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Los tres narcos fugados en Argentina hieren a otros dos policías

Más de 400 policías buscan a los reos en la provincia de Santa Fe

Cada día cambia el sitio donde se sospecha que están los tres sicarios del narcotráfico que se fugaron hace 11 días de una cárcel de máxima de seguridad de la provincia de Buenos Aires. Este miércoles había sido arrestado un taxista que supuestamente había trasladado a los reos a Paraguay, pero al día siguiente los tres balearon a dos agentes de la Gendamería Nacional de Argentina en la provincia de Santa Fe, según informó esta fuerza de seguridad. La semana pasada los delincuentes habían herido a otros dos policías en territorio bonaerense. En ambos casos, los sicarios abrieron fuego para sortear retenes policiales en carreteras.

Más de 400 policías, algunos en helicóptero y otros francotiradores, buscan ahora en Santa Fe a los tres fugados, uno de los cuales había acusado en agosto pasado al entonces jefe de Gabinete de Ministros del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), Aníbal Fernández, de estar involucrado en el negocio del narco. En un pueblo santafesino, San Agustín, el alcalde ha pedido a los pobladores que se mantuvieran dentro de sus casas mientras los uniformados rastrean si allí se esconden los prófugos Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci.

“Estos delincuentes son muy duros”, describió la ministra de Seguridad del Gobierno de Mauricio Macri, Patricia Bullrich, que abandonó un acto protocolar en la provincia de Buenos Aires para dirigirse a la de Santa Fe a seguir de cerca la caza de los reos. Además, las autoridades arrestaron a cuatro personas en decenas de allanamientos en territorio bonaerense. Uno de ellos es un hermano de Schillaci, Franco.

"Lo que estamos investigando es la posibilidad de que haya una organización criminal que les permita manejarse o evadir (controles) sin ser recapturados”, declaró un fiscal, Jorge Di Lello. Lo que primero ha llamado la atención de la fuga es que los tres reos huyeron de la prisión con un arma de juguete y en un coche que debieron empujar para hacerlo funcionar, lo que demuestra la complicidad de algunos de los carceleros. En segundo lugar, todos estos días han logrado esquivar con éxito los controles policiales, lo que ha llevado a las autoridades a afirmar que también ciertos agentes de las fuerzas de seguridad están corrompidos. En medio de ese escenario, el nuevo Gobierno de Macri, que ha llegado al poder con la promesa de acabar con el narco, busca a los tres sicarios.

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