Teherán muestra su disposición a rebajar la tensión con Riad

Yibuti se convierte en el cuarto país que rompe relaciones con el régimen iraní

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El presidente de Irán, Hassan Rohani, pidió este miércoles a la fiscalía que actúe de inmediato contra los individuos que en la noche del sábado al domingo atacaron e incendiaron la embajada de Arabia Saudí en Teherán en protesta por la ejecución del clérigo chií Nimr al Nimr. La petición de Rohani parece mostrar su determinación de rebajar la tensión con los países vecinos, y suníes, del golfo Pérsico, algunos de los cuales han secundado la ruptura de relaciones anunciada por Riad el domingo.

La ejecución del influyente clérigo Al Nimr, cabeza visible de la minoría chií del reino wahabí —alrededor del 10% de la población saudí—, desató este fin de semana una tormenta diplomática de tintes sectarios entre los países suníes de la zona —algunos de ellos, con importantes minorías chiíes— e Irán, secundado a su vez por Irak, un país de mayoría chií, y el partido-milicia libanés Hezbolá, con importante protagonismo en la guerra siria en apoyo del régimen de Damasco.

Yibuti ha sido hasta ahora el último país en romper relaciones con Teherán, sumándose a Sudán y Bahréin. Mientras Emiratos Árabes Unidos (EAU) rebajaba el rango de su legación y Kuwait y Catar llamaban a consultas a sus embajadores, el Ministerio de Exteriores jordano convocó este miércoles al embajador iraní en Ammán para protestar por el asalto a la embajada saudí.

Al margen de la apelación de Rohani a los fiscales, Irán instó también a Arabia Saudí a acabar con las tensiones y abandonar su hostilidad hacia Teherán, para actuar unidos contra el terrorismo en vez de apoyarlo, dijo este miércoles el ministro de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif. “La vía de crear tensiones en la región debe pararse”, dijo Zarif en Teherán en una rueda de prensa con su homólogo iraquí, Ibrahim al Yafari.

Por último, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, calificó de “asunto legal interno” saudí la ejecución masiva y subrayó que “solo tres” de los 47 ajusticiados pertenecían a la rama chií del islam. El presidente de Turquía, que visitó recientemente Riad, cuestionó las críticas al reino wahabí mientras se guarda silencio ante “los miles de personas” ejecutadas por el actual Gobierno de Egipto, que en 2013 desalojó del poder por un golpe de Estado al islamista Mohamed Morsi.

Irak se ofrece a mediar

Irak envió ayer a su ministro de Exteriores a Teherán con un ofrecimiento para mediar entre Irán y Arabia Saudí, lo que refleja los temores de Bagdad a que una escalada de la tensión sectaria en la región pueda debilitar su campaña contra el Estado Islámico. La ofensiva internacional contra este grupo terrorista, liderada por EE UU, se ha cobrado hasta ahora la muerte de 2.500 yihadistas, anunció ayer el Pentágono.

Mientras, Bahréin desarticuló ayer una “célula terrorista” vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní y el partido-milicia Hezbolá libanés, según informó la cadena de televisión Al Arabiya.