavía es una tarea pendiente en México, reconoce Lorena Cruz, presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres). En un acto para conmemorar el Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Cruz señaló que aunque el Gobierno mexicano ha trabajado modificando algunas leyes para conseguir una perspectiva de género en diferentes ámbitos, el objetivo es lograr que exista un cambio de visión entre los mexicanos. “Es básico conocer las brechas de desigualdad, no es un problema que solo nos atañe a las mujeres sino también a los hombres, es un problema de país”, señala Cruz.

“Las leyes no transforman la cultura”, apuntaba en el mismo acto Ana Güezmes García, representante de ONU Mujeres en México. Ante el panorama en el que las cifras de homicidios contra las mujeres no se detienen, Cruz reconoce que aunque existen mejores leyes, los mexicanos todavía las desconocen. Además, señala, la transformación de la cultura de respeto a las mujeres es a largo plazo. “No vamos a poder acabar con la discriminación y con la desigualdad si los hombres no participan. Es un tema de cultura tenemos que trabajar desde las escuela en los niveles primarios de la educación”.

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