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Cameron busca el apoyo de Orbán y del líder bávaro en el pulso con la UE

El líder británico intensifica sus visitas a las capitales para lograr un acuerdo en febrero

El primer ministro británico, David Cameron, apura las últimas semanas para tratar de forjar un acuerdo con sus socios europeos en febrero que evite el llamado Brexit (la salida de Reino Unido de la Unión Europea). Dentro de la nueva gira que arrancó con el año, Cameron recaló ayer en dos lugares próximos geográficamente pero muy distantes desde el punto de vista político: Baviera, el Estado más rico de Alemania, y Hungría, el más díscolo del bloque comunitario. El líder británico, que exige una nueva relación con la UE para apoyar la permanencia de su país, obtuvo respaldo político, pero ninguna garantía para sus demandas.

Aunque oficialmente el primer ministro había sido invitado por las autoridades bávaras de la CSU, el partido hermano de la CDU de Angela Merkel, Cameron aprovechó la visita de dos días a Alemania para reunirse con la canciller alemana. Con las autoridades bávaras pidiendo abiertamente a Merkel que restrinja su política migratoria, el primer ministro bávaro, Horst Seehofer, no dudó en alabar las trabas que Cameron quiere introducir para los ciudadanos europeos en Reino Unido. La intención de impedir el acceso a beneficios sociales a quienes hayan cotizado menos de cuatro años en ese país está “completamente en línea con la CSU”, aireó Seehofer.

Pocas horas después, Cameron se citó con un dirigente más incómodo, el primer ministro húngaro, Viktor Orbán. Los países del Este se sienten destinatarios de estas restricciones que quiere imponer el dirigente británico, ya que muchos de sus ciudadanos se asentaron en Reino Unido desde que accedieron a la UE, en 2004. “No queremos quitarle nada a Reino Unido. No somos parásitos. Queremos trabajar y creo que los húngaros lo están haciendo bien”, espetó Orbán a Cameron en la conferencia de prensa posterior a su encuentro.

Aun así, Orbán se mostró confiado en lograr un acuerdo con el líder británico en el marco europeo. Ese pacto para redefinir la relación de Londres con sus socios europeos debería sellarse en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de mediados de febrero para que Cameron defendiera el sí a la UE en el referéndum que pretende celebrar este año en su país. De momento todo el trabajo técnico está por hacer.