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Mexicanos en Uganda y Vietnam: el padrón mágico de Roberto Pardo

Un diputado de Chiapas es acusado de robar la identidad de miles de electores

Fueron inscritos falsamente en el extranjero y su voto electrónico fue suplantado

Propaganda electoral de Roberto Pardo.

Un diputado del Congreso de Chiapas (sur de México) ha sido desprovisto de su inmunidad parlamentaria –desaforado– para investigar si robó la identidad de 16.000 electores para ganar su cargo de Diputado Migrante. Este puesto sólo existe en Chiapas y se creó con el argumento de que los chiapanecos en el extranjero pudiesen votar a un representante que atendiese en exclusiva sus necesidades.

El Diputado Migrante se eligió el 19 de julio, dentro de las elecciones legislativas del Estado de Chiapas. El ganador fue Roberto Pardo, del Partido Verde. Después de los comicios el Instituto Nacional Electoral empezó a recibir cientos de denuncias de ciudadanos que no habían podido votar porque les decían que estaban registrados en el extranjero. La investigación desveló que miles de votantes que vivían en Chiapas habían sido inscritos en otros países y que su voto por correo electrónico había sido falsificado.

Las identidades de los electores robadas fueron empadronadas en 42 países distintos, tan variados como Uganda, República Checa o Vietnam. La mayoría, más o menos la mitad, fueron censados en Estados Unidos; algunos en el adinerado condado de Winter Park, Florida, un hecho chocante teniendo en cuenta que Chiapas es uno de los Estados más pobres de México y el grueso de sus migrantes, mano de obra en Estados Unidos.

Las sospechas de fraude recaen sobre Pardo, no sólo porque fue el ganador sino porque la empresa que gestionó el mecanismo de voto migrante por correo electrónico, DSI Elecciones SA, pertenece a un primo suyo, Vicente Manzur. DSI tenía la concesión de la parte técnica del proceso, pero todo debía haber sido supervisado por el Instituto Electoral de Chiapas. La empresa era la encargada de dar una clave privada a los votantes, recibir sus votos y emitir el resultado. Así lo hizo. El Instituto no advirtió irregularidades. Manzur cobró unos 750.000 dólares por el servicio y su primo se convirtió en diputado.

Pardo y su primo serán juzgados por supuestos delitos penales y administrativos. Los perfiles de Internet del diputado han sido borrados, aunque todavía se pueden leer sus mensajes electorales en su cuenta de Twitter –ahora sin foto, sólo con un recuadro de fondo gris–: “Amigo migrante, te invito a votar por tu diputado, analiza las propuestas y escoge al que más te convenza, pero no dejes de votar”, escrito el 8 de julio; o “Felicidades a todos esos padres migrantes que buscando el bienestar de sus familias están hoy lejos de ellas #FelizDiaDelPadre”, del 21 de junio.

La elección del diputado migrante en Chiapas se implantó en las elecciones estatales de 2012 y desde entonces su utilidad ha sido cuestionada. En los primeros comicios nada más votaron 533 chiapanecos desde el extranjero, de los 300.000 que se estima que viven fuera de México. Este año el número de votos superó los 10.000, pero todo apunta a que la mayoría fueron inventados.