Polonia acusa a Bruselas de emplear datos “tendenciosos” en su disputa

El Gobierno ultraconservador responde con dureza a las inquietudes de la Comisión

Polonia, gobernada desde octubre por los ultraconservadores de Ley y Justicia, planta cara a Bruselas. El Gobierno polaco remitió ayer la carta que la Comisión Europea aguardaba desde que sus responsables pidieron explicaciones a las nuevas autoridades sobre dos leyes que le resultaban dudosas: la que asegura el control del Tribunal Constitucional y la que ata en corto a los medios de comunicación públicos. Polonia respondió con usos poco diplomáticos, acusando a Bruselas de utilizar información tendenciosa. De paso, lanzó una advertencia: estos comportamientos “pueden tener efectos indeseados”.

Así figura en la carta que el ministro de Exteriores, Aleksander Stepkowski, remitió al número dos de la Comisión, el vicepresidente Frans Timmermans, y a la que ha tenido acceso EL PAÍS. El jefe de la diplomacia polaca defiende su ley de medios, que da al ministro del Tesoro la potestad de nombrar a los responsables de corporaciones públicas, sin límite de mandato. Niega que colisione con la directiva europea que obliga a respetar la independencia y el pluralismo en los medios y acusa a Timmermans de estar mal informado.

Información equivocada

“Parece que alguien le ha dado información equivocada, tendenciosa contra el Gobierno polaco”, se queja el ministro, que alude a Timmermans como “señor presidente”, aunque ese cargo recae en Jean-Claude Juncker. Stepkowski ya había arremetido públicamente contra Timmermans al considerar que no tenía legitimidad para cuestionar sus leyes.

En la carta, el ministro lanza una advertencia contra el Ejecutivo comunitario: “El Gobierno polaco siempre está abierto a cooperar con la Comisión. Pero exponerlo a medidas inspiradas en enunciados injustos, tendenciosos y con motivación política puede tener un efecto indeseado, que habría que evitar cuidadosamente”.

Bruselas eludió los comentarios y guardó su munición para el debate a puerta cerrada que mantendrán los comisarios sobre la nueva situación en Polonia, el próximo día 13. Varsovia ha rehusado, además, responder a la otra inquietud de Bruselas, la relativa al control del Constitucional, con el argumento de que ya lo está abordando con el Consejo de Europa, la institución de 47 Estados del continente que defiende los derechos fundamentales.