El narco mexicano ‘La Barbie’ se declara culpable en Estados Unidos

Edgar Valdez confesó haber tráficado drogas y blanqueado dinero producto de la delincuencia organizada

El narcotraficante mexicano Edgar Valdez, alias La Barbie, se declaró culpable de importar y distribuir cocaína en Estados Unidos, así como de lavado de dinero, informó este miércoles la Fiscalía del Distrito Norte de GeorgiaSe enfrenta a una pena máxima de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Pero con la confesión podría llegar a un acuerdo para reducir su condena al mostrar que está dispuesto a colaborar con las autoridades.

Las autoridades norteamericanas consideraron su confesión una victoria. La forma en la que operaba el narcotraficante en la zona es una muestra de la presencia de los carteles de la droga mexicanos en el sureste de Estados Unidos, dijo el fiscal general, John Horn."Valdez es un excelente ejemplo de la influencia de los carteles mexicanos en el tráfico de drogas en Estados Unidos: cargamento tras cargamento de cocaína cruzaron la frontera y llegaron a Atlanta para luego ser transportados a ciudades a través del Este de Estados Unidos", declaró.

La Barbie, un antiguo líder del cártel de los Beltrán Leyva, fue detenido en agosto de 2010 cerca de la capital mexicana y en octubre pasado fue trasladado a Estados Unidos junto a otros 12 narcotraficantes. México vincula a Valdez con decenas de asesinatos tanto bajo las órdenes de los Beltrán Leyva como al servicio de Joaquín El Chapo Guzmán.

Nació en Texas hace 42 años y desde muy joven comenzó a trabajar para Arturo Beltrán Leyva, El Jefe de Jefes. Ante él mostró una extraordinaria capacidad para corromper militares, policías y funcionarios. Pero no era su única especialidad. La mutilación y la tortura le abrieron paso hasta convertirse en jefe de sicarios de Beltrán Leyva, y muerto éste, en uno de los brazos ejecutores del Chapo Guzmán. Estuvo a cargo de la batalla contra el cártel de los Zetas, formado por antiguos desertores del Ejército. Los expertos alegan que las imputaciones a las que se enfrenta son mínimas, pero al menos aseguran su condena.

Declaraciones de La Barbie a la Policía poco después de ser detenido en 2010.

El Gobierno de Peña Nieto, muy tocado por la fuga de El Chapo el 11 de julio, decidió abrir la puerta a las extradiciones y aparcar el orgullo. Con ello conseguiría dos objetivos: recuperar la confianza de Washington y dejarles claro a los delincuentes que no correrían la misma suerte que El Señor. Su antecesor, Felipe Calderón, usó esta herramienta sin pensarlo durante toda su encarnizada lucha contra el narco que acabó con 80.000 muertos y más de 20.000 desaparecidos. Peña Nieto cortó con ello drásticamente cuando llegó al poder y la fuga al estilo Hollywood le obligó a replantearse sus prioridades. 

Junto a La Barbie fue extraditado otro peso pesado dentro del narcotráfico mexicano. José Costilla- Sánchez, alias El Coss, es un antiguo oficial de policía que alcanzó en 2003, tras la caída de Osiel Cárdenas, la cúpula del cártel del Golfo. Desde ahí extendió un imperio de sangre con sede en Tamaulipas. Fueron años de plomo. Pero su continua y despiadada participación en las luchas internas del narco le debilitaron hasta el extremo de verse arrinconado por sus enemigos y perder el mando. El 12 septiembre de 2012 fue detenido.

Cada cargo de tráfico que enfrenta el acusado acarrea una sentencia de cadena perpetua y una multa de 10 millones de dólares. En el caso del delito de lavado de dinero, el narcotraficante podría pasar hasta un máximo de 20 años en prisión y pagar una multa de 500.000 dólares o el doble del monto "lavado".


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