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El ISIS ataca dos terminales petroleras en la costa libia

El grupo intenta tomar las instalaciones, próximas a Sirte, su principal feudo en el país

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El autodenominado Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) atacó este lunes dos destacadas instalaciones petrolíferas de Libia, un país sumido en el caos, donde hace más de un año los extremistas intentan ampliar su influencia. Los combatientes también intentaron ocupar dos de los principales puertos libios para la exportación petrolera y, al menos uno de ellos, se habría incendiado durante el asalto. La ofensiva puede alimentar los rumores de una posible intervención extranjera en Libia para intentar contener la expansión del ISIS en la región.

Un grupo de combatientes del autodenominado ISIS llevó a cabo este lunes un ataque contra dos instalaciones petrolíferas situadas a unos 150 kilómetros al este de Sirte, principal feudo del grupo yihadista en Libia. Al igual que sucedió con otra ofensiva en la misma zona el pasado mes de octubre, los guardas encargados de protegerlas han podido repeler el asalto. El Estado Islámico lleva más de un año intentando ensanchar su zona de influencia dentro de Libia, un país sumido en el caos desde la caída del régimen de Gadafi a finales de 2011.

“Hemos sufrido un ataque esta mañana por parte de un convoy de una decena de vehículos del ISIS”, declaró a la agencia de noticias France Presse Bachir Boudhfira, un coronel del Ejército libio leal al Gobierno instalado en la ciudad oriental de Tobruk, el reconocido como legítimo por la comunidad internacional. Según el oficial, dos de sus hombres habrían perdido la vida en los combates. La página web de noticias Libya Channel fija en siete las víctimas mortales de los enfrentamientos citando fuentes del hospital de Ras Lanuf. Además de los dos soldados del Ejército, habrían fallecido cuatro combatientes yihadistas y un civil.

Por su parte, la organización yihadista ha asegurado en su cuenta de Twitter haber lanzado una ofensiva contra el puerto de Al Sidra después de que uno de sus miembros llevara a cabo una operación suicida haciendo estallar un automóvil. Asimismo, en el curso de su ofensiva en la zona, el Estado Islámico ha asegurado haber sido capaz de controlar de forma “total” Ben Jawad, una localidad costera situada a unos pocos kilómetros del puerto de Al Sidra.

Los combatientes del ISIS intentaron ocupar los puertos de Al Sidra y Ras Lanuf, dos de las principales infraestructuras petrolíferas del país árabe, rico en reservas de crudo. Ambos puertos se encuentran cerrados desde hace aproximadamente un año a causa de los combates que arrecian Libia, lo que ha reducido de forma sustancial su capacidad exportadora. Sin embargo, estas instalaciones cuentan con una importante cantidad de petróleo almacenado en sus depósitos. Al menos uno de ellos, en Ras Lanuf, se habría incendiado en el intento de asalto yihadista.

Intervención extranjera

Esta ofensiva puede alimentar el rumor de una posible intervención extrajera en Libia para contener la expansión del Estado Islámico. Los Gobiernos occidentales temen que la milicia extremista pueda apropiarse de las instalaciones petrolíferas de Libia y utilizarlas para financiarse, tal como hizo en Siria e Irak. No obstante, tras la aprobación de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU de finales de diciembre sobre el conflicto libio, el embajador de este país en la ONU rechazó de forma categórica que su Gobierno se plantee solicitar la ayuda militar de potencias extranjeras.

Mientras el ISIS aumenta su presión, las diversas facciones y milicias que se reparten el país debaten todavía sobre si apoyar el acuerdo de paz patrocinado por la ONU y firmado por representantes de los dos parlamentos en litigio el pasado mes de diciembre en la ciudad marroquí de Sijrat. El pacto otorga a las partes un periodo de un mes para la formación de un gobierno de unidad nacional, un plazo que termina el próximo 17 de enero. De momento, ni el acuerdo patrocinado por la ONU, ni otro alternativo propuesto por un grupo de parlamentarios disidentes ha sido capaz de recabar un apoyo mayoritario en un país convertido en un reino de taifas ante la ausencia de un Gobierno central.