La policía evacúa dos estaciones de tren en Múnich por riesgo de ataque

Las autoridades de la ciudad alemana anuncian que un grupo de entre cinco y siete personas vinculado al ISIS preparaba un ataque en la noche de fin de año

Londres / París / Nueva York / Berlín / Roma / Múnich
Policías junto a la entrada de la estación central de tren de Munich. Getty Images

Las grandes capitales de medio mundo han adoptado medidas excepcionales de seguridad por temor a atentados. Hay fuertes despliegues policiales en lugares emblemáticos, registros y la suspensión de espectáculos públicos marcan las celebraciones.

Uno de los momentos más tensos de la noche se vivió en Alemania. La policía de Múnich, la capital del Estado de Bavaria, alertó sobre la posibilidad de un atentado terrorista. En su cuenta de Twitter, las autoridades pidieron a los habitantes de esta ciudad acomodada del sur evitar las aglomeraciones y cerró dos estaciones de tren. Horas después, el Ministerio del Interior de Bavaria dijo que información de inteligencia afirmaba que el Estado Islámico organizaba un ataque suicida.

En ciudades como Bruselas, la detención de varias personas relacionadas con un plan para causar el terror en Nochevieja ha contribuido a crear ese clima. En Nueva York, la policía ha arrestado a un hombre por tratar de atacar un restaurante.

En los lugares muy concurridos, hay registros policiales que incluyen cacheos, además de restricciones con vallas y mayor presencia policial. Estas son las medidas concretas que han adoptado algunas de ellas: 

Múnich

La policía de Múnich, la tercera ciudad más grande de Alemania, ha evacuado este jueves dos estaciones de tren una hora antes de la medianoche por riesgo de ataque terrorista. “Contamos con evidencias de que se estaba planeando un ataque terrorista en la ciudad”, ha denunciado la policía desde su cuenta de Twitter, que además ha aconsejado a la población que evite las aglomeraciones.

Más tarde, las autoridades han detallado que los aparatos de inteligencia de un país amigo los alertaron de que un grupo simaptizante con el Estado Islámico estaría detrás de la amenaza y que se trataría de un grupo de entre cinco y siete terroristas quienes habrían tratado de atentar la noche de fin de año en la capital del estado de Baviera.

Las estaciones central y de Pasing han sido reabiertas a las cinco de la madrugada. El ministro de Interior de Baviera, Joachim Herrmann, ofreció una conferencia de prensa los primeros minutos de este viernes. En ella, Herrmann se negó a decir de qué país provino el dato que movilizó a la policía de Múnich. Sin embargo, una fuente anónima citada por la agencia Reuters asegura que se trata de los servicios de inteligencia franceses. "Creo que la decisión [de desalojar] fue buena porque no podemos tomar riesgos innecesarios cuando tratamos con una amenaza tan concreta de lugar y de tiempo", dijo el ministro.

París

Dos policías en un mercado navideño de Bruselas. EFE

Un soldado patrulla junto a la catedral de Notre Dame en París el miércoles. AP

París celebra la nochevieja blindada por las fuerzas de seguridad con el país en estado de excepción, decretado tras los atentados yihadistas del 13 de noviembre. Unos 11.000 policías, militares, bomberos y equipos de emergencia están movilizados para garantizar la seguridad en la muy turística capital y sus alrededores, un esfuerzo sin precedentes. El año pasado, eran 9.000. Se suman un centenar de agentes de ferrocarriles y del servicio de metro para velar por la seguridad en los transportes públicos de la ciudad y su región. “El estado de la amenaza terrorista es permanente, aunque no haya elementos nuevos” que indiquen posibles ataques en la capital, indicó el miércoles el jefe de la policía de París, Michel Cadot.

En el conjunto de país, son 100.000 los policías y gendarmes desplegados, a los que se suman 39.500 bomberos. Se trata de una “movilización excepcional”, según el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve.

Anulados los tradicionales fuegos artificiales tras los ataques de noviembre, por motivos de seguridad y por respecto a las víctimas, la muy turística capital da la bienvenida al año nuevo con unas proyecciones en el Arco de Triunfo y en seis pantallas, repartidas a los largo de los Campos Elíseos para evitar demasiada concentración de personas. Unos 1.700 policías y gendarmes están desplegados en sus alrededores, donde realizan controles aleatorios, y 280 médicos para garantizar el orden en la mayor concentración autorizada desde la instauración del estado de excepción, vigente hasta finales de febrero. El tráfico en el centro de la ciudad está restringido durante la noche, y las botellas de vidrio prohibidas.

El temor a nuevos ataques y el ánimo poco festivo consecuencia de los últimos ataques ha provocado también una caída de las reservas para esta noche en los grandes restaurantes de la capital de cerca de un 50% respecto al año anterior, según el sindicato de hostelería y restauración Synhorcat. / ANA TERUEL

Bruselas

Un policía registra a un hombre en Times Square, en Nueva York. AP

Bruselas ha tomado las medidas más drásticas por temor a que se produzca un atentado. El alcalde decidió el miércoles suspender todas las celebraciones que iban a tener lugar en el centro histórico de la ciudad después de que se conociera que la policía había detenido a dos presuntos terroristas que querían atentar la noche del 31 de diciembre en "lugares emblemáticos". Toda la prensa local había señalado a los típicos y concurridísimos mercados navideños como objetivo número uno así como las comisarías de policía (reforzadas con más seguridad desde el lunes) y los lugares más turísticos como la Grand Place.

