Pacto político en Dinamarca para requisar bienes a los refugiados

Gobierno y oposición acuerdan excluir de la medida los objetos de valor afectivo

El Gobierno liberal danés ha anunciado este martes un acuerdo con el principal partido de la oposición para asegurarse una mayoría parlamentaria que le permita sacar adelante un polémico proyecto de ley que contempla la confiscación de objetos de valor a los refugiados para financiar su mantenimiento.

Venstre, el partido liberal del primer ministro, Lars Lokke Rasmussen, y sus tres socios de derecha llegaron a un acuerdo con los socialdemócratas sobre el contenido del texto, que se debatirá a partir de hoy en el Parlamento, informó en un comunicado el Ministerio de Integración.

En este texto final se excluyen expresamente de la requisa los objetos que tengan valor afectivo. La propuesta inicial, anunciada el año pasado, autorizaba a las autoridades a registrar las ropas y el equipaje de los refugiados y permitía confiscar objetos o efectivo con un valor superior a las 3.000 coronas danesas (unos 400 euros).

La ministra de Integración, Inger Stojberg, había elevado esa cifra a las 10.000 coronas (1.340 euros) en un borrador presentado el viernes, que fue rechazado por dos de los tres partidos de derecha que apoyan al Gobierno liberal, en minoría, y por los socialdemócratas, primera fuerza de la oposición, que pedían dejar fuera los objetos personales.

“La propuesta implica además que objetos con un valor afectivo especial quedan exentos completamente. Pueden ser anillos de boda o de compromiso, retratos familiares, distinciones honoríficas y similares”, consta en el texto definitivo, adelantado esta tarde por la televisión pública.

El texto consensuado permite no obstante a la policía confiscar otros objetos sin valor personal que superen las 10.000 coronas, al igual que cantidades en efectivo que excedan esa cifra.

Privilegios

“Nos alegra que la ministra haya cedido. No estamos de acuerdo en que se le pueda quitar a la gente anillos de compromiso u otros objetos con valor afectivo”, declaró el portavoz socialdemócrata en política de extranjería e integración, Dan Jorgensen, que había calificado de “indecente” el anterior borrador.

El ultranacionalista Partido Popular Danés, de corte xenófobo y principal fuerza del bloque de centroderecha, aceptó los cambios aunque lamentó que los refugiados tengan, en su opinión, más privilegios que los daneses que reciben el subsidio mínimo.

Horas antes de alcanzarse el acuerdo político, el primer ministro Rasmussen había calificado el plan de su Gobierno de la “propuesta de ley más malinterpretada de la historia de Dinamarca”. “La medida trata básicamente de que en una sociedad como la danesa, donde hay derechos universales, uno tiene que arreglárselas por sí mismo como punto de partida y, si no puede, recibe ayuda”, dijo Rasmussen, tachando de “erróneo” que un solicitante de asilo no tuviera que pagar nada independientemente de sus bienes.

El plan inicial del Gobierno danés llegó a ser comparado por algunos críticos con las prácticas nazis contra los judíos y motivó la salida del partido el mes pasado del eurodiputado Jens Rohde.

 

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