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China estudia relevos en su gabinete tras la última crisis bursátil

Las autoridades crean una nueva oficina que coordinará las areas económica y financiera

La última crisis bursátil en China, provocada en parte por la falta de confianza de los inversores hacia las autoridades, ha desencadenado un ligero cambio en la estructura del Gobierno del país asiático. El Consejo de Estado, el máximo órgano del poder ejecutivo, ha creado una nueva unidad para coordinar los movimientos de varios organismos encargados de la gestión de los mercados de renta variable, las entidades financieras o la política monetaria. Con ello pretende unificar criterios de actuación en caso de tener que lidiar con nuevos riesgos financieros y, sobre todo, facilitar que el Gobierno chino, liderado por el primer ministro, Li Keqiang, tenga un control más directo sobre estas decisiones.

El nuevo secretariado tendrá por objetivo mejorar la comunicación entre el Banco Popular de China (PBOC) y las tres agencias que regulan las Bolsas, los bancos y las aseguradoras, según adelantó este miércoles la revista económica Caixin citando fuentes del Ejecutivo chino. En los últimos meses, varios analistas han criticado las medidas de algunos de estos departamentos, como el reciente mecanismo de freno que el regulador bursátil creó para frenar la volatilidad en los parqués del país, pero que acabó generando aún más incertidumbre entre los inversores. En un principio, el nuevo secretariado no se encargaría de supervisar la implementación de políticas específicas, según las mismas fuentes.

El movimiento supone un reconocimiento implícito por parte del Partido Comunista chino de que la gestión tanto de los bandazos de mercados de renta variable como de la reciente flexibilización de la tasa de cambio del yuan es mejorable. "Conscientes de que las recientes fluctuaciones han puesto en duda la credibilidad del Ejecutivo para controlar los mercados, [las autoridades] esperan que un cambio así restaure la confianza de los inversores. Pero para lograr esto hace falta tiempo y decisiones acertadas, no un departamento adicional a un sistema ya de por sí muy burocrático", opina un analista de un fondo de inversión extranjero que prefirió mantener el anonimato porque la decisión aún no se ha anunciado de forma oficial.

Los cambios en el Ejecutivo podrían ir más allá de la creación de esta nueva unidad. Según Reuters, las autoridades chinas están preparando un cambio de secretario general del Consejo de Estado, una figura subordinada al primer ministro pero con más poder que los titulares de los Ministerios, un cargo que ocupa actualmente Yang Jing. El principal candidato a sustituirle sería Huang Qifan, el actual alcalde de Chongqing, una ciudad situada en el suroeste del país cuya área metropolitana cuenta con casi 30 millones de habitantes.

Chongqing es una de las zonas económicamente más activas del país, a pesar de la ralentización económica que sufre el gigante asiático. Si China creció un 6,9% de media entre enero y septiembre de 2015, esta municipalidad lo hizo un 11%, coronándose como la región más pujante del país.

Los cambios de altos cargos en el Gobierno o en el seno del Partido Comunista chino son poco habituales durante los cinco años que transcurren entre la celebración del congreso de la formación, momento en el que se nombra oficialmente una nueva hornada de líderes. En los últimos años, los pocos relevos se han justificado por jubilaciones y sobre todo porque algunos altos cargos han sido investigados por prácticas corruptas, pero pocas veces por mala gestión. En este caso, no es tanto que Yang sea el culpable directo de algunas políticas que hayan fomentado la volatilidad en los mercados, sino que Li Keqiang preferiría como mano derecha a un veterano con buenos resultados a sus espaldas en cuanto a gestión económica.

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