Los tradicionales fuegos artificiales congregan a decenas de miles de personas (100.000 en 2014, según Le Soir) en la zona comercial de De Brouckère. Antes de la cancelación, se esperaban al menos 50.000 asistentes. Aparte de los fuegos se han anulado todas las atracciones de ocio del Boulevard Anspach, donde había un extenso mercadillo navideño y la sesión de un dj en directo en la calle. / BELÉN DOMÍNGUEZ

Londres

Miembros de seguridad cachean a un ciudadano antes de las celebraciones junto a la puerta de Brandenburgo hoy. Getty Images

El grueso de los policías que velan por la seguridad en las calles de Londres no suelen portar armas, pero aquellas unidades que sí lo hacen, y que totalizan los 2.000 efectivos, van a ser desplegadas al completo durante las coloristas celebraciones del fin de año en la capital británica. Esta medida “es puramente de carácter preventivo y en ningún modo responde a informaciones concretas de los servicios de inteligencia”, ha declarado la portavoz de la Policía Metropolitana, la superintendente Jo Edwards, para atemperar las especulaciones sobre el riesgo de un atentado.

Pero la inédita movilización de un total de 6.000 policías coincidiendo con los festejos de bienvenida al año 2016 -la mitad de ellos en el centro de la ciudad y especialmente destacados en la plaza de Trafalgar en torno a la noria de Londres y sus fuegos artificiales- es un recordatorio de que el Reino Unido permanece en uno de sus niveles de alerta más elevados, aquel que considera probable, aunque no necesariamente inminente, la hipótesis de un ataque terrorista. Aquellos que quieran asistir en primera línea a los fuegos de artificio desde el London Eye (la noria en la orilla sur del Támesis) serán objeto de registros y sólo verán permitido el acceso esgrimiendo su entrada. / PATRICIA TUBELLA

Nueva York

Cada año, alrededor de un millón de persona de todas partes del mundo se reúnen en Times Square, en Nueva York, para ver subir y bajar una enorme bola de cristal que marcará el final del año. Pero esta noche, con los atentados de París y de San Bernardino (California) de los últimos meses, el fantasma de un atentado terrorista vuelve a planear. La policía ha arrestado a un hombre de 25 años que supuestamente pretendía atacar un restaurante en Rochester, en Nueva York, como forma de dar apoyo al Estado Islámico.

La policía ha blindado la zona con el despliegue de 6.000 agentes, uniformados y camuflados, que son 500 más que el año pasado y se asegurarán de controlar uno a uno todos los individuos que quieran colarse en la fiesta. / A. MARS

Berlín

Berlín celebra el Año Nuevo entre fuertes e inéditas medidas de seguridad, con un coste de unos 50 millones de euros. Por primera vez desde que la capital alemana decidiese organizar una gran fiesta popular para celebrar la llegada del nuevo año entre la Puerta de Brandeburgo y la Columna de la Victoria, este año se impondrán estrictas medidas de seguridad.

Desde el lunes una valla de seguridad de 13 kilómetros de largo impide el acceso al hermoso parque Tiergarten, una medida que pretende ofrecer seguridad a la multitud que se prevé que llegue a la zona, más de un millón de personas. Para alejar la amenaza de atentados terroristas, la policía desplegará a 900 agentes de uniforme y de civil, 180 más que el pasado año; 600 personas controlarán el ingreso a la zona con la misión de no permitir la entrada a quienes lleven carteras, bolsas, mochilas o maletines sospechosos.

También estará prohibido llevar fuegos artificiales, botellas y objetos punzantes que puedan ser utilizados como armas. El cuerpo de bomberos desplegará a 1.300 funcionarios y la Cruz Roja a otros 280 voluntarios. / ENRIQUE MÜLLER

Roma

El principal acto festivo en Roma es el concierto en el Circo Máximo, que se celebra todos los años pero este con más restricciones. Hay más de 1.500 agentes dedicados a garantizar la seguridad en esta noche, 800 policías y 750 guardias urbanos. Al contrario que en Milán, que lo ha prohibido este año, en Roma el 2016 sí comienza con un espectáculo de fuegos artificiales

Para acceder a la zona del escenario del concierto, abierta a partir de las 20:00 horas y delimitada por una barrera, este año es necesario pasar por un control de metales. No pueden introducirse botellas de vidrio ni ningún tipo de artículos pirotécnicos. Los agentes de seguridad podrán hacer cacheos a quienes entren dentro del recinto de la celebración.

Tampoco hay vehículos circulando en las inmediaciones, excepto los de los residentes, y la parada de Metro de Circo Máximo cierra desde las 21:00 horas.

Más de 6.500 soldados extra patrullan las calles de todo el país y que se unen a los 2.300 que comenzaron a trabajar con motivo del Año Santo Extraordinario. / MARÍA SALAS ORAA


Madrid

Cerca de 600 efectivos entre policías municipales, nacionales, bomberos del Ayuntamiento de Madrid, Samur-Protección Civil y Samur Social velarán esta noche para que las campanadas en la Puerta del Sol y la fiesta posterior transcurran sin incidentes.

El dispositivo de emergencias y seguridad que ha sido diseñado este año por el Ayuntamiento conjuntamente con el Cuerpo Nacional de Policía siguiendo las pautas acordadas en la Junta Local y en el Consejo de Seguridad. El aforo de la céntrica plaza se ha limitado a 25.000 personas y habrá más controles policiales en los accesos con varios cinturones de seguridad.


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